lunes, 10 mayo 2021 23:55

Los empresarios presionan para que dejen trabajar a la gente joven e inmunizados

  • Ana Botín cree que se debe planear la vuelta al trabajo para empezar la recuperación.
  • La CEOE también pide al Gobierno flexibilidad para no agravar la crisis con medidas como prohibir el despido.
  • Los autónomos también presionan por abordar un plan eficiente que les evite la ruina.
  • Las consecuencias económicas que dejará la pandemia aún estar por comprobar, pero los empresarios no están dispuestos a ver cómo se agravan cuando existen algunas soluciones que se pueden adoptar. La CEOE, los autónomos y muchos empresarios están ansiosos por retomar la actividad laboral. Y quien ha dado el pistoletazo de salida y lo ha reclamado a las claras ha sido la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, quien ha pedido al Gobierno que retomela actividad laboral de la mano de los jóvenes y de los inmunizados.

    “Desde ahora, y entre todos, colaborando autoridades y sector privado como lo hemos hecho hasta ahora y al igual que lo han hecho algunos países que van por delante, debemos planificar cuanto antes la vuelta al trabajo, de los más jóvenes y de aquellos que ya están inmunizados, y al mismo tiempo asegurar que los más vulnerables a la enfermedad permanezcan protegidos“. Con estas palabras dichas en la junta de accionistas del banco, Botín ha urgido al Gobierno a ponerse las pilas para retomar la vuelta a la normalidad.

    Estas palabras de Botín las comparten desde muchos sectores empresariales. “Los gobiernos deben proporcionar a las empresas y los hogares la liquidez que necesitan para aguantar los próximos meses y así hacer que la crisis económica sea lo más breve posible y se evite la destrucción del tejido empresarial del país”, ha proseguido Botín.

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    Desde la CEOE mantienen un criterio similar. Por lo pronto, piden al Gobierno flexibilizar las medidas y que no les corte las alas para tomar las decisiones que deseen, como los despidos o la aplicación de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs). “Los datos de paro están absolutamente condicionados por las decisiones gubernamentales de paralización de la actividad”, ha asegurado el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.

    Pero por el momento, el Gobierno solo se plantea prohibir los despidos, limitar los ERTEs al estado de alarma y algunas medidas de efecto más, como el hecho de pagar una renta básica para paliar las consecuencias de la crisis. Pues el hecho de levantar el confinamiento no se contempla en la mayor parte de abril, de hecho muchos creen que hasta después del puente de mayo, todo seguirá prácticamente parado, a la espera de que se actualicen los datos del paro, ya que el confinamiento ya ha costado la destrucción de más de 800.000 trabajos.

    El otro sector que se ha visto muy perjudicado por el parón ha sido el de los autónomos. Han tenido que pagar la cuota y el Gobierno no se ha mostrado demasiado flexible con ellos. Muchos trabajan todavía, pero al depender del resto de la actividad económica, sus ingresos se han reducido considerablemente.

    Todos se han mostrado más que comprensibles con la situación y abalan que el Gobierno mantenga las medidas de confinamiento, pero sí que claman por un plan de reconstrucción y de recuperación que permita a los empresarios, autónomos y todos los sectores de la sociedad recuperarse económicamente. Y ello pasa por elaborar un plan que Botín tiene claro.

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    El Gobierno, entre tanto, se pelea con las autonomías por ver cómo gestionan la crisis. Nadie tiene muy claro cómo se solucionará esta crisis, pero sí que todos entienden, incluidos los empresarios, que todo pasa por la Unión Europea y sus ayudas. El sector agrícola, los autónomos, los empresarios, el sector financiero… todos tendrán que ver cómo se reestructuran tras la crisis sanitaria, pero las consecuencias pueden ser muy graves para algunos.

    El verano y las ayudas serán clave para ver cómo evolucionará la economía en Europa en general y en España en particular. Hoteles, restaurantes y miles de puestos de trabajo están en juego. Y si se retoma la actividad laboral en mayo con toda la responsabilidad habida y por haber, puede que la crisis sea profunda pero no larga en el tiempo.

    Las estimaciones aún no son claras. Algunos auguran una pérdida del PIB mucho más dramática que otros. La crisis puede ser un punto de no retorno o un susto que cambie los cimientos de la sociedad y de la política. Todo está en cómo se supere la sanitaria y cómo se aborde la económica. Algo que Botín cree que se debe empezar a hacer ya.