Así son los carros de combate que España envía a Ucrania

Los diez carros de combate Leopard 2 A-4 que España entregará en próximas fechas a Ucrania pertenecen a un lote de 108 que el gobierno alemán alquiló a España cuando el ministro de Defensa Julián García Vargas anunció, en 1994, la compra del Leopard 2 A-5 para el Ejército de Tierra. Mientras se fabricaban los nuevos carros en la factoría de Santa Barbara, en Alcalá de Guadaira (Sevilla), estos 108 Leopard 2 A-4 sustituyeron a los ya por entonces venerables M-60A-3, de fabricación norteamericana, y AMX-30, de fabricación francesa, que equipaban a las unidades acorazadas del Ejército español. Los 108 Leopard 2 A-4 fueron finalmente comprados a Alemania en 2005, por un total de de 16,2 millones euros.

Cuando la versión modernizada del Leopard 2, el modelo A-5, fue comenzando a llegar a las unidades acorazadas punteras del Ejército de Tierra (las brigadas X, XI y XII), los más antiguos A-4 pasaron a otros destinos. 55 de ellos fueron a los regimientos de caballería de Ceuta y Melilla, mientras que los 53 restantes se almacenaban en la base de la Agrupación de Apoyo Logístico 41, en el barrio de Casetas de Zaragoza. Los planes del Ejército pasaban por convertir estos 53 carros de combate excedentes en vehículos de ingenieros, imprescindibles para apoyar los movimientos de los vehículos acorazados en combate.

Sin embargo la guerra de Ucrania ha trastocado estos planes. La presión internacional ha hecho considerar al gobierno español la posibilidad de enviar alguno de estos carros de combate a Ucrania. El Estado Mayor del Ejército ha sido reticente al envío, como es natural, al tener asignado una futura transformación en carros de zapadores e incluso lanzapuentes, para esos carros de combate. Esto unido al coste de su puesta en servicio activo, ha hecho que el número de carros de combate Leopard 2 A-4, que finalmente sea enviado a Ucrania sea escaso, solo diez.

Además surgió el problema de la negativa inicial del gobierno alemán a la transferencia de los Leopard. Poco después del anuncio del envío de los carros por parte de España, alguien en el gobierno alemán debió recordar a España, que para reexportar estos carros de combate era necesario el permiso expreso del gobierno alemán, cosa que no se tenía. Por eso Margarita Robles tuvo que tragarse el sapo de salir en los medios de comunicación declarando que los carros estaban en mal estado y por eso no era posible enviarlos a Ucrania. Era inexacto. Los carros estaban perfectamente almacenados. Solo se les habían retirado los elementos más sensibles, se habían sellado todas las aberturas, para evitar la entrada de humedad y la consiguiente corrosión y se les había vaciado de todos los líquidos (aceite, combustible, líquidos de frenos,…) para evitar cualquier posible vertido contaminante.

Una vez conseguido el permiso de exportación del gobierno alemán la operación ha seguido desarrollándose con normalidad. Los seis primeros carros fueron enviados desde Zaragoza a la fabrica de Alcalá de Guadaira (Sevilla), en donde están poniéndose en condiciones de uso. Una vez finalizado este proceso se procederá a realizar la misma operación con los cuatro carros de combate restantes, del total de diez, comprometidos por el gobierno de España.

El entrenamiento de las tripulaciones y mecánicos.

Pero estos diez Leopard 2 A-4, como cualquier sistema de armas, necesitan tripulaciones bien entrenadas y mecánicos capaces de atender el mantenimiento de unas maquinas complejas como estas. De esta misión esencial para el éxito de todo el proyecto se ha ocupado el regimiento de caballería Alcántara 10, con base en Melilla, que como ya hemos dicho, opera este mismo modelo de carro de combate. Durante cuatro semana 55 militares ucranianos han recibido esta formación especifica en el carro de combate Leopard 2 A-4 en el Centro de Adiestramiento del Ejército de Tierra de San Gregorio en Zaragoza. Estos 55 soldados ucranianos forman diez tripulaciones de cuatro componentes cada una (conductor, cargador, tirador y jefe de carro) y quince técnicos especialistas en el mantenimiento de estos vehículos de combate. El pasado 15 de marzo terminaron su formación y partieron hacia Polonia en donde se reunirán con sus monturas antes de volver a Ucrania.