jueves, 22 abril 2021 04:27

Rescatada en Francia una menor de 16 años que estaba retenida para un casamiento forzoso

Agentes de la Policía Nacional, en colaboración con las autoridades francesas, ha llevado a cabo una operación culminada con el rescate de una chica madrileña de 16 años que se encontraba retenida en Francia para su casamiento forzoso con un joven mayor de edad.

La madre de la menor había denunciado la desaparición de su hija en compañía de un joven rumano, al que conoció a través de las redes sociales. La intención de este era casarse con ella a la fuerza.

Tras conocerse por Internet, el joven se desplazó a España desde Francia, país en el que reside con su familia, con la firme intención de sustraer a la menor y llevársela al país galo. Allí tenía la intención de formalizar un matrimonio basado en sus costumbres culturales y familiares.

Una vez que se encontraba en tierras francesas, la menor logró contactar con su madre. A esta le indicó que se encontraba en Francia en contra de su voluntad y que estaba aterrorizada por las represalias que la familia del joven pudiera tomar contra ella o sus familiares en el caso de que decidiese negarse a casarse o si optaba por huir.

La investigación dio comienzo cuando la madre de la joven denunció en la Comisaría de Leganés (Madrid) que su hija de 16 años había desaparecido de su domicilio en compañía de un joven de nacionalidad rumana, mayor de edad, y al que había conocido mediante las redes sociales.

Tras las primeras pesquisas, los agentes de la Policía Nacional pudieron averiguar que ambos jóvenes se habían citado en agosto para conocerse en persona. Este momento fue aprovechado por el joven de nacionalidad rumana para raptarla y llevarla con él a Francia.

SU MADRE SE DESPLAZÓ A FRANCIA

Después de haber pasado una primera noche de hotel en Benidorm (Alicante), ambos continuaron el viaje con rumbo a tierras galas. Una vez cruzada la frontera, la familia del joven contactó por teléfono con la madre de la chica en varias ocasiones. La finalidad de las llamadas era hablar de la boda entre sus hijos, a lo que la progenitora de la joven madrileña se negó por ser su hija menor de edad.

Ante esta situación, la madre de la menor decidió viajar a Francia para ver a su hija. Tras mantener una conversación con la familia del joven, en la que estos insistían en el matrimonio, madre e hija consiguieron verse en privado. Fue ese el momento que aprovechó para contarle a su progenitora que se encontraba en Francia en contra de su voluntad y que su deseo era regresar a España con su familia.

Además, la menor de 16 años le explicó a su madre que tenía mucho miedo ante la posible reacción de la familia del chico rumano. Temían las represalias que pudieran tomar contra ella y su familia si se enterasen de que en realidad no quería seguir allí.

ORDEN EUROPEA DE INVESTIGACIÓN A LAS AUTORIDADES FRANCESAS

Una vez que su madre regresó a España, relató ante los agentes de la Policía Nacional todo lo sucedido. Además, aportó las conversaciones que había mantenido con su hija a través de la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp.

En ellas, la joven le pedía a su madre que no le respondiera, ya que no le dejaban hablar con ella, además de manifestar su intención de escapar en cuanto pudiese hacerlo. La menor pudo facilitar a su progenitora el lugar en el que se encontraba. Para ello utilizó la geolocalización de su teléfono móvil a través de la aplicación, ya que no conocía la dirección en la que se encontraba. De esta manera, los agentes podían conocer el lugar en el que la joven estaba retenida en contra de su voluntad.

Seguidamente, en el transcurso de la investigación, se emitió una Orden Europea de Investigación (O.E.I) dirigida a las autoridades francesas. La finalidad era la localización y protección de la menor, así como la identificación de las personas que la tenían retenida.

Tras varias gestiones realizadas de forma coordinada entre la Policía Nacional y la Policía Francesa, finalmente la joven fue localizada en perfecto estado y rescatada.

Rescatada una menor madrileña retenida en Francia para obligarse a casarse con un joven rumano
La madre de la menor denunció la desaparición de su hija en compañía de un joven rumano mayor de edad, al que había conocido a través de las redes sociales.

LOS PELIGROS DE LAS REDES SOCIALES

La menor madrileña retenida en Francia en contra de su voluntad conoció al joven rumano a través de las redes sociales, unas plataformas que entrañan una serie de riesgos para cualquier persona y, en especial, para los menores de edad.

Los peligros son muy diversos. Entre ellos podemos encontrar los conocidos problemas de privacidad. Al compartir contenidos de lo que se está haciendo o dónde se encuentra, esto da información a otras personas. En ocasiones incluso se da la ubicación exacta, lo que puede suponer un peligro de cara a terceras posibles. Esto podría dar origen a secuestros y otro tipo de situaciones de alto riesgo.

Por otro lado, en el mismo sentido, hay que tener cuidado con las peticiones de desconocidos, otro de los grandes problemas en Internet. En muchas ocasiones los jóvenes aceptan peticiones de amistad de personas a las que no conocen y que podrían tener oscuras intenciones. La persona que solicita amistad podría tener intereses ocultos que podrían hacer daño.

La suplantación de identidad, que no suele tener mucha repercusión, es otro problema, ya que puede haber otras personas que hagan uso de las imágenes de otra con fines maliciosas. Esto podría llegar a tener graves consecuencias a nivel de imagen y relaciones con otros individuos. Ante cualquier problema de este tipo, es necesario denunciar.

CIBERBULLYING, GROOMING Y SEXTORSIÓN

Más allá de las anteriores, cabe hacer referencia a otros riesgos que pueden tener un gran riesgo y que se dan con una mayor frecuencia.

El ciberacoso o ciberbullying se encuentra a la orden del día. Es similar al acoso cara a cara pero a través de Internet. Este puede darse tanto a través de mensajes con amenazas, insultos…, como a través de la publicación de imágenes retocadas (o no), con el fin de reírse de esa persona. Además también se considera como tal la suplantación de identidad para compartir contenido con el fin de dañar la reputación de una persona.

Por su parte el grooming es producido cuando una persona adulta trata de engañar a una menor con el objetivo de que le envíe contenido en los que aparezca con poca o nada de ropa o contenga contenido sexual. En muchas ocasiones tratan de quedar personalmente con el menor.

Por último, hacemos referencia a la sextorsión, que consiste en el chantaje a través de la amenaza de compartir contenidos eróticos o pornográficos. Es un tipo de ciberacoso cada vez más común, ya que la otra persona solo necesita tener ese contenido. Lo pueden conseguir porque la persona lo haya compartido directamente o porque hayan hackeado una cuenta, móvil u ordenador.

Todos estos y otros muchos riesgos hacen que sea necesario que niños y adolescentes deban tener una gran precaución a la hora de utilizar las redes sociales. Es por ello por lo que ha adquirido cada vez mayor importancia la enseñanza y concienciación con respecto a Internet y las redes sociales.