domingo, 13 junio 2021 17:58

Carmen Fernández, exsocia de Ceca Magán y vocal del ICAB, “investigada”

Carmen Fernández, exsocia de Ceca Magán y vocal de la Junta de la Sección de Derecho Concursal del Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB), se encuentra investigada por “administración desleal” en un juzgado asturiano, según ha podido conocer MONCLOA.com.

Este despacho la fichó a finales de mayo de 2015, a bombo y platillo, como socia responsable del área de reestructuraciones, insolvencias y procesos concursales. Ahora su nombre se ha diluido en su web, ya que algunas de sus referencias han desaparecido. El propio bufete ha afirmado a este medio que dejó de colaborar en enero de 2020 por “motivos de facturación“, sin que tuvieran conocimiento de las pesquisas iniciadas por una de las secciones judiciales de la Guardia Civil.

Según el despacho, Fernández no fue contratada como personal, sino que era “una colaboradora externa”, sin embargo, llevaba una de las áreas del bufete como socia. En los perfiles de redes sociales de esta conocida administradora concursal figura aún con este cargo en “la actualidad”. Su fichaje fue anunciado a los medios e incluso tuvo una reseña en uno de los diarios económicos líderes, que aún se encuentra publicada en la propia web del despacho. Su foto, en cambio, ha desaparecido por completo.

Cédula de citación de Carmen Fernández

Fernández es una experta en administración concursal. De hecho, ha gestionado varios procedimientos concursales de importantes empresas, según los registros públicos consultados por este medio. La Guardia Civil la sitúa como parte fundamental de esta supuesta trama e investiga su implicación en un posible delito de “administración desleal”.

DE TESTIGO A INVESTIGADA

Este caso se inició en septiembre de 2018 por una denuncia de General de Alquiler de Maquinaria (GAM). Esta empresa había pagado 58.927 euros a la concursada Oxizinc-Agalsa por unos bienes que nunca llegaron a destino. La oferta la realizó un intermediario, Juan Javier Muñoz de la Rosa, según el informe judicial de la Benemérita al que ha tenido acceso en exclusiva este medio. El intercesor pasó a ser detenido después de su declaración y carecía de vínculos directos en ambas empresas y la administradora concursal aseguró desconocerle, fue precisamente este hecho el que levantó todas las sospechas de los agentes.

En un principio y con la denuncia de GAM, Muñoz de la Rosa se enfrenta a un supuesto delito de estafa. Esta empresa había ingresado el dinero en una cuenta en el que el intermediario estaba autorizado, mientras negoció la venta de esta maquinaria en nombre de terceros. ¿Quiénes eran los vendedores? La Guardia Civil indagó directamente en la propietaria de la maquinaria, Agalsa, que se encontraba en concurso de acreedores, siendo la administradora concursal Carmen Fernández.

Al inicio de las pesquisas, los agentes judiciales llamaron a Fernández en “calidad de testigo”. La misma manifestó “no conocer” a Juan Javier Muñoz y aseguró que desconocía también la oferta de GAM por ninguno de los activos de la empresa.

VENTAS SIN TRANSPARENCIA

Esta incongruencia o mentiras de algunos de los que habían dado su declaración levantó todas las sospechas de los miembros del equipo judicial de la Guardia Civil. Por ello, procedieron a indagar entre el personal del departamento de administración y contabilidad de la concursada. Todos los interrogados dijeron sentirse “abrumados y desorientados” por el “método” escogido por Fernández para liquidar la mercancía y activos de la empresa por las presuntas irregularidades efectuadas.

“La liquidación se había llevado a cabo sin seguir el más mínimo criterio de transparencia, siendo prohibido expresamente por la administradora concursal la emisión de ningún tipo de justificante de venta, ordenando de manera reiterada la salida de activos“, sin que se conociera el destino de los mismos al no coincidir la empresa compradora con la que se presentaba a cargar en la fábrica. No había cartas de portes, ni justificantes de adquisición, ni ningún otro documento que sirviera como comprobante de estas operaciones. La denuncia de GAM fue tan sólo un ejemplo de ello. Se desconoce, por ahora, la cuantía obtenida de otras ventas realizadas de forma presuntamente irregular.

Para los investigadores, Carmen Fernández aportó en el concurso datos de ventas y ofertas que no se correspondían con las efectivamente recibidas. En unos casos, hallaron “diferencias económicas” entre las supuestas ofertas recibidas y las cantidades ofertadas; en otros, inexistencia de ofertas cuantificadas. Uno de los hechos más graves, es que se liquidaron activos pertenecientes a una de las sociedades concursadas en favor de la otra. De esta forma, se ocasionó “un perjuicio” a los acreedores.

Además, no se ha podido demostrar que se hicieran llegar activos liquidados a 134 sociedades mercantiles.

CONEXIÓN CON LOS “RUSOS”

Entre otros hechos, los empleados hacían referencia a “personal de seguridad” a disposición de la administradora concursal. Estas personas, conocidas como “los rusos”, se encargaron de “organizar las cargas y salidas de los activos”, según el atestado al que ha tenido acceso este medio. Según las pesquisas, este personal formaba parte de “una organización presuntamente ilícita que habría gestionado el concurso“.

