jueves, 21 enero 2021 22:34

Álvarez de Toledo advierte de la salida de la crisis “hacia la nacionalización” que quiere Podemos

La portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, ha advertido este sábado de la salida de la crisis “hacia la nacionalización” que, a su juicio, quiere implantar Podemos y ha apelado a “equilibrio” entre lo público y lo privado una vez superada la pandemia del coronavirus.

Así lo ha expresado en una entrevista en el canal argentino de noticias TN, recogida por Europa Pressn, en la que ha rechazado esta medida que plantea el partido “de extrema izquierda” porque conidera que aumentaría el gasto público y se rompería así un equilibrio ante lo público y lo privado.

“Hay cierta tentación en movimientos políticos como Podemos, de extrema izquierda, de hacer una salida de la crisis hacia la nacionalización con un Estado más fuerte, más ingerente, con más gasto público y rompiendo un equilibrio entre lo público y lo privado”, ha subrayado.

Además, ha puesto a Inditex como ejemplo de la solidaridad que, a su juicio, está mostrando el sector privado en esta crisis provocada por el coronavirus y ha incidido en que no se puede superar la pandemia “ahogando” este sector.

La dirigente del PP considera que hace falta “decir la verdad” para superar esta crisis y ha rechazado resolver esta pandemia “con apelaciones a la solidaridad planetaria” y con “medidas demagógicas”: “Sudor y lágrimas”.

“IDEOLOGÍA DEL 8M”

Por otra parte, durante la entrevista en la televisión argentina la dirigente de los ‘populares’ ha explicado los motivos por los que, a su juicio, las cifras en España de contagiados y fallecidos en España son tan altas.

Considera que al inicio de esta pandemia, el Gobierno “antepuso” la ideología al permitir la celebración de las manifestaciones del 8 de marzo en toda España. “Creo que ese hecho hizo que el Ejecutivo no tomara medidas antes, no se cerró el país hasta pasada la manifestación, esa obsesión por anteponer la ideología”, ha señalado.

Por último, cree que existe una “disparidad” entre las cifras oficiales que distribuye el Gobierno y los número que constatan las personas que están sobre el terreno como alcaldes o presidentes autonómicos.