Pasado Septiembre, los españoles empiezan a pensar que la Navidad está a la vuelta de la esquina, con todo lo que ello supone.

En el décimo mes del año, todo el mundo pone la mirada en esas fechas mágicas que tanto gustan a niños y mayores. Los reencuentros familiares, las cenas con amigos, los regalos y por supuesto, las cenas de empresa. En todo este tipo de eventos, está completamente prohibido llegar con las manos vacías. Además, en las cenas empresariales, siempre aparecen concursos en los que algún premio es una cesta de Navidad.

Aunque este año tan atípico hace que se afronte con otra perspectiva un poco ‘diferente’. Este 2020 se ha convertido en un año que solo ofrece complicaciones y la Navidad no será la excepción. Mucha gente se ha visto afectada por la crisis de la Covid-19 desde el punto de vista económico, social, laboral y muchos otros. Pero no solo personas o familias, sino que también las empresas.

Así que, muchas de las empresas encargadas de realizar y vender las cestas de navidad se han puesto manos a la obra para ofrecer un producto de calidad y asequible para todo el mundo. Dada la situación, se han visto obligados a reducir gastos y bajar los precios para poder obtener algún beneficio, pero sin perder la calidad de los productos (algo muy importante en estas fechas)

Como hemos mencionado, este año se ofrecen lotes de navidad baratos, pero sin bajar la calidad del mismo. Los turrones, chorizos, vinos, lomo y la tan afortunada lotería siguen presentes en las cestas. Aunque hay una gran variedad de precios. Como es evidente, los lotes más completos tendrán un precio más caro, pero todo esto depende de las exigencias del cliente, ya que se ofrecen lotes más austeros para el que quiera gastarse lo mínimo en su cena.

Para los más derrochadores, el jamón nunca puede faltar y en Navidad menos. Eso sí, como es normal, el precio sube ostensiblemente, pero como mencionábamos anteriormente, hay una oferta gigantesca de tipos de cesta. Desde la más básica, apelando al turrón y el vino, pasando por la Caja roja de Nestlé y acabando por la más completa de las ofertas: jamón, vino, champagne, turrón, lomo, chorizo y una infinidad de productos típicos en cualquier mesa navideña en España.

Aunque la situación no esté para muchas cenas, tanto por las medidas restrictivas del gobierno, como por el estado económico del país, nunca viene de más recordar que en Navidad todo tiene otra perspectiva y hacer un esfuerzo en este momento no es nada descabellado. La oferta acorde a los tiempos que corren existen y parecen adecuadas y asequibles para cualquier bolsillo medio. Sin muchos excesos o con los que pida el cliente, pero las empresas que ofrecen el producto se han adaptado y no han dejado a nadie de lado.

Ahora a falta de pocos meses, la pelota está en el tejado del consumidor. Le toca a él elegir que cesta quiere adquirir.