sábado, 10 abril 2021 13:10

La corrupción enfría la relación de Isabel Díaz Ayuso con sus antecesoras

  • Isabel Díaz Ayuso se distancia de sus antecesoras, salpicadas por la corrupción.
  • Anticorrupción ha solicitado la imputación de Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes.
  • La petición de la Fiscalía repercute en la investidura de Madrid. 
  • Ya no son amigas, ni referentes, ni mentoras. Isabel Díaz Ayuso reniega de sus antecesoras, Cristina Cifuentes y Esperanza Aguirre, y se desliga de su cuestionado legado en la región. Y es que la madrileña no está dispuesta a poner en peligro su futuro como presidenta de la Comunidad de Madrid. 

    El principal objetivo de Díaz Ayuso ahora es mantener la confianza de Ciudadanos, su socio de Gobierno. La corrupción ha tocado de lleno a Cifuentes y Aguirre y la futura nueva presidenta no quiere que eso eche a perder las negociaciones en la comunidad. Esas que tanto tiempo le han costado tejer.

    CORRUPCIÓN EN LA COMUNIDAD DE MADRID

    La alegría del PP madrileño por la ansiada investidura en la comunidad ha tenido un sabor agridulce. La petición de la Fiscalía Anticorrupción de imputar a Cifuentes y Aguirre en el macrosumario del ‘caso Púnica’ ha arruinado la fiesta de los populares y ha puesto en alerta a la candidata a la presidencia. 

    La Fiscalía pide que ambas ex-presidentas regionales declaren como investigadas sobre la supuesta financiación ilegal del PP madrileño entre los años 2003 y 2011. Aguirre ha defendido su desconocimiento en este tipo de actuaciones y hasta ahora ha evitado rendir cuentas ante la Justicia. Mientras tanto, desde el PP se han limitado a respetar las decisiones judiciales y a recordar la presunción de inocencia. 

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    Esta petición ha tocado de lleno a Isabel Díaz Ayuso. La madrileña no ha pasado por su mejor verano. Mucho han cambiado las cosas desde aquella noche electoral en la que Génova celebraba una presumible victoria. El PP ha tenido que lidiar con una investidura fallida y hacer de intermediario entre Ciudadanos y Vox, ambos necesarios para gobernar.

    Tras unos meses de complicadas negociaciones, por fin alcanzaban un acuerdo. Un pacto a tres que podría verse dañado a causa de la corrupción. Ciudadanos siempre ha defendido la “regeneración política” y se ha presentado como el azote de la corrupción. Sin embargo, en el caso de Madrid, parece que han pasado por alto esta premisa. 

    Ignacio Aguado, líder madrileño de la formación naranja, tardó muy poco en asegurar que esa petición de imputación “no iba a afectar al acuerdo con Díaz Ayuso”. Aguado insistió en que solo se puede pedir dimisiones de personas “que ocupan cargos públicos” y que ninguna de las dos ex-presidentas forman parte ya “del Gobierno”. Ciudadanos considera que la corrupción de los populares solo les “ensombrece a ellos”.

    DÍAZ AYUSO Y SU CAMBIO DE DISCURSO

    Antes de conocer la posición de la formación naranja, Isabel Díaz Ayuso se cubrió las espaldas. La madrileña no tardó en distanciarse de sus antecesoras, cambiando el discurso que defendió durante su campaña electoral. En enero, la recién nombrada candidata popular aseguraba que le gustaría “contar con el consejo” de ambas ex-presidentas.

    La madrileña afirmaba entonces que tanto Cifuentes como Aguirre eran “un valor” para el partido y las calificó como “mujeres ganadoras” y “aguerridas”. Y todos estos halagos los hizo obviando que ambas habían dimitido acechadas por la sombra de la corrupción. Sin embargo, estas palabras forman ya parte del pasado. 

    Díaz Ayuso defiende ahora que ella es “otra persona” con “otro perfil, otra etapa, otros proyectos”. Así marcaba distancia la candidata, quien hizo esta afirmación tras reunirse con Juan Trinidad, presidente de la Asamblea, en la segunda jornada de ronda de consultas antes de la investidura, prevista para el día 13 y 14 de agosto.  

    La futura presidenta ha anunciado que tiene “la obligación y el deber de mirar para delante para renovar este proyecto y encauzar una nueva etapa”. Además, insiste en que su nexo con Aguirre y Cifuentes es el mismo “cualquier militante y afiliado del PP en las épocas en las que han sido presidentas”. 

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    Sin embargo, su relación con ambas va más allá que la de cualquier otro integrante popular. Isabel Díaz Ayuso entró al PP de la mano de Esperanza Aguirre, incluso llegó a gestionar la cuenta de Twitter de su perro, Pecas Aguirre. Aunque el protagonismo y peso dentro de la región lo consiguió con Cristina Cifuentes. Fue durante su mandato cuando se convirtió en en diputada regional y portavoz adjunta en la Asamblea.

    Estas declaraciones de Díaz Ayuso no han gustado a Cifuentes, quien ha lanzado un mensaje directo a la candidata en forma de reflexión. A través de su cuenta personal de Twitter, la ex-presidenta ha empleado una cita del pensador Mahatma Gandhi para mostrar su decepción: “No hay que apagar la luz del otro para lograr que brille la nuestra”. Por su parte, Aguirre, que lleva desde abril sin publicar en la red social, ha preferido guardar silencio.