miércoles, 23 junio 2021 02:06

Harvey Weinstein: “Alguien debería matar a Jennifer Aniston”

Harvey Weinstein se sigue cubriendo de gloria. Esta vez se ha desvelado, a través de una serie de documentos judiciales, que el productor manifestaba en un email que “alguien debería matar a la actriz Jennifer Aniston”. Además, en otros de sus correos, solicitaba el apoyo de personas como Michael Bloomberg, ex alcalde de Nueva York para su defensa ante las numerosas acusaciones por abusos vertidas en su contra.

Estos documentos se hicieron públicos ayer, y en ellos se explica que a finales de 2017, en el auge del movimiento #MeToo, Sallie Hofmeister, representante de Weinstein, envió un email al productor informándole de que la revista Enquirer pretendía publicar una historia en la que Aniston revelaría que también había sido víctima de abusos por su parte. Según Enquirer, la actriz le habría confesado a una amiga que Weinstein la habría tocado el trasero en varios eventos en 2005 a la vez que observaba su escote de manera perturbadora. Al poco de recibir este email, Weinstein respondió a su representante con un breve mensaje: “alguien debería matar a Jennifer Aniston”.

DECLARADO CULPABLE POR VIOLACIÓN Y AGRESIÓN SEXUAL

Por otra parte, Stephen Huvane, representante de Aniston, ha comunicado que la información que manejaba Enquirer era totalmente falsa y que la actriz nunca fue molestada por el productor. Concretaba además, que nunca ha estado a solas y ni siquiera tan cerca el uno del otro como para poder tocarse. Lo que si es una certeza innegable es la frase lapidaria y amenazadora de Weinstein así como su petición de ayuda a empresarios y políticos influeyentes de EE. UU. como el fundador de Amazon, o los CEO de Apple y Goldman Sachs.

Todos los emails de Harvey Weinstein han sido registrados en la Corte Suprema de Manhattan y se hicieron públicos ayer martes, un día antes de la lectura de su condena. El productor, de 67 años, ha sido declarado culpable por agresión sexual en primer grado, que conlleva una condena de entre 5 y 25 años, y por violación en tercer grado, penada con un máximo de 4 años.