martes, 11 mayo 2021 15:03

Podemos enfría el debate del Valle de los Caídos frente a la presión de IU

El anuncio por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que el Valle de los Caídos sea un cementerio civil en vez de un espacio de reconciliación y memoria de las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura, tal y como propuso el PSOE el año pasado, no ha gustado en Podemos.

Sin embargo, la formación morada no ha querido elevar el tono de las críticas y la presión al Ejecutivo en este asunto, a diferencia de Izquierda Unida, que censuró el último “bandazo caprichoso” de Sánchez y le acusó de “improvisar como en la peor etapa” del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, hizo una tibia respuesta al anuncio de Sánchez. “No nos parece bien la rectificación. Pensamos que ha cambiado de parecer, pues el PSOE había hablado de resignificar el Valle de los Caídos”, dijo el número tres de la formación morada en plenas negociaciones con el Gobierno sobre los próximos presupuestos y cambios en el copago farmacéutico.

En parecidos términos se posición el portavoz de Unidos Podemos en el Senado, Ramón Espinar, quien aseguró que su formación política espera poder negociar con el Gobierno y con el PSOE el futuro del Valle de los Caídos, aunque subrayó que para su partido es el “último monumento a las dictaduras fascistas” y que en Italia o Alemania no existiría.

Espinar adelantó que su partido quiere hablar con el Gobierno socialista sobre el tema, pero subrayó que “lo relevante” para Podemos es que no haya símbolos que honren a la dictadura. “El Valle de los Caídos no puede ser el último monumento en Europa a las dictaduras fascistas que gobernaron en el siglo XX. En Alemania o Italia sería impensable que existiera”, resumió.

[td_block_11 custom_title=”” separator=”” post_ids=”539″ limit=”1″ css=”.vc_custom_1496993590403{border-top-width: 1px !important;border-right-width: 1px !important;border-bottom-width: 1px !important;border-left-width: 1px !important;padding-top: 5px !important;padding-right: 5px !important;padding-bottom: 5px !important;padding-left: 5px !important;border-left-color: #000000 !important;border-left-style: solid !important;border-right-color: #000000 !important;border-right-style: solid !important;border-top-color: #000000 !important;border-top-style: solid !important;border-bottom-color: #000000 !important;border-bottom-style: solid !important;border-radius: 4px !important;}” tdc_css=””]

La templanza de Podemos en este asunto contrasta con las críticas desde Izquierda Unida. La responsable de memoria democrática de la formación, Esther López Barceló, celebró la decisión del Gobierno de exhumar al “dictador y genocida” Francisco Franco, pero pidió al Ejecutivo que dé “pasos valientes” y no “simples gestos que llegan con 43 años de retraso” para no equiparar “a víctimas y verdugos”.

Según IU, el real decreto aprobado por el Gobierno abre un “limbo jurídico” al no ordenar la exhumación de Franco, sino de aquel que no muriera en la Guerra Civil, ya que plantea un interrogante en el caso de “aquellos restos de desconocido origen que durante la dictadura se exhumaron de fosas comunes de todo el Estado sin informar a las familias”.

EQUIDISTANCIA EN EL VALLE DE LOS CAÍDOS

IU también critica la “equidistancia” que radica en el preámbulo del real decreto, que recoge el “homenaje igualitario” a todas las víctimas. “Jamás podrá hacerse una resignificación del Valle desde este punto de partida. ¿Se imaginan a miles de víctimas del Holocausto nazi enterradas junto a los mentores de aquel genocidio?”, se preguntó Barceló. A juicio del partido encabezado por Alberto Garzón, José Antonio Primo de Rivera “no puede seguir enterrado junto a miles de víctimas del franquismo” al ser “uno de los fundadores de los principios que marcaron la dictadura franquista”.

En lo que se refiere al conjunto arquitectónico del Valle de los Caídos, IU pide recuperar su gestión pública, desacralizarlo y resignificarlo para que se convierta en “un lugar de memoria donde se expliquen los crímenes del franquismo, con especial atención al sistema concentracionario español, al Patronato de Rendición de Penas del Trabajo y su relación con las grandes empresas y el papel de la Iglesia católica”.

“¿Se imaginan a miles de víctimas del Holocausto nazi enterradas junto a los mentores de aquel genocidio?”

Izquierda Unida registró en el Congreso una proposición de ley integral de la memoria democrática y de reconocimiento y reparación de las víctimas del franquismo y la Transición que, entre otras cosas, plantea derribar la gran cruz que corona el complejo del Valle de los Caídos y sacar del mismo no sólo los restos de Franco, sino los de Primo de Rivera.

El objetivo de la iniciativa es establecer “de forma solemne el repudio y condena del golpe de Estado militar del 18 de julio de 1936 y la posterior dictadura por parte de los poderes e instituciones del Estado”, el íntegro reconocimiento de la dignidad y la memoria de quienes sufrieron los efectos de la represión y garantizar “de forma efectiva los derechos a la verdad, justicia y reparación de las víctimas”.

valle de los caídos
Base de la cruz del Valle de los Caídos. Foto: Flickr.

Para ello, la norma amplía los derechos a este colectivo incluidos en la ley de Memoria Histórica de 2007, que contempla la reparación de las víctimas hasta octubre de 1977, cuando se aprobó la Ley de Amnistía. La de IU aboga por mayores indemnizaciones e incorpora a las víctimas de la Transición hasta 1983, e incluso hasta el año 2000 en el caso de los ‘bebés robados’.

Respecto al Valle de los Caídos, IU propone que sea directamente gestionado por Patrimonio Nacional, que se desacralice, se rebautice como “Valle de Cuelgamuros” y se convierta en un lugar donde se expliquen los crímenes del franquismo y del que desparezcan mediante desmantelamiento o demolición los “elementos incompatibles con un Estado democrático”, incluida la monumental cruz que lo preside.

IU quiere, por último, obligar al Estado a atender todas las reclamaciones de exhumación de los familiares de los republicanos enterrados en el lugar y encargar un estudio científico sobre el estado de estos restos y un eventual nuevo emplazamiento de los mismos.