lunes, 14 junio 2021 08:51

Álvarez de Toledo: el Gobierno “politiza el dolor” y “anula el control parlamentario”

La portavoz del Grupo Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, ha acusado este viernes al Gobierno del PSOE y Unidas Podemos de “politizar el dolor” causado por el coronovirus y de “anular el control parlamentario” aprovechando la epidemia que ha provocado ya más de mil muertos en España.

La dirigente ‘popular’ protestaba así, a través de un mensaje difundido a través de su cuenta de Twitter, por el hecho de que los dos partidos que comparten el Ejecutivo central hayan hecho valer su mayoría en la Mesa del Congreso para ‘parar el reloj’ de los plazos por el que se rigen las iniciativas parlamentarias mientras dure el estado de alarma.

En concreto, el órgano de Gobierno de la Cámara ha avalado este viernes el plan de su presidenta, Mertixell Batet, para dejar en suspenso la actividad de la Cámara mientras se prolongue la situación actual, pero la decisión no ha sido unánime porque el PP y Vox han votado en contra de que dejen de correr los plazos parlamentarios.

En su tuit, recogido por Europa Press, la portavoz del Grupo Popular acusa al Ejecutivo de anteponer “su ideología a la amenaza” del Covid-19, de “ocultar su responsabilidad en la catástrofe”, de “culpar” al PP, “politizar el dolor” y, como colofón también de anular “el control parlamentario”.
Y es que la decisión adoptada por la Mesa del Congreso implica que todas las iniciativas de control al Ejecutivo por parte del legislativo serán tramitadas si cumplen los requisitos, pero no se ajustarán a los plazos habituales.

Además de que la suspensión de las actividades parlamentarias implica que, en principio, no se celebrarán Plenos de control al Gobierno, con la decisión tomada por este viernes el Ejecutivo dejará de estar obligado a contestar en un mes a las preguntas que los diputados le hayan podido dirigir por escrito. La suspensión, que afecta también a los plazos para la presentación de enmiendas, tiene efectos desde el día 19 de marzo y durará hasta que la Mesa del Congreso decida levantarla.

Álvarez de Toledo ya venía asegurando que la Cámara no puede parar su actividad ni en caso de guerra y tras esta decisión ha decidido elevar el listón de sus acusaciones al bipartito. Lo mismo ha hecho Vox, que ha hablado de “golpe institucional”.

Por contra, desde la mayoría que domina la Mesa del Cámara argumentan que esta suspensión de plazos sigue la línea que han aplicado otras instituciones, como el Senado o el propio Tribunal Constitucional, y garantizan que las iniciativas de la oposición para controlar al Gobierno no desaparecen y que el Ejecutivo seguirá teniendo la obligación de responderlas.