Vox
Mireia Borrás (Vox)

Rechazo casi absoluto por parte de todos los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados a la enmienda a la totalidad que había presentado Vox a la Ley de Cambio Climático liderada por la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera. Además, muchos de los ponentes no han escatimado en usar el sarcasmo para referirse a la relación del partido liderado por Santiago Abascal y el cambio climático.

Este martes se procedía al debate parlamentario generado por la enmienda presentada por Vox, donde la ministra Ribera -en primer lugar- ha defendido el proyecto de Ley, así como los plazos y objetivos marcados para conseguir los hitos en la reducción de emisiones y el volumen de generación eléctrica renovable.

Aunque el plato fuerte ha llegado con las alegaciones por parte de la diputada de Vox, Mireia Borrás, donde ha volcado todo el ideario del partido verde, pero solo en el logo, entorno al cambio climático, la descarbonización de la economía y el futuro de la energía renovable.

Con un giro semántico algo extraño, Borrás aseguró en la tribuna del Congreso que “nadie niega el cambio climático”. Pero tras un juego de birlibirloques, concluyó que no hay evidencias científicas para asegurar que lo haya. Y ese fue el motivo para que, posteriormente, los diferentes grupos parlamentarios metieran el dedo con la negación de dicho cambio climático y, en concreto, la intervención del hombre en el proceso. De igual modo, la diputada de Vox puso en duda que este sea el momento de acelerar las energías renovables. Aunque no explicó cuál debe ser la alternativa cuando desde Bruselas exigen que aumente su peso en el mix eléctrico.

Pero el punto donde Vox volvió a hacer especial hincapié es en la supuesta energía comprada a Marruecos con el carbón de fondo. Algo que hace unos días dejó en evidencia el periodista Ramón Roca, de El Periódico de la Energía, con un hilo de Twitter donde dejaba claro la torticera afirmación sobre la compra de energía al país norteafricano. Sobre todo porque el primer tuit, donde se pone una fotografía de una central nuclear, desarma cualquier argumento.

Borrás también considera que este texto no llega en el momento adecuado, en una crisis ocasionada por la pandemia del covid-19 y que ayudará a “empobrecer a españoles con los impuestos verdes” e imponiendo niveles de emisiones que triplican los objetivos del resto de países de la UE para “ser más verdes que nadie a cualquier precio” y “llevándose por delante empleos, industria y tecnologías valiosas”. Además, considera que este intento de “liderar” la lucha contra el cambio climático es “irracional y absurda” si no hay un compromiso internacional.

RECHAZO MAYORITARIO

A falta de la votación, todos los grupos han manifestado su intención de rechazar la enmienda a la totalidad que había planteado Vox. Además, en los turnos de palabra, los diputados han sido muy duros.

Vienen con criterios pseudocientíficos…”; “…tienen negacionismo político, en ningún caso científico…”; “…son ideas terraplanistas…”, y así, uno tras otro, las intervenciones se han convertido en una crítica por haber traído al Congreso una enmienda a la totalidad. De hecho, algunos grupos parlamentarios ya han advertido de que expondrán enmiendas parciales.

Grupos como los gallegos del BNG, creen que el proyecto de Ley de Cambio Climático debería ser debatido sobre enmiendas parciales puesto que, pese al consenso en la necesidad de crear un cuerpo normativo sobre el medio ambiente, hay aspectos que deben tratarse de manera distinta.

Ahora, con el rechazo a la enmienda a la totalidad, el proyecto seguirá su curso legislativo con la posibilidad de que haya enmiendas a puntos determinados. Quizá uno de los puntos críticos será la ambición del Gobierno, algo que el Partido Popular ha criticado durante su intervención.

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