miércoles, 21 abril 2021 11:00

Huelva quiere levantar edificios en torno a una necrópolis tartéssica

  • El Ayuntamiento quiere respetar el patrimonio, pero también favorecer los "aprovechamientos urbanísticos".
  • Otras asociaciones ciudadanas se oponen a que se construya en torno al yacimiento.
  • Las constructoras han contratado una empresa arqueológica para que analice los restos antes de edificar.
  • Las constructoras quieren edificar bloques de pisos en torno a una necrópolis tartéssica. Y el Ayuntamiento de Huelva está en medio del conflicto. El Consistorio quiere “compatibilizar” las pretensiones de las empresas con la conservación del cementerio. Pero varias asociaciones ciudadanas quieren evitar que se edifiquen estructuras cerca del este yacimiento arqueológico de la Edad del Bronce. Algo que no comparten las constructoras, que quieren rodear el Cabezo de la Joya con bloques de hormigón y ladrillo.

    El Ayuntamiento de Huelva mantiene una posición neutral. O al menos eso quieren transmitir. Algunas asociaciones ciudadanas como Mesa de la Ría han peleado durante años contra este plan urbanístico que amenaza un yacimiento único del siglo VI a.C. Pero el Ayuntamiento quiere “hacer compatible” la integración del Cabezo de la Joya en el “entramado urbano”, según detallan fuentes del Consistorio andaluz. Lo que supone que en el entorno inmediato de la necrópolis se edificarán bloques de pisos.

    Aún así, las constructoras han contratado una empresa para que analice los restos de un yacimiento que algunos arqueólogos consultados por MONCLOA.COM califican de “único”. En base al resultado de este estudio, se podrá construir más o menos. Pero el Consistorio quiere permitir el “avance de la ciudad” a la vez que se conserva el patrimonio histórico onubense. Pero antes, pretenden que se excave la zona para determinar el grado de conservación de los restos hallados.

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    Todos los restos arqueológicos de valor que se encuentren en el Cabezo pertenecen a la comunidad autónoma pertinente, en este caso, a la Junta de Andalucía. Pero el Ayuntamiento de Huelva también tiene competencias. Sobretodo de gestión y administrativas. El Consistorio es el encargado de conceder y tramitar las licencias de obra. Y también aquellas que aprueban excavar el yacimiento.

    Para los arqueólogos, el yacimiento es único y muy relevante para reconstruir las culturas del suroeste de la península ibérica. Entre los restos tartéssicos, hay un tipo de jarra específica de ese área; Muy popular, asociada a la Toréutica Orientalizante. Unos restos casi tan famosos como la conocida necrópolis. Por ello, los arqueólogos califican el yacimiento como fundamental para el estudio de la cultura tartéssica.

    Actualmente en plan está en una fase inicial de modificación (aprobada en el año 2008). El Ayuntamiento andaluz confía en cambiarlo para contentar ambas partes. Incluso dan la cara por las constructoras implicadas y destacan que una de las prioridades de dichas empresas es la de conservar el patrimonio de Huelva. El Consistorio quiere que la necrópolis “se configure como un elemento nuclear del proyecto”. Pero reconocen que también pretenden favorecer y aumentar los aprovechamientos urbanísticos. En este caso, edificando en el entorno del yacimiento. Aunque se respete etricta y específicamente el núcleo del cementerio.

    TARTESSOS, LA VIEJA HUELVA

    Las excavaciones realizadas por la empresa arqueológica Ánfora sobre el Cabezo de la Joya tienen cada vez mayor expectación. La necrópolis y su fama se limitaba a los entornos de la arqueología, pero con el paso de los años y el crecimiento de la polémica, cada vez más ciudadanos deciden visitar el Cabezo. Las semanas más optimistas han visto como centenares de personas contemplaban una necrópolis con casi 3.000 años de antigüedad.

    Todos los expertos coinciden en la relevancia histórica y patrimonial del Cabezo de la Joya. A pesar de ello, el yacimiento no ha sido excavado y estudiado en su totalidad. Se trata de un conjunto arqueológico tartéssico, enmarcado en el período Orientalizante, entre finales del siglo VIII y la segunda mitad del siglo VI a. C.

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    Los arqueólogos detallan que, debido a la gran cantidad de restos que se han conservado en el Cabezo, se trata de uno de los yacimientos más relevantes para entender la cultura de Tartessos. Es uno de los pocos ejemplos y evidencias del proceso de mestizaje cultural que vivieron los pueblos tartéssicos con los fenicios (que se asentaron en la península ibérica en torno al siglo IX a.C.). Por esta razón, algunos de los arqueólogos consultados por este medio consideran un despropósito edificar en torno a este yacimiento.

    Tartessos es el nombre que pusieron los griegos a lo que consideraron la primera civilización de Occidente. Esta cultura, repartida en muchos pueblos diferentes con rasgos comunes, se desarrolló en el suroeste de la península ibérica. Sus principales yacimientos se hallan en Huelva, Sevilla y Cádiz. Aunque también se extendieron por parte del Algarve (Portugal) e incluso Badajoz.