miércoles, 12 mayo 2021 10:32

Lanzarote: Detenido tras exigir un test de coronavirus y morder a un policía

La Policía Nacional ha detenido en Lanzarote a un hombre de 44 años por un delito de atentado contra los agentes de la autoridad. El varón, con antecedentes policiales, acudió a un centro médico de Arrecife exigiendo que le realizaran un test de coronavirus COVID-19 y al no conseguir su objetivo mordió a un policía.

El ahora detenido se presentó en un centro médico de la capital lanzaroteña y exigió a los sanitarios que le realizaran el correspondiente test para determinar si padece o no la enfermedad. Para ello no dudo a la hora de amenazar al personal sanitario.

Dada la tensión existente, los hechos se pusieron en conocimiento de los agentes de la Policía Nacional, que requirieron al ciudadano que cesase de su actitud y abandonase el centro. Lejos de hacer caso a la indicación policial, el hombre decidió golpear y morder en la pierna a uno de los policías nacionales.

PRUEBA DEL CORONAVIRUS

El personal del centro médico fue el que llamó al 091 con motivo de urgencia. Lo hizo después de que un hombre se presentase en el mismo exigiendo la realización de la prueba del coronavirus.

El hombre manifestó que no tenía síntomas. Sin embargo, aún así fue insistente en su petición y llegó a asegurar que no le querían atender porque le habían visto “cara de tonto”.

Tras recibir el aviso, una patrulla se desplazó hasta el centro, donde trataron en vano de dialogar con el individuo y hacer que se calmase. Sin embargo, este no depuso su actitud desafiante y amenazante.

Por ello, en el momento en el que uno de los agentes trató de identificarle, le asestó un fuerte golpe que hizo que ambos cayesen al suelo. En estas circunstancias fue cuando el ahora detenido le propinó un mordisco en la pierna al policía.

Tras el forcejeo, los agentes consiguieron reducir al individuo, que fue detenido como presunto autor de un delito de atentado a agentes de la autoridad. Durante la intervención policial resultaron lesionados leves cuatro policías, siendo atendidos en el propio centro sanitario.

Una vez instruido el correspondiente atestado policial, el detenido fue puesto a disposición judicial. La intervención policial fue desarrollada por parte de agentes de la Comisaría de la Policía Nacional de Arrecife.

AGRESIONES A POLICÍAS DURANTE EL CONFINAMIENTO

Los agentes de las diferentes Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado trabajan desde la declaración del estado de alarma en el control de la población. El objetivo es lograr que se cumpla el confinamiento y las personas tan solo salgan de su hogar para las excepciones contempladas en el Real Decreto 463/2020 de 14 de marzo. Así se trata de evitar la propagación del coronavirus.

Sin embargo, no ha resultado una tarea sencilla. Aunque la mayor parte de la población española está respetando el periodo de cuarentena, son muchos los que han optado por hacer caso omiso de las advertencias. Esto ha derivado en miles de detenidos y denuncias, pero en algunos casos, los agentes han sido objeto de agresiones de diferente índole.

Estas agresiones han consistido en golpes y empujones, hasta insultos y amenazas. En algunas ocasiones han escupido a los policías, incluso siendo personas portadoras del virus.

Detenido por exigir un test de coronavirus y morder a un policía en Lanzarote
El hombre afirmaba que los sanitarios no querían atenderle por que le habían visto “cara de tonto”.

CONTAGIADA POR CORONAVIRUS

Uno de las agresiones más sonadas del periodo de confinamiento fue la que tuvo lugar por parte de una mujer contagiada por coronavirus. El día 17 de marzo, apenas unos días después de que se decretase el estado de alarma, escupió a varios agentes.

Los agentes la detuvieron por agredir a su compañero sentimental en Cuarte de Huerva (Zaragoza) y ella no dudó a la hora de escupir a siete guardia civiles. Al día siguiente se pudo comprobar que estaba contagiada por COVID-19. Ante el resultado positivo tanto los siete agentes que intervinieron como un teniente y el abogado que la asistió se vieron obligados a ponerse en cuarentena.

Por estos hechos se le denunció, además, por resistencia a la autoridad y lesiones.

INCUMPLIMIENTO DEL CONFINAMIENTO

En la gran mayoría de los casos las agresiones a policías se han producido después de que recriminaran a los ciudadanos el incumplimiento del confinamiento.

Un caso es el de un vecino de Linares (Jaén), de 44 años. Este optó por agredir a un agente de la Policía Nacional después de que se le recriminase por tercera vez que no estuviese cumpliendo con las restricciones de movilidad establecidas durante el estado de alarma.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 2 de abril, cuando se le dio el alto hasta en tres ocasiones para que se identificara y abandonará la vía pública. El hombre se encontraba pidiendo dinero y tabaco por la vía pública. Ante el requerimiento policial, el hombre increpó a los agentes y empujó a uno de ellos, a quién también propinó varios puñetazos.

Por este hecho fue detenido y se le imputó un delito de atentado a agente de la autoridad. También se le impuso una propuesta de sanción por quebrantar el confinamiento.

DETENIDOS POR PLANEAR AGRESIONES A LA POLICÍA

La Policía Nacional detuvo la semana pasada a tres personas por planear agresiones a los agentes de la autoridad. La detención tuvo lugar en Algeciras (Cádiz) y se les acusa de delitos de desorden público, atentado a agentes de la autoridad y daños.

Dos de los arrestados dirigían un grupo en la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, donde se impartían consignas para agredir de forma deliberada a policías. Un tercero, participante del chat grupal, fue arrestado tras dar el aviso de un falso robo para aprovechar la ocasión y arrojar objetos a los agentes.

El rastreo que los agentes realizan por las redes permitió detectar la creación de un grupo de WhatsApp con fines ilícitos. A través de mensajes de texto y mensajes de voz, sus participantes se organizaban para causar desórdenes públicos o atentar contra la policía. Este grupo estaba integrado por cerca de un centenar de personas, la gran mayoría de ellas residentes en Algeciras.

Las rápidas gestiones de los agentes permitieron minimizar y anulasrestas acciones contra los agentes, deteniendo a los dos administradores del grupo. El tercer arresto se produjo después de que un integrante del mismo llamase al 091 alertando de un falso robo, teniendo por objetivo arrojar objetos a las patrullas que se desplazaron al lugar.

Todos ellos se han puesto a disposición de judicial, acusados de delitos de desordenes públicos, atentado a agentes de la autoridad y daños.