sábado, 21 mayo 2022 02:36

Enrique López vs Alejandro Abascal: la pelea por ser el favorito de Casado

El consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid se sentía muy seguro… hasta ahora. El anhelo histórico de Enrique López es el de ser ministro de Justicia, un colofón que espera acariciar con los dedos este 2022 y hacer realidad el año siguiente gracias a las deudas que Casado tiene con el viejo aparato del partido. Sin embargo, al consejero le ha salido un duro rival que, pese a que a priori no amenaza su posición como ministrable, sí que le ha apartado paulatinamente del entorno más estrecho de Pablo Casado. Se trata del magistrado Alejandro Abascal, a quien Casado pretende colocar de vocal en el Consejo General del Poder Judicial y quien amenaza con convertirse en el principal asesor en materia de justicia del presidente del PP.

La relación entre Abascal y Casado es muy buena. Incluso sus familias mantienen estrecho contacto y sus hijos van al mismo colegio. En este sentido, Casado se ha visto envuelto entre dos realidades: la primera, esa por la que debe tragar con todas las deudas del pasado con aquellos que ayudaron cuando tan solo era un mero dirigente de Nuevas Generaciones (las mismas que han impulsado a Enrique Arnaldo a pesar de sus 1.001 polémicas); y la segunda, el intentar montar un equipo nuevo, fiel y leal que no tenga raíces en el aznarismo o la etapa de Mariano Rajoy. Premiar a Enrique López como ministro sería una forma de pagar una vieja deuda. Pero lo cierto es que son cada vez más las voces que aseguran que el deseo de Casado es que sea Abascal y no López quien ocupe el puesto de ministro de Justicia en caso de que el presidente del Partido Popular ganara las elecciones.

Que Casado va a ayudar a Abascal a crecer a nivel laboral es indudable

Que Casado va a ayudar a Abascal a crecer a nivel laboral es indudable. Ya se están moviendo los hilos desde el PP para que en no mucho el magistrado pegue un acelerón a su carrera. Fuentes cercanas a Casado aseguran que la idea que tiene el presidente del Partido Popular es la de colocarle como vocal en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) antes de junio de 2022, pero ya hay otros miembros del PP que colocan a Abascal mucho más alto, incluso en el Ministerio de Justicia.

Tal y como cuentan estas mismas fuentes, López se ha convertido en un activo importante en esta batalla que enfrenta a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, contra Casado. Lo cierto es que López, en calidad de asesor de Génova, ha mantenido informada a la cúpula del partido en todo momento sobre los movimientos que daba su presidenta. Tanto es así, que incluso desde el entorno de Casado reconocen que el consejero «es suyo» y que en realidad a quien apoya es al bando oficialista pese a ser consejero de Ayuso. Algo que desde Sol aseguran no ignorar…

Hay deudas pendientes con López porque lleva muchos años en el partido. Desde el PP reconocen que el partido le debe mucho aún y que las deudas las tiene que pagar Casado. Lo ha hecho con Arnaldo, lo ha hecho con otros dirigentes polémicos y lo tendrá que hacer con el consejero, dadas las circunstancias. Pero puede que el mejor cheque no se lo lleve el consejero por la presencia de un nuevo juez que gusta, y mucho, en el entorno de Casado porque no tiene ningún lazo con el pasado del partido.

López está en una situación complicada. Desde Sol le han cambiado hasta de jefe de prensa con vistas a vigilar qué hace y con quién se reúne. Aún así, merecía la pena para el consejero apoyar la causa de Casado dado que con Ayuso ya ha tocado techo y dado que el presidente del PP podría estar a punto de serlo del Gobierno. El sueño de López es ser ministro y sabe que la probabilidad más estable es la de que Casado le lleve al cargo si se mantiene fiel; de ahí que se haya mantenido fiel al bando oficialista a pesar de que es uno de los consejeros más importantes de la Comunidad de Madrid.

El consejero, según cuentan quienes le conocen, espera que Casado le pague los servicios prestados en cuanto llegue a la Moncloa. Más después de haberse enfrentado, aunque sea de forma velada, a su propia presidenta con tal de mantenerse fiel al partido. Sin embargo, el espacio que ocupa López es demasiado específico y hay un perfil que gusta más en Génova. Si Alejandro Abascal se conforma con ser vocal del CGPJ no habrá mayores problemas, pero si Casado quiere elevar el tono, es probable que el sueño de López no se haga realidad manchado por un rival inesperado, joven y sin las taras judiciales que arrastra el consejero.