Corea del Norte
El último embajador norcoreano en España, Kim Hyok Chol, el día que España le expulsó, en septiembre de 2017.

El asalto a la embajada de Corea del Norte en España, acaecido el pasado 22 de febrero con gran profesionalidad y precisión, cada día se parece más a una película de la Guerra Fría: la última novedad es que los asaltantes utilizaron en los días previos un maletín de espionaje para captar las llamadas entrantes y salientes del personal diplomático norcoreano, según supo MONCLOA.COM de fuentes del los servicios secretos españoles.

Ello fue posible a que el 2 de febrero, veinte días antes del asalto, hubo un pequeño incendio en el transformador de electricidad que existe justo al lado de la embajada, que incluye también una antena de telefonía que da cobertura a la zona, según desveló El Confidencial.

La compañía Iberdrola pudo arreglar la avería técnica en unas pocas horas, pero justo en ese lapso de tiempo es cuando se pudieron ‘pinchar’ los teléfonos de la legación norcoreana con un sofisticado equipo de interceptación de llamadas, no más grande que un maletín.

El maletín de 500.000 euros que espiaba las llamadas

Las carpetas de documentos de trabajo del equipo del comisario Villarejo para el BBVA desvelan que éste adquirió un sofisticado equipo de intercepción de llamadas de teléfono. Varias conversaciones transcritas en estos informes confirman el acceso de los servicios de espionaje de Villarejo a este ti...

Pese a que se restableció el funcionamiento del transformador y la antena de telefonía, los terminales telefónicos norcoreanos quedaron a merced de dicho maletín de espionaje durante más de dos semanas si la persona que lo manejaba se encontraba a una corta distancia, según las citadas fuentes.

Los investigadores españoles creen que los organizadores del asalto pudieron escuchar del 2 al 22 de febrero las conversaciones que llegaban o salían de la embajada de Corea del Norte y decidir así, cuándo era el mejor momento para entrar en el chalé en el que se ubica la legación.

MALETINES DE FABRICACIÓN ISRAELÍ

Este tipo de maletines de espionaje salieron recientemente en la información que atesoró el comisario José Manuel Villarejo para el BBVA. En la documentación a la que tuvo acceso MONCLOA.COM aparecieron las gestiones para la compra de esta herramienta, llamada ITC y que en la jerga de los servicios secretos se conoce como “la maleta”. Estos dispositivos son ilegales en España y el precio en el mercado clandestino de este tipo de dispositivos ronda en la actualidad los 500.000 euros.

La “maleta” o ITC es un dispositivo que se suele utilizar embarcado en un vehículo, que en realidad actúa como una antena de telefonía. Los móviles del área bajo su influencia se conectan a esta antena como si fuera de una compañía de teléfonos convencional. Es cuando se consigue interceptar la llamada. También es utilizado para descubrir el móvil que usa la persona investigada, que puede no estar a su nombre.

En el documento “Big-Maleta 4-1-05”, Villarejo detalló por ejemplo la empresa a la que estudiaba adquirir el ITC. Se trataba de la compañía Retemsa. La nota decía textualmente: “Otro posible contacto para adquirir el ICT, es una empresa llamada RETEMSA (al parecer amigos de RALI). Figra (sic) como HARRY 1.0. Contactaron el 4.6.03 Oferta JHR030604-47”. A esta nota acompañaba una detallada ficha sobre la empresa, radicada en Leganés (Madrid) y sus posibilidades tecnológicas.

espionaje villarejo

BBVA accedió al contenido de una llamada de La Moncloa

El comisario José Manuel Villarejo interceptó para el BBVA, el 18 de enero de 2005, una llamada telefónica realizada desde el Palacio de la Moncloa a un directivo del Banco Santander Central Hispano (BSCH), en la que fueron grabados de forma subrepticia la entonces vicepresidenta del Gobierno, María...

El espionaje de llamadas del equipo montado por Villarejo para el BBVA hace 15 años se basó en la identificación de titulares, el análisis de las llamadas entre ellos y a terceros, y finalmente en la interceptación de algunas llamadas, lo que se conoce como ‘pinchazos’. En estos figuraría la interceptada de un teléfono de la Presidencia del Gobierno entre Miguel Sebastián, María Teresa Fernández De La Vega y un directivo del Santander.

El alto precio de este tipo de dispositivos electrónicos, medio millón de euros, así como el manejo del mismo –los más demandados son de tecnología israelí– hacen que estos ‘maletines’ sólo estén al alcance de los servicios secretos. Y a cada paso que avanza la investigación española, más claro tiene el Gobierno de Pedro Sánchez que una potencia extranjera está detrás de dicho asalto a la embajada norcoreana.

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