sábado, 16 enero 2021 05:48

El PP abre una caza de brujas tras el fiasco de Casado y la pala

Algunos quieren enterrarlo, pero hay dirigentes en el equipo del presidente del Partido Popular, Pablo Casado, que no se dan por vencidos y buscan culpables por el ridículo que hizo el líder popular con la pala y la nieve. Hay varios nombres sobre la mesa, pero lo cierto es que el malestar en Génova ha hecho mella en la moral de muchos miembros del PP y quieren que estos ridículos en política de comunicación frenen en seco. ¿Cómo es posible que la misma idea tenga resultados tan diferentes? Si aparece el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, empujando su coche oficial, todo son elogios; pero si Casado retira nieve de un centro de salud, la vergüenza ajena invade Génova.

Uno de los señalados en todo este embrollo es Ángel Carromero, el director de coordinación de la Alcaldía de Madrid. Este asesor de Almeida ha ascendido considerablemente por su estrecha relación con Casado. Desde que viviera ese polémico episodio en Cuba tras el que fue condenado en 2012 a cuatro años de prisión por la muerte de los disidentes cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero en un accidente de tráfico en el que él conducía, su trayectoria política se ha disparado. Ahora, Carromero es uno de los que ha contribuido al éxito de la imagen de Almeida; sin embargo, hay voces en Génova que aseguran que mientras ayuda al alcalde a llegar a la cumbre de la popularidad, envenena los consejos a Casado y le hace sombra desde la Alcaldía de Madrid.

En cualquier caso, no es el único señalado. Es cierto que a Casado le irrita el excesivo éxito en la política de comunicación de Almeida y que incluso hay quien se aventura a asegurar que su equipo la imita en una versión menos exitosa, pero de ahí a pensar que Carromero “clava puñales” al presidente del partido hay un trecho. El director de coordinación de la Alcaldía de Madrid ha creado escuela y está señalado en Génova, tal y como aseguran las fuentes consultadas, pero la culpa de que Casado coja una pala y se ponga a retirar nieve en una imagen que le ha traído más críticas que elogios no es de Carromero, sino de su propio equipo de comunicación que da el visto bueno a este gesto.

Otro de los elementos que hacen pensar que el asesor de la Alcaldía de Madrid está relacionado con el fracaso de la imagen de Casado es que otros dos asesores del alcalde, Javier Segura Fayos y Francisco José Cruz Mata, muy relacionados con Carromero, aparecieron junto a Casado apartando nieve de los centros de salud de Madrid. Pero la caza de brujas no se centra solo en el Ayuntamiento de la capital. Ahí está el éxito en la política de comunicación, el fracaso viene del propio grupo que asesora al mismísimo presidente del Partido Popular.

El equipo de comunicación de Casado ha estado tiempo cuestionado por algunos dirigentes del PP, especialmente con los más críticos con el proyecto del líder popular. Casi tanto como el propio secretario general del partido, Teodoro García Egea. Las voces díscolas en Génova aseguran que uno de los fallos cometidos por el presidente del Partido Popular es el haberse rodeado de un equipo con poco olfato político. Mientras García Egea irrita a la formación conservadora con su puño de hierro, el equipo de comunicación de Casado se esfuerza en vano por mejorar su imagen política. Años de trabajo que echan por tierra con torpes decisiones como la de palear nieve en un intento de mejorar la imagen política de Casado.

Algunas voces en el PP aseguran no entender cómo es posible tener un equipo de comunicación, dirigido por María Pelayo, tan entregado a la causa y que se tira todas las noches hasta bien entrada la madrugada revisando el impacto mediático de Casado, y que tenga unos resultados tan malos a nivel de imagen. Es por eso que estas mismas fuentes apuntan a que el PP quiere cambios y los quiere pronto. No se pueden permitir el lujo de desperdiciar la oportunidad de desgastar a un Gobierno tocado por la pandemia.

LA AVALANCHA DE CRÍTICAS

“Pues ya es Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos”, comentaba el independentista acompañando su mensaje del vídeo de Casado paleando nieve. Esto es lo de menos, ya que las fuentes consultadas deslizan que lo peor no es que la oposición y partidos independentistas se rían del ejercicio de márketing, sino que da la sensación de que el presidente del PP intenta emular al alcalde de Madrid y el éxito de sus “robados”, ya sea el último en el que aparece empujando un coche junto a las fuerzas municipales en pleno temporal y con Madrid bañado por la nieve o aquel en el que en plena pandemia y confinamiento se dedicó a descargar un camión repleto de alimentos en el barrio de Vallecas.

Las críticas han venido de todos los lados. Rufián es solo un ejemplo, pero Casado ha sido tendencia en las redes sociales por estar en boca de prácticamente todos los partidos. Y también de ciudadanos de a pie. Cualquiera. “Hablando de populismo barato, he aquí un ejemplo: Pablo Casado dándole a la pala con un arte que no duraba ni un minuto currando ni en la empresa de Florentino Como dice Jaume Mayor “¿Pero qué hace? ¿Para qué coge nieve y la tira al lado de donde la ha cogido?” Patético es poco”, ha comentado Agustín Moreno.

“Vídeo 1: Postureo de Casado con la pala. Supuestamente despejaba el acceso a un centro donde hacen pruebas de COVID-19. Vídeo 2: Cómo ha quedado la cosa. Ha quitado un redoncho un ratito, dando acceso a LA NADA. El 1ero salió en TV. ¿Saldrá el 2do?”, ha comentado el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique. Incluso algún que otro medio progresista le ha dedicado una editorial al presidente popular. Todo un éxito. O un fracaso, según se mire.

Esto es solo una pequeña parte de la oleada de críticas que recibió Casado (la mayoría en forma de mofa). El presidente popular solo fue auxiliado por la Comunidad de Madrid, dado que la imagen del vicepresidente, Ignacio Aguado, pidiendo a los madrileños que apartaran nieve con una pala se ha hecho casi tan viral como la de Casado. Eso sin tener en cuenta que Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad, también pidió a los ciudadanos que se fueran a la calle a palear.