búnker
Sala principal de búnker donde se reunió el Consejo de Seguridad Nacional.

El Gobierno de Pedro Sánchez mantuvo esta semana la reunión anual del Consejo de Seguridad Nacional en el interior del búnker localizado en el subsuelo del Palacio de La Moncloa. La novedad es que por primera vez se facilitaron fotos y vídeos del interior de este lugar concebido como refugio atómico en caso de ataque nuclear, aunque el Gobierno se apresuró a retirar los vídeos de la web.

Este diario relata a continuación los principales secretos que guarda este búnker, al que los presidentes del Gobierno apenas han bajado por la sensación de claustrofobia que siente uno al penetrar en sus entrañas.

1CONSTRUIDO AL FINAL DE LA GUERRA FRÍA

El expresidente Felipe González dio la orden de construir el bunker en La Moncloa.

El primer presidente socialista hizo construir este lugar entre 1990 y 1991 con gran sigilo en el subsuelo del Palacio de La Moncloa. Fue como consecuencia del ingreso de España en la OTAN, ya que la organización política-militar aprobó una decisión en la que se pedía a los Gobiernos aliados que tuviesen un refugio atómico en previsión de una guerra con la Unión Soviética.

En ese 1991 cayó la URSS, así que el búnker de La Moncloa quedó como una reliquia de la Guerra Fría. De ahí que en el momento de su inauguración se concibiese también como  centro neurálgico desde el cual el Gobierno gestionase las crisis más graves en las que España se viese implicada.

Hay disparidad de cifras sobre el monto final que ocasionaron las faraónicas obras de este búnker. Si Sadam Hussein se gastó 13.000 millones de las antiguas pesetas (más de 78 millones de euros) en su megalómano refugio de Bagdad, aquí se dijo que las obras costaron entre 5.000 y 10.000 millones de pesetas (el equivalente a entre 30 y 60 millones de euros).

Atrás