miércoles, 1 diciembre 2021 05:12

Casado busca apartar a los «elefantes» de Génova para dar paso a Alejandro Abascal

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, quiere rejuvenecer Génova. Al menos en materia de asesores, dado que cada paso que da con un peso pesado del partido tiene un pasado que deja temblando la hemeroteca. La idea del líder del partido es la de apartar de forma discreta en un retiro dorado a los asesores del partido como Enrique Arnaldo para dar paso a las nuevas generaciones. El equipo de Génova no se siente nada cómodo con la composición que sostiene la sede y quiere nuevas caras. La más sonada y reconocida es la del magistrado Alejandro Abascal, quien amenaza la posición privilegiada de los viejos asesores en materia de justicia de Casado y quien está llamado a ser el nuevo Enrique López del Partido Popular.

Abascal es un joven magistrado que ha empezado a despuntar por ser juez de apoyo de Manuel García Castellón en el caso Tándem. Quienes le conocen insisten en que es profundamente conservador (algunos se extrañan de que esté en la órbita del PP y no en la de Vox) y aseguran que Abascal tiene una relación estupenda con el núcleo duro de Casado y con el propio líder. Esta incrustado en ese universo interno del CGPJ de asociaciones judiciales, una maraña que amenaza con enturbiar el sistema de elección de vocales que pretende implantar el PP, como miembro de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM). Pero ahora su acercamiento al PP da los primeros frutos.

La idea de Casado es que Abascal sea sus ojos y oídos en el Consejo, por eso le pretende proponer como vocal para el CGPJ tan pronto como se decida quiénes compondrán un renovado Consejo General del Poder Judicial que se prevé que esté listo para después de las fiestas.

La relación entre Abascal y Casado viene de lejos. Ambos coincidieron, según detallan fuentes cercanas al magistrado, en unos estudios universitarios en el ICADE. Ahí fraguaron una amistad importante y notable que también creció con el paso de los años y que ahora fructifica en forma de propuesta a vocal, siempre que el PP consiga sus objetivos con respecto a la negociación por renovar los vocales. El paso de Abascal y de Casado por ICADE deja también otra realidad: el contacto de la nueva y joven cúpula del PP con el magistrado conservador no arrastra fantasmas del pasado dado que es una relación nacida entre Casado y Abascal sin intermediarios de por medio. Es un asesor de Casado. No un eterno «elefante» de Génova.

Tras este paso, Abascal siguió en contacto con un Casado entonces como referente de las Nuevas Generaciones y que después se convertiría en presidente del Partido Popular por la gracia de los militantes, momento en el que se intensificaron los contactos con Abascal. Con la renovación del CGPJ se puso encima de la mesa la necesidad de contar con otras voces autorizadas que se desmarcaran de los «elefantes» como Enrique Arnaldo o Enrique López, eternos asesores en temas de justicia del PP de los que Casado se quiere desprender poco a poco para urdir su propia red liderada por Abascal, un magistrado joven que tiene una relación directa y exclusiva con Casado, no heredada.

Aún así, fuentes judiciales aseguran que Abascal ha crecido dentro del CGPJ también gracias a su buena relación con históricos magistrados relacionados con el Partido Popular. Sus comidas y sus salidas con altos dirigentes del PP fueron poco a poco colocando a Abascal en la órbita de Génova hasta el punto de que ahora coquetea con la idea de entrar como vocal en un nuevo Consejo General del Poder Judicial aún por determinar.

UN NUEVO PP

Desde el PP aseguran estar cansados de que el pasado representado por José María Aznar siga dando que hablar en la prensa. En Génova no todos se sienten cómodos con la consecución de noticias que se han publicado, por ejemplo, en torno al nombramiento de Enrique Arnaldo como magistrado para el Tribunal Constitucional. Tener todavía a Enrique López como magistrado asesor que condicione la forma de relacionarse con la Justicia incomoda ya a más de uno (en el caso de López también por pertenecer al bando contrario en la guerra por el PP de Madrid) y quieren renovar a la par que lo hacen con el CGPJ el sistema de asesores judiciales del PP.

El hecho de que Abascal esté dispuesto gusta y tranquiliza en Génova. Pero temen que no pueden dar de lado así como así a pesos pesados como López o Enrique Arnaldo, razón por la que están buscando retiros dorados como el Constitucional. Sea como sea, lo cierto es que Casado quiere desprenderse poco a poco de los históricos elefantes populares para renovar también los consejos que rodean al presidente del Partido Popular y a su secretario general, Teodoro García Egea.