barones autonómicas
El presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara

El Partido Socialista ha mejorado sus resultados en las elecciones autonómicas, aunque no ha conseguido uno de sus principales objetivos, como es el de arrebatar la Comunidad de Madrid al Partido Popular. Los socialistas mantienen el Gobierno en Asturias, Extremadura, Castilla-La Mancha y Baleares y ganan La Rioja.

El Partido Popular ha conseguido su victoria más relevante en la Comunidad de Madrid, donde la mayoría pendía de un hilo. Su candidata, Isabel Díaz Ayuso, podría gobernar con el apoyo de Ciudadanos y Vox.

El apoyo de Vox va a ser imprescindible a algunos gobiernos de derecha y, precisamente por eso, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llamó en la noche electoral a “la responsabilidad para no dejar en manos de la ultraderecha los gobiernos autonómicos”.

Por ello pidió “levantar el cordón sanitario al PSOE, que ha ganado rotundamente” y apartar así a la ultraderecha. Aún así, los líderes de Ciudadanos y Partido Popular dieron por hechos esos acuerdos y descartaron, al menos por ahora, pactos con los socialistas. Sánchez ha mostrado a sus cercanos su decepción porque su partido no gobierne Madrid y pueda perder el Gobierno de Aragón.

Los socialistas crecen a costa de Podemos, que se queda en algunas comunidades fuera o con una representación mínima, pero la marea de votos socialistas de las elecciones generales no han tenido un reflejo espectacular en los resultados en las elecciones autonómicas. El Partido Popular consigue mantener feudos históricos como Castilla y León, aunque ahora tendrá que gobernar con Ciudadanos.

El Partido Popular de Juan Vicente Herrera podría seguir gobernando en Castilla y León, una comunidad en la que lleva gobernando desde hace 32 años, aunque necesita para ello el apoyo de Ciudadanos. Los populares han bajado de 42 a 31 escaños, mientras que los socialistas han experimentado un crecimiento de 25 a 34 diputados gracias al batacazo de Podemos, que se queda sólo con 1 de los 10 diputados que tenía, seguramente el mejor ejemplo del desastre de sus resultados autonómicos.

LOS BARONES SOCIALISTAS, REFORZADOS

Los socialistas podrían gobernar en solitario en Castilla-La Mancha, al obtener 18 escaños frente a los 14 del año 2015. Emiliano García-Page no necesita ya a Podemos, que tenía tres escaños,  y que pierde su representación, mientras que entran Ciudadanos y Vox.

Otro de los feudos socialistas seguirá siendo Extremadura, donde su presidente, Guillermo Fernández Vara ha mejorado sus resultados y consigue en solitario la mayoría absoluta, con un escaño más de los necesarios.

La Rioja sigue la misma tendencia para la remontada socialista, al pasar de 10 a 15 diputados. Junto a los dos escaños de Podemos, arrebataría la presidencia de la Comunidad a José Ignacio Ceniceros, del Partido Popular, que gobernaba con el apoyo de Ciudadanos.

La derecha ha mejorado sus resultados en Aragón hasta hacer posible un pacto que arrebate el Gobierno al socialista Javier Lambán, a pesar del incremento de votos que le permiten pasar de 18 a 24 diputados. El batacazo de Podemos, que pasa de 14 a 5 diputados hunde la mayoría de izquierda.

En Asturias, el Gobierno del socialista Javier Fernández se puede mantener en el Gobierno, pero reforzado por el incremento del apoyo de las urnas, que le han dado 20 diputados, frente a los 14 que obtuvo en 2015. Este incremento es paralelo a la reducción de escaños de Podemos e IU que pierden 5 y 3 escaños respectivamente.

Partido Popular y Ciudadanos podrían apoyarse en los cuatro escaños con los que se estrena Vox. El Partido Aragonés Regionalista se convierte en el árbitro de la situación con sus tres diputados.

TRIUNFO DE NAVARRA SUMA

En Navarra, la unión de la derecha en Navarra Suma (Unión del Pueblo Navarro, Partido Popular y Ciudadanos) le ha permitido una victoria con 19 escaños, frente a los 11 del PSOE, el segundo partido más votado. La suma de ambos alcanza la mayoría absoluta, lo que apearía de la presidencia a Uxue Barkos, de Geroa Bai.

La socialista Francina Armengol mantendrá la presidencia de Baleares, a pesar del desplome de Podemos y Més per Mallorca. La tendencia ha sido la misma, con el incremento de los escaños socialistas para pasar de 14 a 19.

La fragmentación del voto dará lugar a inciertas negociaciones electorales en algunas comunidades autónomas. En Canarias, donde gobernaba hasta ahora Fernando Clavijo, de Coalición Canaria, el PSOE ha pasado de 15 a 21 diputados y se ha convertido en la primera fuerza política. Podría gobernar con Podemos y Nueva Canarias, con los que ya han pactado en Las Palmas.

Miguel Ángel Revilla ha conseguido ganar por primera vez unas elecciones en Cantabria, donde es presidente. En Murcia, donde el PP conseguía mayorías aplastantes, ahora tendrá que gobernar con Ciudadanos y Vox.

Comentarios