miércoles, 20 enero 2021 18:02

Caso Diana Quer: ‘El Chicle’ también violó a su cuñada

José Enrique Abuín Gey abordó a Diana Quer en A Pobra cuando esta regresaba a su casa el 22 de agosto de 2016. Por este hecho, “El Chicle” está acusado de violación, detención ilegal y asesinato, por lo que podría ser condenado a una prisión permanente revisable.

La Fiscalía y la acusación particular tratan de probar que se trata de un depredador sexual y que este no acabó con la vida de forma involuntaria con la vida de la joven de 18 años, si no que la trasladó viva y maniatada a una nave en Asados, donde la habría agredido sexualmente antes de asfixiarla. Además, después ocultó el cadáver en un pozo de estas instalaciones durante casi 500 días.

En el juicio que está teniendo lugar en la Audiencia Provincial de A Coruña se han ido sucediendo las declaraciones tanto del propio acusado como de otros testigos, entre los que se encuentran las cuñadas de Abuín Gey.

DENUNCIADO POR SU CUÑADA EN 2015

A lo largo de la mañana de este miércoles, el acusado escuchó el relato de varias jóvenes a las que acosó o llegó incluso a violar. La hermana gemela de Rosario Rodríguez, exmujer de “El Chicle”, confirmó que su cuñado la violó siendo menor de edad e intimidándola con un cuchillo en 2015, momento en el que denunció los hechos de agresión sexual en compañía de su madre.

Esta causa fue reabierta tras el caso de Diana Quer y un rapto frustrado a una joven en Borio el 25 diciembre de 2017, momento en el que se se produjo el arresto de “El Chicle”.

La hermana de Rosario, Vanesa, relató en su declaración que denunció a José Enrique Abuín Gey por violación, después de que este le hubiese intimidado con un cuchillo y utilizado un preservativo. Esta recalcó el gran impacto psicológico de los hechos, que le hizo estar en tratamiento durante varios meses.

Al ser cuestionada por las razones que le llevaron a retomar la relación con su cuñado, Vanesa aseguró que lo hizo por su hermana. No obstante, indicó que nunca más volvió a quedarse a solas con él.

Por el estrado también pasaron un par de hermanas a las que presuntamente “El Chicle” abordó el 24 de diciembre de 2017. Esto ocurrió presuntamente un día antes de que hiciese lo propio con otra chica, por la que ha sido condenado a más de 5 años de cárcel.

Ambas declararon que el acusado las siguió en su vehículo mientras les insistía a que se subieran al mismo. Asimismo, otra mujer que fue asaltada ese mismo año también lo reconoció como el autor del mismo.

 José Enrique Abuín Gey, El Chicle, asegura que no tenía intención de matar a Diana Quer
En su declaración, José Enrique Abuín Gey, ‘El Chicle’, ha asegurado que no tenía intención de matar a Diana Quer.

EL MODUS OPERANDI DE EL CHICLE, AVALADO POR UN AMIGO

Uno de los amigos de “El Chicle” ha desvelado el modus operandi del acusado. Este pudo confirmar el perfil de “depredador sexual” que los investigadores de la Guardia Civil han establecido desde un principio. Asimismo, confirmó el gusto de su amigo por las “mujeres jóvenes, delgadas, morenas y de pelo largo”.

Abuín Gey era un hombre que salía a ligar a las discotecas y a casas de alterne. Además, acudía habitualmente a las cercanías de institutos a ver a chicas jóvenes y piropearlas. A la hora de acudir a estos lugares, mentían a la mujer de “El Chicle” diciéndole que iban a marisquear o robar gasóleo. Estas dos actividades ilegales eran utilizadas como excusa por el acusado para acudir a cometer sus asaltos.

El propio amigo de José Enrique Abuín Gey lo ha definido como una persona “muy mentirosa”. De hecho, relató que este le dijo tras la desaparición de Diana Quer que “no la encontrarían más, que se habría marchado de España“.

Con este mismo hombre, el acusado acudió a una nave abandonada de Asados situada en Rianxo (A Coruña). En esta estuvo escondido el cuerpo de la joven durante 497 días. El testigo indicó que ya había ido con “El Chicle” a este lugar en dos ocasiones en invierno para coger muebles y que, en una ocasión, incluso le dijo que si quería ver un pozo que había en el sótano. Lo abrieron y pudo ver cómo se trataba de un pozo oscuro y con agua.

EL CHICLE ASEGURA QUE NO TENÍA INTENCIÓN DE MATAR A DIANA QUER

“El Chicle”, en su declaración, ha mantenido que el asesinato de Diana Quer fue una muerte accidental. Según Abuín Gey, le echó su mano derecha al cuello y ella se fue para atrás y que, con la otra otra mano, le agarró la cabeza sin darse cuenta de que estaba haciendo fuerza. De repente, vio cómo se quedó con los ojos abiertos y que, tras golpearle la cara en dos o tres ocasiones, vio cómo no respondía y que estaba muerta.

Tras hacer hincapié en que su intención no era matarla, también indicó que nunca había hablado con ella. También negó que le dijese “morena, ven aquí” y que no cogió su dispositivo móvil ni lo manipuló.

Por otro lado, declaró que nunca llevó bridas en el cuello y que antes de introducir el cadáver en el pozo le quitó la ropa. “La interior no se la saqué porque no estuvo en contacto con el coche” y no dejaría pruebas. Luego la cogió por debajo del sobaco y la sentó, metiendo las dos piernas en el pozo y bajándola poco a poco hasta que flotó.

La defensa de “El Chicle” alega que la muerte fue accidental, por lo que se solicita que su petición se rebaje a 2 años y 6 meses de cárcel. Esta asegura además que la acusación de su cliente se encuentra condicionada por la presión social, motivada por los medios de comunicación.

DECLARACIÓN DE LOS AMIGOS DE DIANA QUER

En la tercera sesión que tuvo lugar este jueves en la Audiencia Provincial de A Coruña, uno de los amigos de Diana Quer, Jorge G.G., con el que la joven mantuvo su última conversación de WhatsApp antes de desaparecer, aseguró que la notó con “miedo”. La joven madrileña le escribió que se estaba “acojonando” porque un “gitano” la estaba llamando, aunque no pensó que pudiese llegar a pasar algo grave.

Por su parte, Nerea E.G., una de las últimas personas que la vio con vida, declaró por videoconferencia. En ella manifestó que Diana les dijo que estaba cansada y que se estaba quedando sin batería, así que optó por irse para su casa. Irene, quién la vio por última vez con vida, aseguró que no vio a ningún coche que la siguiese y que tampoco la vio agitada.