lunes, 8 agosto 2022 15:40

Las sorprendentes macro adjudicaciones “murcianas” de Majadahonda

Ahora que se apagan las llamas de lo que fue el “teodorismo” en el Partido Popular aún aparecen rescoldos de lo más sorprendentes. Y es que el exsecretario general del PP Teodoro García Egea no sólo ejerció el orden y mando en las filas del Partido Popular de manera autoritaria hasta el punto de que fue el detonante del hundimiento y posterior dimisión en diferido de su amigo Pablo Casado; Sino que Teo aprovechó sus años de Secretaria General para colocar sus peones a lo largo y ancho de la geografía nacional, sobre todo en aquellos municipios “pata negra popular” con mucho para repartir y poco riesgo que correr.

Bien lo saben alcaldes como los de Pozuelo o Majadahonda, donde se plegaron a los deseos del Secretario General con tal de ganar su favor de cara a listas y próximas elecciones. Así muchos de estos ayuntamientos fueron tomados por teodoristas, bien como concejales o como simples asesores, en muchos casos venidos directamente de Murcia a puestos “premium” en la capital, pero siempre con más poder simbólico, por su cercanía al jefe, del que sus puestos les podrían proporcionar.

El escándalo ha saltado en Majadahonda donde uno de estos teodoristas, Francisco Pérez Rodríguez, está decidido a facilitar el “contrato del siglo” como es el de recogida, transporte y gestión de residuos por 127 millones de euros a una empresa murciana que singularmente no tiene presencia en Madrid, ni tamaño para acometer tan importante encargo y tampoco la necesaria experiencia frente a las grandes empresas del sector.

Francisco Pérez Rodríguez está decidido a darle el contrato del siglo a una empresa murciana

Y es que desde hace unos días Madrid es un hervidero de rumores aún sin confirmar sobre las maniobras de este teodorista y sobre la participación de la susodicha empresa en la fallida moción de censura en Murcia.

Se da la circunstancia de que Francisco Pérez Rodríguez fue alcalde de Era Alta y es el exmarido de Ana Martínez Vidal, la exconsejera de ciudadanos, que promovió la moción junto al Psoe para derrocar al Presidente Popular y que denunció la utilización la falta de escrúpulos del Partido Popular, por haber usado a una persona próxima a ella, nuestro ínclito Paco Pérez, para distribuir infundios que atentaban directamente contra su honor y su persona.

Gracias a estos y otros trabajos, Francisco fue premiado con la confianza de Teodoro Garcia Egea  y recompensado con un puesto de asesor en Majadahonda donde no ha perdido el tiempo desde su llegada, enamorado a su actual jefa, la concejal de Medio Ambiente, Jardines y Limpieza Viaria, Marina Pont, a la sazón responsable del contrato, y encandilando con promesas de promoción y reconocimiento personal a todos los que han participado en la evaluación de los pliegos.Sólo así se entiende que una empresa desconocida para todos, menos para los murcianos, como “Actúa servicios de Medioambiente” haya logrado imponerse en solvencia técnica a empresas punteras en el sector como Urbaser, Fomento, Valoriza o Acciona entre otras.

En este contrato, muchos funcionarios de Majadahonda recuerdan hoy los días de “vino y rosas” de la Gürtel en el municipio, y asisten atónitos a cómo la administración de José Luis Álvarez Ustarroz pretende adjudicar el macrocontrato de la década con agosticidad y alevosia.

Teodoro García Egea Majadahonda
Teodoro Garcia Egea montando un Belén en la sede del PP.

Para ello, curiosamente, han declarado partes de la oferta “secretas”, lo que hace imposible para el resto del sector conocer completas las ofertas de la competencia, y desde hace unos días todo se aprueba por urgencia y con convocatorias de menos de 24 horas. Así pasó el pasado viernes cuando se convocó una comisión para que pasase el contrato y así se pretende hacer el próximo martes con una convocatoria extraordinaria de la Junta de Gobierno, el órgano que hace la adjudicación, que llama la atención pues todos los viernes se celebra una Junta de Gobierno ordinaria.

Demasiados intereses personales, secretismos y convocatorias por urgencia para un contrato de 127 millones de Euros que debería haberse llevado con más transparencia y rigor y que está levantando suspicacias tanto en Génova como en la Puerta del Sol.

En la presidencia regional de Isabel Díaz Ayuso, que desde hace tiempo veían con preocupación los movimientos de los “amigos de Teo” en Majadahonda, bien harían en ocuparse de estas cosas antes de sea demasiado tarde y resuciten en Madrid viejas prácticas de la casa que tantos quebraderos de cabeza han dado.