Investigado por vender un falso desinfectante contra el coronavirus

La Guardia Civil ha iniciado la investigación sobre un hombre de 60 años, de nacionalidad española y residente en La Rioja, por un presunto delito de estafa. El sexagenario había recurrido a la publicidad engañosa para vender a través de un portal de venta entre particulares un falso aparato desinfectante contra el coronavirus COVID-19.

El investigado se aprovechó presuntamente de la actual crisis sanitaria por coronavirus para tratar de captar clientes. Para ello, ofrecería 21 de estos aparatos, que tenía almacenados desde hace varios años, a un precio de 130 euros por cada uno de ellos.

Desde que se inició la alerta por el COVID-19 se han sucedido los casos en los que los estafadores tratan de aprovecharse de la situación. Para ello recurren habitualmente a páginas web de venta entre particulares para generar beneficios. Utilizando como gancho al coronavirus, se aprovechan de la inseguridad de la ciudadanía y del miedo al contagio existente por parte de esta para venderles diferentes productos.

«AYUDA A PREVENIR EL COVID-19 CORONAVIRUS»

Bajo diferentes títulos como «Ayuda a Prevenir el Covid 19 coronavirus» o «Prevenir el Covid 19 coronavirus», el varón promocionaba su producto. En su texto explicativo indicaba: «Ayuda para Prevenir el Covid 19 coronavirus». «Potente aparato desinfectante. Mediante la generación de ozono, limpia totalmente las habitaciones percibiendo un ligero olor a limpio, desinfectando de una vez por el aire todas las superficies destruyendo las bacterias, virus, hongos, etc”.

Además, complementaba la información aludiendo a pruebas que certificaban su uso. “El laboratorio, tras su análisis certificó que cada aparato en una superficie de 50 metros cuadrados, obtiene unas reducciones superiores al 60% en el caso de bacterias y del 50% en mohos y levaduras». De esta manera trataba de persuadir a sus clientes potenciales.

El ahora investigado se habría aprovechado, por lo tanto, de la crisis sanitaria para captar clientes. De esta forma trataba de vender los 21 aparatos que tenía almacenados, a un precio de 130 euros cada uno. De esta manera, su intención era la de obtener un beneficio de 2.730 euros por la venta de todos ellos.

La operación ha sido desarrollada por agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil en La Rioja.

COLABORACIÓN CIUDADANA

Desde el momento en el que el coronavirus empezó a llegar a España, la Guardia Civil ha inspeccionado numerosas páginas web. Su objetivo es el de detectar a ciberdelincuentes y estafadores que tratan de aprovecharse de la situación.

El Grupo de Delitos Telemáticos del Instituto Armado ha habilitado un canal de comunicación con los ciudadanos donde solicita su colaboración. De esta manera se trata de hacer frente a todos aquellos que recurren al coronavirus COVID-19 como gancho.

Para ello, a través del correo electrónico ciberestafas@guardiacivil.org, cualquier ciudadano puede ponerse en contacto con la Guardia Civil para denunciar este tipo de estafas, fraudes, ataques o desinformación.

La Guardia Civil investiga a un hombre por la venta de falsos aparatos desinfectantes contra el coronavirus COVID-19
El hombre captaba clientes a través de una página web y vendía a 130 euros cada uno de estos aparatos.

LAS ESTAFAS DEL CORONAVIRUS

Durante la pandemia los ciberdelincuentes y estafadores han descubierto nuevas formas de aprovecharse de los ciudadanos. Hay quienes buscan el negocio a través de la venta de material sanitario, en muchas ocasiones falso, y quienes recurren al engaño para hacerse con datos bancarios de sus víctimas. Estos últimos recurriendo a la técnica conocida como phising.

726.000 EUROS CON LA VENTA DE MASCARILLAS

En el caso del hombre de La Rioja, apostó por vender un falso desinfectante contra el coronavirus, pero la estafa más habitual está relacionada con las mascarillas. Este elemento de protección, del que hay tanta necesidad y escasez, es utilizado como gancho por muchos estafadores.

Uno de los casos más relevantes en este sentido fue el acontecido en Alicante por un hombre de 44 años. Este fue detenido por una estafa piramidal con la que obtuvo un beneficio superior a los 726.000 euros con la venta de falsas mascarillas contra el COVID-19. El autor de la estafa ofrecía el producto a sus víctimas, que una vez pagaban el material sanitario, no lo recibían puesto que no existía.

La investigación se inició después de que varias víctimas denunciasen el no haber recibido la compra de mascarillas de tipo Miller FFT2 N95 para prevenir contagios. Tras realizar el pedido y el pago en la cuenta bancaria del estafador, no recibieron el mismo. El detenido se aprovecho de los datos legales de una empresa para la que trabajaba anteriormente para captar a sus víctimas.

La estafa piramidal se completaba después de que muchas personas, ante la crisis sanitaria, recomendasen a sus familiares y conocidos la compra de las mascarillas. Una de las víctimas llegó a desembolsar 180.000 euros como adelanto por la compra de 500.000 mascarillas. Dicha cantidad suponía el 30% del total de la compra.

Entre los afectados se encuentra una empresa pública que suministra habitualmente material sanitario a farmacias y otras entidades públicas. Esta llegó a pagar hasta 300.000 por las falsas mascarillas.

La actuación policial permitió bloquear rápidamente gran parte de la cantidad abonada, manteniendo la investigación, sin descartar que la cuantía de la estafa pueda ser superior.

PHISING

Por otro lado se encuentran los ciberdelincuentes, que aprovechan el confinamiento y el teletrabajo para hacerse con los datos bancarios de millones de clientes.

Desde el comienzo de la crisis sanitaria por coronavirus ha habido infinidad de campañas de envío de correos electrónicos fraudulentos. En ellos se suplanta la identidad de empresas y entidades bancarias. A través de esta acción se busca que la víctima se dirija a una página web falsa, en la que coloque sus datos y puedan robarle su acceso e información.

Esta técnica, conocida como phising, es la más extendida entre los delincuentes digitales. No obstante, no solo se recurre a ella a través de Internet, sino que también puede llegar mediante un mensaje de texto o una llamada de teléfono.

Para tratar de hacer frente a las estafas electrónicas, las diferentes entidades han iniciado campañas de información para sus clientes. En el caso de los bancos, todos insisten en que nunca proporcionen sus datos a otras personas. Ellos nunca solicitarán contraseñas, códigos de verificación de tarjetas ni números PIN mediante SMS, teléfono, e-mail ni ningún otro canal.

Asimismo, recomiendan no abrir ningún correo electrónico sospechoso, no abrir archivos adjuntos ni hacer clic en enlaces web. De esta manera se trata de evitar el riesgo de ser víctimas de un delito que puede provocar que datos sensibles estén en manos de delincuentes. Estos podrían utilizar los mismos para extraer dinero de cuentas bancarias o tarjetas de crédito.