viernes, 16 abril 2021 02:00

Los fracasos de Chicote: restaurantes que echaron el cierre tras su visita

A lo largo de sus más de siete años en antena, Alberto Chicote ha pasado por centenares de restaurantes en situación calamitosa, dispuesto a poner en marcha su método de gestión de éxito. Sin embargo, para más del 70% de los locales visitados y expuestos públicamente en la dinámica del programa, la auténtica pesadilla en las cocinas llegó tras el paso del televisivo chef. La visita, consejos y broncas de Alberto Chicote no siempre han terminado en negocios de éxito tras su marcha. Estos son algunos de los restaurantes más populares del programa que tuvieron que echar el cierre al poco de la emisión o paso de Alberto Chicote por sus cocinas.

¿Sirve de algo Pesadilla en la Cocina? Esta es una pregunta recurrente entre espectadores y propietarios de restaurantes. Si googleamos algunos de las cocinas a las que Alberto Chicote honró con su visita y su dinámica de broncas, charlas de motivación y remodelaciones a lo grande, en muchos casos vemos que las opiniones apuntan a un cierto renacer de los locales que pronto caen en las mismas rutinas y malos hábitos, o simplemente no pueden hacer frente a las deudas y se ven abocados al cierre. Y es que, aunque la intención de Alberto Chicote y su equipo es buena, no siempre consigue ser el salvavidas para estos negocios. ¿Está gafado el televisivo chef?

SIDRERÍA LA HABANA EN GIJÓN, CERRADO ANTES DE EMITIRSE EL CAPÍTULO

Uno de los atractivos que utiliza Pesadilla en la Cocina para convencer a los propietarios de llevar las cámaras a sus locales es ayudarles a sacarlo a flote. A cambio, él consigue imágenes impactantes, situaciones de tensión y un momento estelar como gran salvador mediante la renovación de la estética y las cartas. Un trabajo ímprobo, no cabe duda, sobre todo dada la situación extrema de los locales seleccionados. De hecho, en casos como el de la sidrería La Habana de Gijón, el efecto Chicote (resurgir más o menos temporal del local) no pudo siquiera producirse porque había cerrado antes de la emisión de la grabación.