sábado, 24 julio 2021 12:11

Guerra de vecinos en el balcón: “métete la guitarra en el …”

Si algo bueno ha hecho esta cuarentena ha sido que nuestra imaginación se ha desarrollado, sacando a la luz facetas que desconocíamos de nuestros vecinos. Cada día a las 20:00 los balcones de España se llenan de gente aplaudiendo a nuestros sanitarios y fuerzas de seguridad que luchan por nosotros contra el virus que nos hace estar encerrados.

Este “ritual” de salir a los balcones se ha extendido desde Italia, donde empezó todo en Europa, hacia nuestro país y el país vecino, llegando a cruzar el Atlántico y parar en Argentina o en Chile. Pese a la alegría generalizada que causa esta iniciativa, no son todos los habitantes que comparten la euforia con sus vecinos.

Muchos padres tienen a sus hijos en casa y estos, cuando son pequeños, se acaban aburriendo. En internet se han viralizado vídeos en comunidades de vecinos en los que salían los más pequeños jugando al “Veo Veo”, cantando canciones infantiles o jugando al bingo con el resto de niños en sus respectivos balcones. Esto, en ciertos momentos puede cansar al resto de habitantes del bloque.

“DEJÁ DORMIR LA SIESTA!”

En Argentina, en la ciudad de Lanús, en la provincia de Buenos Aires, se repiten las imágenes vistas en los balcones europeos, en las que los vecinos salen a socializar y cantar para sus vecinos. Una mujer decidió asomarse a la ventana para interpretar una canción de Andrea Bocelli “Vivo por ella”, sin sospechar que algo no le dejaría terminar de cantarla.

En medio de la canción, su vecina de enfrente espetó un “Callate! Dejá dormir la siesta!“. La joven que intentaba cantar le respondió “Pero vecina, en Italia cantan. Tengo una guitarra también para que cantemos”. Ante esto, la vecina, bastante molesta le respondió desde el balcón “métete la guitarra por el orto y cállate“.

La presentadora del programa termina con un “no se pueden tocar físicamente, pero se tocan con la música”. Sin duda, esta es una prueba de que no todos los vecinos soportan la música ni las iniciativas vecinales.