Los propios exdirectivos de Agalsa mostraron una desconfianza extrema hacia la también vocal del Colegio de Abogados de Barcelona. Los documentos entregados por éstos en sede policial han servido para fundamentar parte del informe.

Una de las empleadas aseguró que Carmen Fernández se paseaba por la empresa acompañada por “dos guardaespaldas“, que hacían también de chóferes y se encontraban en todo momento realizando labores de control en toda la factoría. Tras tomar el control de la gestión de la compañía concursada, el papel de estos “rusos” fue aún más activo.

LOS TRABAJADORES, A LAS ÓRDENES DE “LOS RUSOS”

En este sentido, comenzaron a dirigir maniobras de carga de los bienes liquidados e incluso Carmen Fernández habría dado orden a sus empleados de seguir las directrices del dúo en caso de dudas sobre la salida de maquinaria de la empresa. “Debían solicitar instrucciones“, afirman el informe judicial.

El nombre de ambos “rusos” son los de I.G.D. y S.B., administradores únicos de determinadas empresas utilizadas por la trama. Estas dos personas son las que identificó Muñoz de la Rosa como “supuestos escoltas” de la administradora concursal.

todos ellos se encontrarían dentro de un mismo grupo cuya acción se dirigía al lucro personal

La sección judicial da “completamente acreditada” la versión de Muñoz de la Rosa por su papel de intermediario. Para ello, ha presentado facturas, justificantes de transferencias y conversaciones realizadas a través de la aplicación de mensajes instantánea.

LOS AGENTES JUDICIALES DAN POR BUENA LA VERSIÓN

También da por probado la participación de I.G.D. al facilitar a Muñoz de la Rosa la información para realizar las operaciones de ventas de activos, ejerciendo un “papel predominante” en la negociación que no le correspondería al ser una de las partes interesadas.

S.B., por su parte, según la Guardia Civil, tendría una relación de “confianza” con la administradora concursal.

Por otro lado, aparece en el informe el nombre de Exante Merchant Bankers, una empresa que Carmen Fernández tenía interés en que participara en el concurso de acreedores. Según los registros mercantiles consultados por este medio, esta a empresa ha llegado a tener hasta siete administradores únicos. El último de ellos es Nawaz Mohammad.

LA MARAÑA DE EMPRESAS USADA POR LA SUPUESTA TRAMA

Rosberg Europe Plus SL, cuyo administrador único es I.G.D., fue la empresa que mayor actividad ha desarrollado en este concurso de acreedores. Entre las adquisiciones se encuentran operaciones de compraventa de mineral, concretamente zinc, por un valor total de 86.310 euros. El intermediario cobró 11.200 euros, según el informe. Todo, pese a que el objeto social de la mercantil versa sobre operaciones de naturaleza urbanística. A Exante se le permitieron operaciones de compra de aluminio por su relación con otras sociedades de este sector.

Sin embargo, la venta de zinc no se realizó a empresas metaleras, sino a Rosberg, dejando innecesaria la participación de Exante en este la liquidación. Por este motivo, la participación de esta empresa respondería “a intereses” de la administradora concursal, según reza el informe.

Asimismo, este mineral no se encontraba en el plan de liquidación de activos, sin que se haya determinado el destino del dinero. Los vínculos entre I.G.D. y Fernández dejan de manifiesto que “todos ellos se encontrarían dentro de un mismo grupo cuya acción se dirigía al lucro personal“.

EL PINTORESCO NOMBRE DE LAS SOCIEDADES UTILIZADAS

La supuesta trama se sirvió de otras empresas con nombres tan llamativos como ‘Nice to meet you SL’ -encantado de conocerte-; ‘Future is calling you SL‘ -el futuro te está llamando-; o ‘Harmony Sensation SL‘ -sensación de armonía-. Estas empresas acudieron al concurso de acreedores sin hacer constar los nombres de las personas físicas que las controlaban, un hecho que la experta en este tipo de procedimientos pasó por alto, pese a ser obligado por ley.

Detrás de ‘Future is calling you’ y ‘Harmony Sensation’ se encuentra S.B., el guardaespaldas de Carmen Fernández. Ambas sociedades se constituyeron el 20 de febrero y el 23 de marzo de 2018, respectivamente, poco tiempo después, las empresas entraban en concurso. Para los investigadores, estas dos empresas fueron creadas “de facto” para lucrarse del proceso concursal.

Las investigaciones continúan su curso con nuevas acciones judiciales. Entre ellas, la Guardia Civil judicial simulará un concurso de acreedores similar realizado por una administración independiente para detectar nuevas irregularidades o bien corroborar las ya presuntamente realizadas. Además, elaborará un estudio financiero de las todas las operaciones de liquidación para conocer el importe y el destino del dinero, siendo para ello fundamental conocer las vinculaciones entre los administradores únicos, las mercantiles, “los rusos” y Carmen Fernández.