miércoles, 29 junio 2022 14:45

Un mando de Mossos defiende usar proyectiles de foam en las protestas de Hasél por seguridad

El sargento de la Brigada Móvil (Brimo) de los Mossos d’Esquadra responsable sobre el terreno el día que una joven perdió un ojo en una protesta por la detención del rapero Pablo Hasél en Barcelona ha defendido ante el juez el uso de proyectiles de foam sobre el terreno porque “no estaba garantizada la seguridad de la línea policial”.

Lo ha dicho este miércoles al declarar como investigado ante el titular del Juzgado de Instrucción 1 de Barcelona, y también ha justificado el uso de proyectiles de foam durante el operativo policial “pese a la mala visibilidad” por la quema de contenedores en la zona, según han explicado fuentes judiciales.

Las mismas fuentes han explicado que este sargento, que coordinaba seis equipos de la zona en la que la joven resultó herida, solicitó a la sala de mando el uso del foam y que se lo autorizaron.

Asimismo, no recuerda ningún incidente ni que el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) se llevara a una persona herida, algo de lo que “se enteró con posterioridad”.

ACUSACIÓN PARTICULAR

Al salir de las declaraciones, el abogado de la acusación particular, Xavier Muñoz, ha explicado a los medios que el sargento no ha querido responder a la acusación, motivo por el cual no han podido averiguar por qué los agentes utilizaron el foam “más lesivo” ni las condiciones de la zona.

“El hecho de que no quiera declarar a las preguntas de las acusaciones nos deja carentes de instrumentos para ejercitar el principio acusatorio. Como la Fiscalía no está asistiendo en estas diligencias, no hay preguntas de la acusación, y solamente se están respondiendo a preguntas de las defensas”, ha lamentado.

Asimismo, ha manifestado que “a la práctica significa que es una declaración de investigado absolutamente carente de los más mínimos principios” para poder esclarecer los hechos.

Muñoz también ha explicado que el sargento ha asegurado que las balas de foam y sus lanzadoras “no son instrumentos de precisión”, aunque el cuerpo, en un principio, defendían que sí que lo eran.