viernes, 18 junio 2021 15:01

Los problemas de regularlo todo: aparece el mercado negro de los peluqueros a domicilio

Si algo no aprenden los Gobernantes ni los gobernados afectos al socialismo, con tendencias a controlarlo y legislarlo todo, es que ponerle puertas al campo es muy difícil, ni si quiera con el estado de alarma declarado. La dificultad de enfrentarnos a algo que no conocemos ha desatado la histeria contenida de nuestros gobernantes que, después de haber estado semanas de chirigota desde que se detectó el virus en China como si no pasase nada, han pasado ahora a querer controlar todo y legislarlo todo.

La presión social ha podido con nuestros Gobernantes y el “cachondeito “que se montó en las redes sociales cuando se conoció que el decreto de estado de emergencia permitía la apertura de las peluquerías, les ha llevado a legislar como “pollos sin cabeza” y a golpe de tweet, pasando de considerar cortarse el pelo una necesidad higienica de primer orden, a una frivolidad propia de clientes que leen el “Hola” mientras les hacen las mechas y la manicura.

La primera en plegar velas fue la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien afeo la conducta al presidente del Gobierno Pedro Sánchez y decretó el cierre de peluquerías en la Comunidad de Madrid, poniédose además muy solemne:”Prefiero que la gente lleve el pelo sucio a que se contagie”. La contundencia de Ayuso que está liderando con acierto esta crisis, pero se ha venido arriba y ya empieza a dar síntomas de sobreactuación, contagio de repente al Gobierno de la nación, que vive en el panico permanente y que de inmediato siguió a la presidenta madrileña como “pollo sin cabeza” sin pensar si era correcto o no seguir a la lideresa del PP. Al menos, el cierre nacional nos ahorro el espectáculo de ver madrileños yendo al El Espinar a cortarse el pelo como si fuera el paraíso fiscal de los que quieren mantenerse limpios durante esta crisis sanitaria.

Sorprende ver a una liberal como Díaz Ayuso tan prohibiendo cosas con tanta fruición con motivo del estado de emergencia en pro de un bien superior como es nuestra salud, pero a todo se acostumbra a uno en un estado de emergencia como el que nos han abocado nuestras autoridades con sus días previos de irresponsabilidad, hasta que les entro el apretón el 9 M . Pero lo que sorprende mas es que los Gobernantes, en especial los que van proclamando su liberalismo a los cuatro vientos, no sean conscientes de lo que ocurre en los regímenes donde se quiere regular todo y todo lo administra el Estado con la habitual discrecionalidad y arbitrariedad del “aparachi” de turno: Solo hay que mirar a Cuba; Argentina o Venezuela para saberlo. Cuando el Estado deja de satisfacer una necesidad real y material de los ciudadanos, aparece el mercado negro, con o sin estado de emergencia.

Y hete aquí, como con este caldo de cultivo, nos aparece lleno la web mil anuncios de peluqueros a domicilio que se ofrecen a cortar el pelo y arriesgarse a coger la enfermedad antes que arruinarse y, conforme la demanda de este servicio crezca, pues empezaran a crecer los precios.

La primera es una peluquera particular que atiende en la zona de Colmenar Viejo, que suponemos que no le hace ninguna gracia tener que ira a casas ajenas, pero la necesidad de ingresos le puede más que el miedo al virus. La segunda, es una web que intermedia entre ciudadanos y peluqueros. En ella, tu dejas lo que necesitas el día que quieres que vayas y te mandan un peluquero.

Los de San Martín de la Vega estáis de suerte y podréis cortaros el pelo. “El Makario” os atiende y deja su numero de teléfono para que le llaméis.

También se encuentran anuncios con demandas tan exóticas como “peluqueros marroquíes porque me gusta como lo hacen”. Entendemos que los cortes de pelo.Los del barrio del Pilar de Madrid también tenéis peluquero estáis de suerte no como los de Retiro y Pacífico y algunos se atreven hasta con las rastas: ” Hago rastas (técnica tradicional), Tintes, Tintes fantasía, Decoloraciones, Platinados ,Trenzas africanas, Degradados Cualquier consulta no dudes en decirme por whatsapp “, reza otro anuncio.

La historia se repite a lo largo de toda la Geografía española desde Almeria, a Murcia, pasando por Algeciras: Los precios desde 10 euros hasta los 50 de algunos servicios en provincias. En Madrid los precios suben mas. También los hay que se ofrecen a ir a hospitales. Hace falta valor. Bienvenidos a la economía sumergida y al mercado negro.