Iglesias
Pablo Iglesias firma el acuerdo presupuestario en La Moncloa. Foto: Flickr Podemos.

El final apresurado del Gobierno de Pedro Sánchez que llegó al poder hace ocho meses supone de facto la suspensión de la actividad del Parlamento y, por ende, de cualquier posibilidad de avanzar en los trámites legislativos que estaban en la Cámara baja.

La consecuencia más inmediata del adelanto electoral es que numerosas medidas estrella impulsadas por la izquierda decaen del orden del día ante la disolución de las Cortes. MONCLOA.COM recopila a continuación las diez más importantes:

1SIN CAMBIOS EN LA REFORMA LABORAL DE RAJOY

Mariano Rajoy cuando dirigía el PP. Foto: Flickr

“Lo primero que hará el PSOE será derogar la reforma laboral de Rajoy para recuperar los derechos de los trabajadores”, afirmaba Pedro Sánchez cuando era jefe de la oposición. Cuando llegó a La Moncloa, los planes se torcieron.

El PSOE buscó en el Congreso un acuerdo para introducir cambios puntuales en la reforma laboral aprobada en 2012 por Mariano Rajoy, y para ello recurrió a una proposición de ley que tocaba uno de sus elementos, las condiciones de los trabajadores subcontratados, que llevaba más de un año congelada en la Cámara.

Los socialistas decidieron sacar adelante esta ley y aprovecharla para introducir cambios en cuestiones como la preeminencia del convenio sectorial sobre el de empresa, en la ultraactividad de la negociación colectiva y en el registro horario. Pero el tiempo se le ha echado encima. Al final, los citados cambios provocaron un choque con Podemos, que los consideraba insuficientes.

La táctica del Gobierno fue atraerse al PDeCAT a la reforma ya que los independentistas catalanes votaron a favor de la reforma de Rajoy en 2012. En aquella época, el soberanismo de la antigua CiU no había dado un salto cualitativo.

Los socialistas presentaron antes de Navidad una propuesta negociada con el PDeCAT buscando ese consenso parlamentario. El portavoz posconvergente en el Congreso, Carles Campuzano, destacó que “el escenario ideal” pasaba por legislar sobre la base de un acuerdo alcanzado por los agentes sociales. En aquel momento, el PDeCAT veía “sintonía” con el PSOE en lo referido a la reforma del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores, sobre las condiciones en las subcontratas, y también en los cambios en el artículo 84, en la línea de establecer la preeminencia del convenio sectorial sobre el convenio de empresa.

Pero la oferta de finales del pasado año solo recogía esta preeminencia en dos aspectos de los recogidos en ese artículo, la cuantía del salario y la retribución de horas extraordinarias, y no el resto de cuestiones, como el horario y su distribución o la clasificación profesional, según el borrador.

Respecto a la ultraactividad, el PDeCAT descartó una reversión total de los cambios introducidos en la reforma laboral. En todo caso, el adelanto electoral entierra la posibilidad de modificar la reforma laboral de Rajoy, una aspiración de la izquierda desde que Sánchez llegó al poder.

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