Fernández Díaz
El anterior ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, entrega un premio a Eugenio Pino.

El Partido Popular que gobernó con Mariano Rajoy al frente sigue en el punto de mira de la Justicia. La Fiscalía Anticorrupción ha sido demoledora en un escrito de 52 páginas, al que ha tenido acceso MONCLOA.COM, en el cual señala que hay indicios “muy numerosos y concluyentes” de que el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz movilizó parte de la cúpula de la Policía Nacional pagándoles con fondos reservados para espiar al extesorero popular Luis Bárcenas y averiguar si tenía material sensible que pudiera salpicar al núcleo duro del partido. Es por esto que, enmarcado en la investigación judicial de esta operación, llamada Kitchen, la Fiscalía ha pedido no solo la imputación de Fernández Díaz, sino también la de la exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, de quien considera que tenía “interés personal en que esta operación, ahora investigada, tuviera éxito desde una doble perspectiva”.

La investigación de los fiscales es demoledora contra Cospedal y Fernández Díaz, pero también desliza que el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy es mencionado en varias ocasiones en los audios grabados por el excomisario José Manuel Villarejo mediante motes, concretamente el de “Asturiano-Barbas”. Y como Rajoy, también sale a relucir Soraya Sáenz de Santamaría, exvicepresidenta del Gobierno, como la “pequeñita”. Pero lo cierto es que en los audios de Villarejo, concretamente en uno que capta una conversación entre el expolicía y el marido de Cospedal, Ignacio López del Hierro, dejan claro al menos que “el jefe está de acuerdo” con que se realicen según qué encargos a Villarejo. Pero en este escrito de 52 páginas, son Cospedal y Fernández Díaz quienes han sido señalados directamente por los fiscales para ser imputados.

“Los indicios de la participación del entonces ministro del Interior Jorge Fernández Díaz en que se llevara a cabo la Operación Kitchen y se financiara con cargo a los fondos reservados son muy numerosos y concluyentes, tal y como se desarrollará a lo largo del presente escrito”, se detalla sobre el exministro. “Además de ser la persona que ejerció tal responsabilidad durante todo el período de ejecución de dicho operativo ilícito, financiado con cargo a partidas de fondos reservados de su departamento y bajo la supervisión directa de su inmediato inferior jerárquico, el secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez Vázquez, mantuvo con este comunicaciones directamente relacionados con la infiltración en el zulo en el momento de la obtención de la documentación comprometedora que se buscaba”.

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  • Sobre la exministra de Defensa y exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, directamente aseguran que tenía “interés personal en que la operación tuviera éxito desde una doble perspectiva. Directa: como afectada por documentación supuestamente comprometedora para ella misma. E indirecta: como secretaria general del partido, de existir material comprometedor respecto de otros altos dirigentes del mismo”, aseguran.

    De hecho, tal es el interés de Cospedal que Anticorrupción considera que fueron ella y su marido quienes contrataron los servicios del excomisario Villarejo para ayudar al partido a atar posibles cabos sueltos. “Otra vinculación, si bien indirecta, de altos dirigentes del Partido Popular con la gestión de la Operación Kitchen se encontraría ya reflejada en una grabación efectuada por el investigado José Manuel Villarejo en julio del año 2009 a la entonces Secretaria  General del PP María Dolores de Cospedal y al marido de ésta, Ignacio López del Hierro, en la sede del Partido Popular de la calle Génova de Madrid y que tendría por contenido, entre otros, el ofrecimiento a Villarejo, con la aceptación por parte de este funcionario policial, de la ejecución de encargos puntuales que serían sufragados con fondos del Partido Popular”. Una conversación que ya se publicó en este medio.

    LA CÚPULA POLICIAL DEL PP

    La Fiscalía considera que el PP, entonces en el Gobierno, movilizó a parte de la cúpula policial para, pagada con fondos reservados, investigar al extesorero popular y comprobar si tenía material que pudiera salpicar a altos cargos del partido. Entre los nombres de estos policías, los fiscales señalan a quienes colaboraron en esta presunta trama corrupta para conseguir la posible información sensible que pudiera tener el extesorero del PP Luis Bárcenas.

    “Puesta en marcha esta ilícita operación policial en el ámbito de la Dirección Adjunta Operativa (DAO), el entonces Director Adjunto Operativo del CNP Eugenio Pino Sánchez, con abuso de sus funciones, habría encomendado en primera instancia a Marcelino Martín Blas, Jefe de la Unidad de Asuntos Internos, y posteriormente a Enrique García Castaño, Jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo de la Comisaría General de Información, José Manuel Villarejo, Comisario adscrito al DAO y Andrés Manuel Gómez Gordo, Inspector Jefe también provisionalmente adscrito al DAO para estos concretos fines, el desarrollo de labores operativas para obtener del cocinero o K2, esto es, Sergio Javier Ríos Esgueva, a cambio de la entrega mensual de 2.000 euros, más gastos, procedentes de los fondos reservados, y el posterior ingreso en el Cuerpo Nacional de Policía, información que les permitiera sustraer de algún lugar cerrado al que definen como zulo documentación comprometedora para el PP y para altos cargos del mismo en posesión de Luis Bárcenas y de su esposa Rosalía Iglesias”.