martes, 25 enero 2022 09:22

Casado bautiza a Alejandro Abascal como su futuro ‘vocal predilecto’ para el CGPJ

No es fácil repartir premios. Y menos si se trata de compensar con favores políticos. Sin embargo, el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, lo hace con cierta elegancia. A, Enrique Arnaldo, quien le acompañó al despacho del rector de la universidad, le colocado en el Tribunal Constitucional gracias, entre otros, a los votos de Unidas Podemos. A Enrique López, quien le asesora a diario en materia de justicia, le colocó como consejero de Justicia e Interior en la Comunidad de Madrid. Y al magistrado Alejandro Abascal, a quien Casado tiene en mayor estima y con quien mantiene una fluida relación personal, le quiere colocar como el hombre del PP en el Consejo General del Poder Judicial en calidad de vocal. El CGPJ es un órgano ciertamente político y Abascal será ahí la punta de lanza de los populares.

Esta buena relación entra Abascal y Casado es bien conocida por todos los magistrados. Alejandro Abascal es uno de los jueces mejor reconocidos en el Partido Popular y uno de los nombres que serán propuestos en el Congreso de los Diputados para hacerse con un asiento de vocal en el CGPJ. El problema es la renovación. Si Casado cede, lo hará con un equipo de vocales fieles a sus intereses y con el compromiso del PSOE de que aprobarán una ley que determine que sean los propios jueces los que elijan a los jueces, algo que en la práctica ya es así pero que Casado quiere evitar eliminando el trámite de que los diputados metan mano dentro de un saco de magistrados ya elegidos por los propios jueces.

El papel de Abascal era poco conocido. Es joven y eso hace que no tenga una trayectoria notoria. De hecho, más de uno lo colocó en la órbita de Vox cuando empezó a salir su nombre en las tertulias políticas. Sin embargo, el paso del tiempo y las reuniones perpetuas con Casado han dejado claro que Alejandro Abascal es un hombre de confianza de Génova. La relación entre el líder popular y el magistrado trasciende lo meramente profesional pues incluso sus familias tienen buena relación. Todo esto hace que nadie en el PP niegue que Abascal tendrá puestos determinantes siempre que del Partido Popular de Casado dependa. Eso mientras que Casado sea el candidato.

Solo Alejandro tiene ese «olor a nuevo»

El presidente del Partido Popular tiene el problema de haber heredado de la época de José María Aznar la mayoría de sus asesores en materia de justicia. Algunos, como Concepción Espejel (Concha, para los amigos), crecieron en la etapa de Mariano Rajoy, pero todos los que asesoran a un joven Casado vienen de tiempo atrás, algo que incomoda a la cúpula de Génova. Solo Abascal se sale de esa norma. Solo Alejandro tiene ese «olor a nuevo» que gusta en el partido y que motiva a Casado a plantearse grandes proyectos junto a este magistrado que ya ha estado presente en algunos importantes casos como Tándem.

De hecho, hay más de una fuente de Génova que aseguran que Casado no se siente cómodo con la presencia de elefantes judiciales como Enrique López, Concepción Espejel o Arnaldo dado que entienden que tienen que pagarles facturas que en realidad contrajeron sus antecesores. Arnaldo, por ejemplo, es un gran conocedor de las entrañas del partido y un magistrado a tener en buena estima si se quieren evitar posibles filtraciones, tal y como detallan las fuentes de Génova.

El que Casado le reserve un papel fundamental a Alejandro Abascal no es algo nuevo. Se lleva tiempo trabajando en urdir una red de afines a Casado en todos los puestos clave para así reforzar el liderazgo del líder popular. Actualmente, el problema no es solo que Casado haya heredado un PP que se remonta a finales de los años ochenta con muchas deudas pendientes por pagar, sino que el secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, tiene la sensación de que no tienen el control de ninguna de las patas de poder. Ni en el ámbito parlamentario, ni en el autonómico ni en el judicial. Casado ha llegado a jugar un partido que se le queda grande. O al menos es la sensación. Por todo, Teodoro busca la forma de crear su propio equipo. Y Abascal está dentro. Pero Alejandro, no Santiago.

Alejandro lo lleva con discreción dentro del CGPJ. Aún así, todos los que le rodean conocen su cercanía al PP. El ser vocal es algo que podría iniciarle en su carrera política, pero las aspiraciones de Abascal van mucho más allá. Hay quien en el PP le ve incluso como próximo ministro de Justicia siempre que Casado consiga ganar las elecciones generales y sumar con Vox (Abascal es un perfil que sería bien visto por el partido de Santiago Abascal). Un puesto que algunas fuentes aseguran que será para Enrique López y que otros no descartan que recaiga en el joven magistrado que comparte hasta el colegio de sus hijos con Casado.