sábado, 26 noviembre 2022 14:35

La «amistad» de Margarita Robles con Alejandro Abascal inquieta en Ferraz

La extraña amistad entre dos altos cargos tiene a Ferraz en una posición de tensión. Pocos se esperaban que Margarita Robles y Pablo Casado tuvieran un nexo en común. Pero lo tiene, y ese es el magistrado Alejandro Abascal. Este juez de la Audiencia Nacional se mueve bien dentro del Partido Popular, pero también tiene mano dentro del Gobierno gracias a la ministra de Defensa. Lo cierto es que Abascal ya maniobra de la mano de otro juez cercano a Alberto Núñez Feijoo para intentar meter cabeza como vocal en el Consejo General del Poder Judicial. De hacerlo, sería el «gran fichaje» del PP porque conoce bien el CGPJ y porque se sabe mover bien dentro del Consejo. Pero lo cierto es que este futuro «fichaje» del PP incomoda en Ferraz no solo por eso, sino porque tiene una excelente relación con la ministra de Defensa, Margarita Robles, a quien Félix Bolaños ha apartado de toda pretensión por meter mano en el CGPJ.

Alejandro Abascal era el asesor de confianza de Pablo Casado y es, sin lugar a dudas, el elegido por el Partido Popular para liderar una lista de vocales que se prevé irrumpa en el Consejo General del Poder Judicial como tarde después de las elecciones generales. Una de las grandes virtudes de Abascal es que se conoce muy bien las entrañas del CGPJ, algo que gusta en el Partido Popular para controlar a nivel interno un órgano absolutamente fundamental, también pos los lazos que unen al CGPJ con el Tribunal Constitucional. Todo esto ha convertido a Abascal en el nuevo «niño bonito» de Génova pese a que su entrada en el PP tiene que ver con su amistad íntima con Pablo Casado. El problema es que Abascal es un perfecto candidato para el PP no solo por su habilidad para moverse dentro del CGPJ y por su cercanía a la formación conservadora, sino porque también se sabe mover con los magistrados del otro lado.

Su amistad con Margarita Robles es conocida por todos. Mantienen una estrecha relación y ambos coinciden en varios puntos dentro del CGPJ. Robles se ha convertido en un vector incómodo para el Gobierno porque la han tenido que poner coto en más de una ocasión. La ministra de Defensa ha acostumbrado a entrometerse en asuntos que no le correspondían, como la propia renovación del CGPJ o los nombramientos de altos cargos de la Guardia Civil. Este empeño de la ministra en entrometerse le ha salido caro, también con los espionajes de Pegasus y la responsabilidad que la ministra pudiera tener por la filtración de que el CNI había espiado a los líderes del procés. En cualquier caso, lo cierto es que Robles está en el punto de mira porque se ha enfrentado a Félix Bolaños y porque no ha sabido estarse quieta en algunas cuestiones. Y que una defenestrada por el Gobierno que incluso suena para dejar el Ejecutivo en la crisis de Gobierno sea amiga del principal asesor en materia de justicia del PP no gusta en Ferraz.

Alejandro Abascal es uno de los «tres tenores» que asesoran al Partido Popular, junto a Enrique López y Enrique Arnaldo. Para el PP, es la mejor opción para enviar de vocal en el CGPJ. Saben que en el PSOE no tienen esa misma facilidad para encontrar lealtades dentro del Consejo y saben sobretodo que Abascal sabe moverse bien dentro de la institución. Es magistrado de la Audiencia Nacional, pero tiene una basta experiencia a nivel interno dentro del órgano de los jueces. Abascal no solo ha sabido llegar a Feijoo a través de otro juez estrechamente ligado al expresidente de la Xunta, sino que ha sabido volver a la misma posición que tenía entonces cuando Pablo Casado le prometía incluso el Ministerio de Justicia. No es raro ver a quienes tienen aspiraciones dentro de la judicatura acercarse a Abascal porque saben que tiene un gran futuro por delante gracias al Partido Popular. Pero tampoco lo es que se comente en Ferraz que la amistad que tiene con Robles inquieta a más de uno.

Margarita Robles no atiende a ideologías, según detallan fuentes cercanas a la ministra. Ella atiende a intereses profesionales siempre enfocados a crecer. Su relación con Abascal le puede venir bien en su futuro profesional, pero no le está ayudando dentro del PSOE. Robles tiene una mano muy alargada y ha sido capaz de colar a más de uno en altas instituciones como el Tribunal de Cuentas. Son los famosos «margaritos». Aun así, la relación con Abascal no viene precisamente de estos intentos, sino que se remonta a cuando ambos podían hacer gala de conservadurismo en la judicatura cuando Robles tenía el control de la asociación más famosa dentro de la justicia.

El futuro profesional de Margarita Robles es un misterio, aunque parece que volverá sí o sí a la judicatura dado que las salidas que el presidente del Gobierno le propone no le convence a nadie. La ministra de Defensa no quiere ser candidata ni en el Ayuntamiento de Madrid ni en la Comunidad de Madrid. Ella busca algo más. Volver a la judicatura es la opción C, pero desde luego no la descarta. Y en ese punto, con un Alejandro Abascal como vocal predilecto del Partido Popular, Margarita podría hacer grandes cosas dado su control de la asociación Juazas y Jueces para la Democracia.