sábado, 21 mayo 2022 09:48

La gasolinera flotante española de la flota naval de la OTAN

En las operaciones navales uno de los navíos más demandados son los de tipo logístico, que abastecen en pleno océano a los buques de combate. Por lo tanto no es de extrañar que la OTAN demande a la Armada española para sus operaciones permanentes la presencia del denominado Buque de Aprovisionamiento de Combate (BAC) “Cantabria”.

Así el pasado 2 de mayo el “Cantabria”, al mando del capitán de fragata Alberto Jesús Torres Alles, zarpaba desde uno de los muelles de Navantia, anexos al Arsenal de Ferrol (La Coruña), donde tiene zona de atraque permanente. Nada más superar la profunda ría ferrolana ponía rumbo sur camino del Mediterráneo, con la misión de integrarse en la Agrupación Naval Permanente de la OTAN nº 2.  

Vista aérea del BAC «Cantabria», que fue amadrinado en 2008 por Aurora Díez, la mujer del polémico Miguel Ángel Revilla.

El “Cantabria” es básicamente un petrolero al que se le incorporaron durante su diseño/construcción muchas otras capacidades que lo convierten en un polivalente BAC, o lo que internacionalmente se define como Auxiliary Replenishment Ship (AOR).

El buque, que cuenta con doble casco a diferencia del otro AOR de la Armada, el “Patiño”,  suministra el combustible que guarda en sus grandes depósitos (8.920 m3 de fuel para los navíos además de 1.585 m3 de combustible de aviación JP5) a través de cuatro estaciones laterales que mediante mangueras pueden abastecer a la vez hasta dos buques que naveguen a ambos lados. Además, este magnífico diseño de la empresa española Navantia cuenta con una quinta estación en su parte trasera o popa, por lo que puede suministrar al unísono a un tercer navío, como ya ha demostrado en varias ocasiones. Esta capacidad es fundamental para tardar lo menos posible en abastecer a una agrupación, como la citada de la OTAN o Standing NATO Maritime Group Two (SNMG2), dado que en caso de estar en operaciones reales durante esta maniobra los navíos son muy vulnerables a un ataque.     

Repostando simultáneamente a tres navíos de escolta

Estamos además ante uno de los navíos  militares más grandes de España Armada, ya que desplaza 19.500 toneladas y tiene una eslora (largo) de 174 metros y una manga (ancho) de 23, lo que le convierte en el segundo mayor navío de la Institución, tras el anfibio y buque insignia de la Armada, el “Juan Carlos I”, que tiene 26.000 toneladas y mide  231 metros. 

El éxito del navío llevó a la Real Marina de Australia a encargar a Navantia dos buques similares, el “Supply” y el “Stalwart” que entregó la empresa pública española al país de las antípodas en 2020  y 2021 respectivamente.

Así la principal misión del “Cantabria· en el seno de la SNMG-2 será la de proporcionar apoyo logístico a los navíos de escolta integrantes, entre los que está otro navío de la 31 Escuadrilla, de la que depende en el organigrama de la Armada, la fragata “Blas de Lezo”.

Estamos ante uno de los habituales despliegues en favor de las cuatro fuerzas navales de respuesta inmediata de la OTAN, de las que España es un auténtico puntal desde su creación hace 30 años, que la  Flota (principal fuerza de la Armada) planifica milimétricamente.

La SNMG-2, actualmente bajo mando del contralmirante Mauro Panebiancode la Marina Italiana y su Estado Mayor que trabajan a bordo de la fragata transalpina “Carlo Margottini”, consta además de los citados buques de navíos de escolta de Canadá, Francia y Turquía, y además cuenta con apoyos puntuales de aeronaves de la Alianza. La función principal de las agrupaciones es dotar a la OTAN de una capacidad de reacción operativa inmediata en escenarios navales, como es el Mediterráneo principalmente en el caso de la SNMG2, aunque también es habitual su presencia en el ahora tan conflictivo Mar Negro, en defensa de sus aliados de la zona: Bulgaria, Rumania y Turquía. La fuerza naval está bajo las órdenes directas del Mando Marítimo Aliado de la OTAN o Allied Maritime Command (MARCOM), que tiene sede en Nápoles (Italia).

A bordo del “Cantabria” trabajarán durante meses en favor de la OTAN un total de 178 hombres y mujeres de la Armada, incluida la dotación del buque, un Equipo Operativo de Seguridad (EOS) de Infantería de Marina y la Unidad Aérea Embarcada (UNAEMB) compuesta por personal y un helicóptero Sikorsky SH-3D Sea King de la Quinta Escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves, que se incorporó en Rota (Cádiz),  antes de cruzar el Estrecho de Gibraltar.

El BAC, además de  suministrar combustible, proveerá de agua potable, víveres, repuestos, etc a las otras unidades de la SNMG2, lo que les posibilita sus despliegues prolongados a distancias estratégicas, sin tener que recalar en puerto para repostar.

También en su hangar y su amplia cubierta de vuelo, sitas a popa del navío, pueden llevar y operar con hasta tres helicópteros medios y dos pesados, como es el citado Sea King, un veterano sistema que cumple en este caso su última misión internacional, ante la inminente baja del sistema aéreo este mismo año. Además cuenta con un hospital completamente equipado, ya que dispone de  quirófano, un sistema de telemedicina, consulta de dentista y laboratorio de esterilización.