viernes, 18 junio 2021 01:07

Las cuatro razones por las que IU podría echar a Alberto Garzón

  • El ministro de Consumo ha quedado en una situación comprometida en los últimos días.
  • La regulación del juego ha sido acogida con decepción en amplios sectores de la sociedad.
  • Garzón tiene otros armarios negros por su actuación ante los críticos con su gestión.
  • Alberto Garzón disfrutará de un paseo militar en la XII Asamblea Federal de Izquierda Unida que se celebrará entre el 12 y el 14 de junio. El ministro de Consumo es consciente de que los críticos con su gestión o bien ya están fuera de la coalición, Gaspar Llamazares o el Partido Feminista, o no tienen suficiente fuerza para presentarse como alternativa a su equipo y tesis.

    Tiene mérito que el malagueño conserve un dominio sin parangón en la historia de Izquierda Unida, que incluso durante los mandatos de Julio Anguita contó con una oposición interna ruidosa que se tenía en cuenta.

    A Garzón, que cuenta con una imagen estupenda a nivel interno, se le premia porque cogió las riendas de IU cuando estaba al borde del KO por la irrupción de Podemos, año 2015, y la mantuvo en el Congreso antes de firmar el armisticio con Pablo Iglesias, reducir deuda y entrar en el Gobierno. Todo un logro que no puede ocultar algunos de sus claroscuros como coordinador federal.

    JUEGO SUCIO: ALBERTO GARZÓN

    Alberto Garzón prometió la eliminación del juego o al menos su marginación a altas horas de la madrugada. Y ni uno ni otro: la publicidad de las casas de apuestas seguirá en el prime-time televisivo y la regulación de la radio se ha circunscrito únicamente al mensaje.

    El Proyecto de Real Decreto de Comunicaciones Comerciales de las Actividades de Juego ha sido acogido con decepción entre amplias capas de la sociedad que esperaban una prohibición de la publicidad del juego similar a la del tabaco en España o a la del propio juego en Italia.

    [td_block_11 custom_title=”” separator=”” post_ids=”73831″ limit=”1″ css=”.vc_custom_1496993590403{border-top-width: 1px !important;border-right-width: 1px !important;border-bottom-width: 1px !important;border-left-width: 1px !important;padding-top: 5px !important;padding-right: 5px !important;padding-bottom: 5px !important;padding-left: 5px !important;border-left-color: #000000 !important;border-left-style: solid !important;border-right-color: #000000 !important;border-right-style: solid !important;border-top-color: #000000 !important;border-top-style: solid !important;border-bottom-color: #000000 !important;border-bottom-style: solid !important;border-radius: 4px !important;}” tdc_css=””]

    No puede ser que Garzón comparase el juego con la heroína y ahora despegue excusas impropias de su nivel intelectual. “La prohibición total de la publicidad generaría incentivos para que creciera el juego ilegal y para que la publicidad se dirigiera a otros soportes no fácilmente regulables, más accesibles para colectivos vulnerables”, escribió.

    No fue el único argumento torpe que despegó: “Nosotros protegemos a los usuarios que por ocio o necesidad quieren jugar online, y nos parece inadecuado e imprudente empujarles a un sistema de juego ilegal y no regulado donde están desprotegidos ante las prácticas de las empresas de juego”.

    MÁS JUEGO SUCIO

    La suciedad del juego no es la única inmundicia intelectual que se le presume a Garzón, que no dijo ni ‘esta boca es mía’ cuando MONCLOA.com destapó que Izquierda Unida había elaborado un argumentario insultante contra su eurodiputado Javier Couso, disconforme con la gestión del líder.

    Alberto Garzón
    Alberto Garzón es el actual ministro de Consumo en la XIV legislatura de España, además de líder de Izquierda Unida.

    Couso, según IU, intentaba dar “la visión de que IU está supeditada a Podemos. La realidad es que el como cargo público elegido por IU se negó a hacer campaña para su organización y no sufrió ninguna consecuencia disciplinaria”.

    Javier Couso se negó durante varios meses a cumplir con los estatutos de la organización y prefirió seguir cobrando muy por encima del techo salarial que se marca IU como organización de clase”, señalaban antes de asegurar que el eurodiputado viajaba en primera clase y utilizó “un chófer para que le lleve a cenar en restaurantes”.

    LOS ÍNTIMOS DE GARZÓN CONTRA GUARIDO

    Otra persona reacia contra la gestión de Alberto Garzón ha sido el único alcalde de capital de provincia de Izquierda Unida, Francisco Guarido. El regidor de Zamora denunció que Jorge Navas, responsable de la página web estatal de la coalición e íntimo del ministro de Consumo, creó unas cuentas llamadas “Rancios Izquierda Unida” para insultarle.

    Gaspar Llamazares también denunció guerra sucia al filtrarse a la prensa algunos audios en los que se evidenciaba que preparaba proyecto al margen de Izquierda Unida. Cierto es que en este caso las deslealtades del ex coordinador federal le dejaban con escasos defensores a nivel interno.

    LA MENTIRA DEL PARTIDO FEMINISTA

    Alberto Garzón y su cuadrilla se echan las manos a la cabeza con los discursos tránsfobos del Partido Feminista, que atinan al denunciar que Unidas Podemos ha asumido en parte la teoría LGTBIQ respecto a las reivindicaciones feministas.

    [td_block_11 custom_title=”” separator=”” post_ids=”60304″ limit=”1″ css=”.vc_custom_1496993590403{border-top-width: 1px !important;border-right-width: 1px !important;border-bottom-width: 1px !important;border-left-width: 1px !important;padding-top: 5px !important;padding-right: 5px !important;padding-bottom: 5px !important;padding-left: 5px !important;border-left-color: #000000 !important;border-left-style: solid !important;border-right-color: #000000 !important;border-right-style: solid !important;border-top-color: #000000 !important;border-top-style: solid !important;border-bottom-color: #000000 !important;border-bottom-style: solid !important;border-radius: 4px !important;}” tdc_css=””]

    El pecado de Garzón es original porque en 2015, cuando eliminó las siglas Izquierda Unida para elegir las de Unidad Popular, incorporó a una formación fantasma y personalista como el Partido Feminista, en realidad ‘Partido de Lidia Falcón’, cuyas meritorias luchas en el tardofranquismo son enterradas por su soberbia.

    Garzón veía que todos los posibles aliados se pasaban a Podemos en 2015 y entonces tuvo que pescar con torpeza en una formación sin militantes y sin recorrido electoral. El ministro falló al fichar a una formación de escasa tradición democrática a nivel interno, dos Congresos en más de cuatro décadas, y ahora quiere venderse como víctima.