jueves, 21 octubre 2021 11:39

Más de la mitad del sector de la moda cree que cambiar a un modelo de economía circular es el reto más urgente

el corte ingles

La transformación de un modelo lineal a uno circular y el reciclaje son dos de los grandes retos a los que se enfrenta el sector textil en España, así lo considera un 57 por ciento del sector que opina que este es uno de los retos urgentes que deben afrontar. Sin embargo, menos del 30% de los agentes del sector considera que el textil está preparado para responder a las expectativas sostenibles.

Ésta es una de las conclusiones del informe ‘La transformación sostenible del sector textil’ elaborado por Women Action Sustainability (WAS) y KPMG y que se ha presentado este viernes en el marco de la pasarela Mercedes Benz Fashion Week.

El trabajo, que se puede consultar en https://wasaction.com/uploads/conocimiento/informe-was-textil.pdf, ha sido elaborado por Begoña Gómez, coordinadora del grupo de Transformación social de WAS y directora de la Cátedra de Transformación Social Competitiva UCM; Charo Izquierdo, socia WAS y consejera independiente y Jerusalem Hernández, Natalia Sánchez y Sandra Costa, miembros de Sostenibilidad y Buen Gobierno de KPMG en España.

Según recoge el informe, el sector textil es, en la actualidad, el responsable del 10% de las emisiones de gases a nivel global, de la producción del 20% del agua residual y del 30% de los residuos plásticos en los océanos. Estos datos convierten a la moda en el segundo ámbito económico más contaminante y, según el informe, el sector de la moda en España es consciente de la necesidad de aplicar nuevas estrategias que le ayuden en la transformación hacia unos modelos más sostenibles que se acerquen al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

También se apunta hacia el papel responsable del consumidor como actor del cambio hacia un mundo más sostenible. Según datos a los que alude el estudio, las prendas se utilizan una media de quince veces y se tiran a la basura 800.000 toneladas de ropa al año.

Pese al elevado número de residuos que genera la ropa y según los agentes del sector, el precio es el aspecto que más preocupa al 80% de los consumidores, mientras que solo el 42% se interesa por la trazabilidad de la prenda y el 33% por los materiales. Sobre la durabilidad del producto y las condiciones de trabajo de los empleados en la fabricación, solo preocupa al 19% de los consumidores y menos del 5% está interesado por las posibilidades de reciclaje del textil y el uso del plástico en los embalajes.

Si la percepción de los encuestados acerca de la importancia otorgada por los consumidores a la sostenibilidad era moderada, en la misma proporción lo es su percepción acerca de la capacidad del sector para avanzar hacia un modelo más sostenible y menos de un tercio de los agentes del sector participantes en esteestudio considera que el textil está preparado para responder a lasexpectativas sostenibles.

RETOS y FRENOS DEL SECTOR

En cuanto a los retos, el 57% de los encuestados considera que el principal reto para la transformación del sector es pasar al modelo de economía circular, así como el reciclaje textil y el 48% el uso de materiales sostenibles. Asimismo, menos del 25% de los encuestados ve necesario garantizar los derechos humanos y los principios de la OIT, menos del 10% garantizar la igualdad en el trabajo y menos del 5% garantizar la diversidad e igualdad en las plantillas.

Además de pasar de un modelo lineal a uno circular, otro de los retos más urgentes es la necesidad de mejorar la predicción de la demanda. Esto permitirá «mitigar varios de los principales impactos negativos del sector, como el alto consumo de recursos y alta producción de residuos textiles, al mismo tiempo, que se reducen los costes asociados y se mejora la competitividad del negocio.

En cuanto a los elementos necesarios para afrontar estos retos pasan por disponer de información sobre la procedencia de las prendas, cómo se ha elaborado, los tipos de materiales que forman la prenda; una correcta trazabilidad permite que la organización tenga conocimiento de toda la cadena de valor; disponer de indicadores concretos que permitan tener una correcta predicción de la demanda ayudara a producir solo lo necesario y la investigación y acceso anuevas tecnologías hacen posible diseñar y llevar a caboestrategias de producción más sostenibles y competitivas.

Las autoras del documento sostienen, además, que aún con la creciente concienciación del sector sobre la importancia de apostar por modelos más sostenibles, los costes asociados siguen siendo uno de los principales frenos a esta transición.

Así, casi un 67 por ciento de los encuestados en el estudio consideran los costes del proceso como el principal obstáculo para avanzar en un cambio de modelo y el 47,6% considera que falta tecnología. Un 33% tienen miedo a la transparencia y un 19% tiene resistencia al cambio.

Para los agentes del sector, la crítica situación vivida con la COVID-19 y la dificultad de apreciar en el corto plazo los resultados de esta transformación, no favorecen un incremento en la velocidad del cambio.

La necesaria innovación y el desigual acceso a la tecnología son el otro freno principal para el avance sostenible del sector. Las compañías más grandes saben que deberán adelantarse y aportar los recursos necesarios para innovar en primer lugar, pero será imprescindible que esos desarrollos lleguen a todas las compañías de la cadena.

No obstante, las autoras del estudio han detectado fuerzas decambio que influyen en el sector y lo impulsan hacia la sostenibilidad. Entre estas palancas que contribuyen la transformación, el 52% de los encuestados opina que una de estas palancas es la sostenibilidad de la compañía, el 28% el incremento de la regulación, el 19% la entrada en nuevos mercados y el 14% los incentivos y planes de fidelización.

Tras el informe realizado por KPMG y el grupo de trabajo de Transformación social competitiva de WAS, se concluye que el sector de la moda en España es consciente de la necesidad de aplicar nuevas estrategias que le ayuden en la transformación hacia unos modelos más sostenible.

Una de estas recomendaciones es la colaboración y WAS y KPMG aconsejan dejar de un lado las posibles diferencias para alcanzar objetivos estratégicos y comunes; dar a conocer de forma clara y apropiada los conceptos, estrategias e impactos vinculados a lasostenibilidad del sector; colaborar y trabajar en procesos deinvestigación a fin de poder hacer frente a los distintos retos y realizar análisis específicos que permita obtener datos sobre los mayores impactos y formar y sensibilizar a la cadena de suministro y al consumidor.

Otra de las recomendaciones de WAS y KPMG pasa por prepararse para poder beneficiarse de los fondos europeos o ser más atractivos paralos proveedores de capital y aunque es importante centrarse en los desafíos ambientales, se recomienda no dejar de trabajar para mejorar la contribución a los aspectos sociales.