PNV

Koldo Mediavilla, responsable de Política Institucional del PNV, no ha descartado que Pablo Casado apueste por abstenerse en la investidura de Pedro Sánchez, programada para los días 22 y 23 de julio. Mediavilla cree que el líder del PP puede apostar por la “responsabilidad de Estado” y eliminar la barrera que tiene ahora para evitar unos segundos comicios o que la fuerza recaiga sobre partidos independentistas.

En un artículo publicado en su blog, recogido por Europa Press, el dirigente jeltzale de PNV se ha referido a la situación generada en el Estado y la posibilidad de que se produzca un adelanto electoral.

Mediavilla reconoce que cuando escuchó por primera vez que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, no descartaba la repetición de las elecciones generales pensó que se trataba “de una treta para forzar a Pablo Iglesias a que diera su brazo a torcer y aceptara una investidura sin la condición de formar parte de un gobierno de coalición”. “Creí que se trataba de un movimiento táctico. Una advertencia a todos para que se movieran de sus posiciones numantinas”, añade.

Sin embargo, reconoce que se equivocaba en su percepción, ya que “la tesis de una repetición electoral estaba muy viva”, de tal forma que hasta el calendario previsto de sesiones parlamentarias ha sido cuadrado para que “el límite del plazo legal finalizara en un domingo de noviembre”.

“Según todos los indicios, Sánchez pensó primero en una investidura a doble vuelta. Una inicial fallida, a finales de julio, y otra definitiva en septiembre. Para ello contaba con una previsible abstención de las fuerzas catalanas… Sin embargo, los socialistas se dieron cuenta de que en septiembre podían encontrarse con un panorama bien diferente. Una vez celebrada la Diada y, previsiblemente, con una sentencia ya dictada en el caso del Procés, la esperanza de una abstención catalana resultaba poco creíble. Así que, de haber investidura, debería ser en julio o no sería”, señala.

Asimismo, cree que Pedro Sánchez no quiere “un gobierno de los ‘picapiedra’ (Pedro y Pablo)” ya que “no se fía” del líder de Podemos, Pablo Iglesias.

“Hace bien. Su ego le hace inestable y desequilibra cualquier opción de gobierno sólido. No es un problema de programa o de sintonía ideológica. La razón de la falta de fiabilidad estriba en el exceso de protagonismo del líder podemita. Todo debe pasar por él. Se cree el Messi de la política. Por eso reivindica un ministerio. Para saciar su vanidad es capaz de hacer cualquier cosa. Aunque el coste de su arrogancia la pague su organización. Así que, con una personalidad tan pronunciada e indomable, un gabinete de coalición con él en la foto sería como una bomba de relojería”, argumenta.

Por otro lado, Mediavilla (PNV) cree que no se descarta que “en el último momento”, el líder del PP, Pablo Casado, decida, por “responsabilidad de Estado, eliminar la barrera y permitir la investidura”. A su juicio, ese movimiento dejaría a Albert Rivera “en evidencia y le traspasaría el título de líder menguante”.

“La presión de los sectores económicos que añoran los tiempos del bipartidismo la tiene ya Casado. Veremos si aguanta la tensión. Un giro copernicano a su estrategia de oposición le reportaría notables beneficios, recobrando el papel estelar en la parte derecha del tablero”, advierte.

PERDERÁ

A su juicio, enrocarse en condicionar la gobernabilidad a cambio de un puesto en el consejo de ministros o bloquear, “por interés partidista”, la puesta en marcha de un gobierno “nos puede conducir nuevamente a las urnas”.

“Quien crea que esa opción le beneficia, tiene un problema. Hacer el ridículo -y más en la cosa pública- siempre penaliza. Quien provoque unas nuevas elecciones perderá. Probablemente hasta los pantalones”, concluye.

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