viernes, 30 julio 2021 15:44

Cantabria pide a las familias que digan si sus hijos volverían ante la “hipótesis” de la apertura

La Consejería de Educación solicitará a las familias del alumnado que según el plan publicado por el Ministerio de Sanidad podría volver a las aulas cuando Cantabria entre en la Fase II de la ‘desescalada’, que indique si, en caso de cumplirse esa “hipótesis”, sus hijos acudirían a los centros.

Educación pretende así “tener un número” sobre el que basar las medidas de distanciamiento social y seguridad que serían necesarias y sobre las que se trabaja ya.

Según ha informado el Gobierno, está previsto que esta semana se haga llegar un cuestionario a los centros educativos para que lo distribuyan entre las familias y poder estimar cuanto antes este número.

Así se lo ha traslado hoy la consejera, Marina Lombó, a los integrantes de la Junta de Personal Docente en el transcurso de una reunión por videoconferencia convocada para analizar las implicaciones que tiene en el sistema educativo el citado plan.

En ese documento se fija la apertura parcial de los centros educativos en la Fase II de la desescalada, en la que las comunidades autónomas entrarían como pronto el 25 de mayo, y, en todo caso, cuando se cumplan los marcadores estipulados por la autoridad sanitaria.

En ese momento podrían incorporarse a las aulas, siempre de forma voluntaria, los menores de seis años cuyos progenitores acrediten que trabajan de forma presencial sin posibilidad de flexibilización y los alumnos de cursos terminales (cuarto de la ESO, segundo de Bachillerato, etcétera). Además, se permite la apertura de los Centros de Educación Especial.

Así, Lombó ha explicado que se trabaja “en la hipótesis de que se tuvieran que abrir las aulas”, porque, de producirse, “no nos puede coger esta situación sin un plan”. Es por eso que, mientras se trabaja en los protocolos sanitarios, se buscará tener lo antes posible el número de alumnos que, en caso de apertura, acudirían a los centros sanitarios, ya que las medidas a adoptar dependen en gran parte de ese número.

Según ha afirmado Lombó, “no entraba en los planes de la Consejería” la vuelta a los centros del alumnado de Educación Infantil. Con todo, ha expresado que su “obligación y responsabilidad” es trabajar desde “ya” para que, si la vuelta a las aulas se desarrolla en los plazos y en las circunstancias que prevé hoy el Gobierno de España, ésta se produzca en Cantabria “con las máximas garantías sanitarias para el alumnado, el profesorado y todo el personal de los centros”.

Así, ha continuado, a la espera aún de que los ministerios de Sanidad y Educación elaboren y trasladen a las comunidades autónomas los protocolos específicos, la Consejería ya ha puesto en funcionamiento un Comité Técnico que irá analizando cómo adecuar los centros educativos a los requerimientos sanitarios.

Está presidido por la directora general de Innovación e Inspección Educativa, Mercedes García, que participa también en el Comité de Seguimiento del Coronavirus del Gobierno de Cantabria. Además, participan la secretaria general de la Consejería, Florentina Alonso; la jefa de servicio de Prevención de Riesgos Laborales de Centros Docentes; un inspector y los vocales de los Comités de Directores de Educación Infantil y Primaria, Educación Secundaria y Educación Concertada.

Tal y como ha explicado la consejera, este Comité es el órgano encargado de diseñar la adaptación a los centros educativos de todas las medidas de protección y seguridad que sean necesarias.

STEC, “MÁS PREOCUPADO QUE ANTES”

Por su parte, la Junta de Personal Docente no universitario de Cantabria (compuesta por los sindicatos STEC, ANPE, TU, CC.OO., UGT y CSIF) apuesta por no volver a las aulas a partir del día 25 mientras sanitariamente no se garantice la seguridad.

Tras reunirse con la consejera, los sindicatos mantienen la postura que ya hicieron pública la semana pasada de oposición frontal al retorno presencial si no tienen “garantías absolutas” de que los centros reúnen “todas las condiciones higiénicas, sanitarias y organizativas para que no se produzcan contagios”.

Una reunión de la que STEC sale “más preocupado” de lo que entró porque, en su opinión, en ella “no se ha aclarado nada” respecto a la enseñanza presencial a partir del día 25 .

Según ha informado a Europa Press la representante de STEC, Belén González, la Consejería de Educación quiere saber “antes de nada” cuántos alumnos van a volver a clase.

“No nos han aclarado absolutamente nada, dicen que todo está en manos del Ministerio de Sanidad”, ha comentado González, para quien la Consejería sí “tiene autonomía para decidir si los alumnos van o no a las aulas”.

Para STEC es “una locura” volver a las aulas el día 25 porque “sanitariamente” los colegios no están preparados y puede suponer un “riesgo muy grande”.

En este sentido, el sindicato ha lamentado que la Consejería no ha aclarado qué medidas de protección se implantarán en los centros, como tampoco las ratios (alumnos por profesor) de aulas, transporte y comedor; si los docentes llevarán EPIs, o si las aulas se van a desinfectar y cuándo.

Además, Educación tampoco ha precisado qué profesorado deberá volver a las a aulas, ni ha dicho quién lo va a decidir. ¿”Será el director?”, se ha preguntado González, que ha reiterado que en STEC salen “muy defraudados” de la reunión, que no ha quedado en retomarse.

Según González, la Consejería se ha remitido reiteradamente a un comité técnico en el que los sindicatos no están representados, y a otro de Prevención de Riesgos Laborales que “todavía no se ha reunido”.

Si finalmente los alumnos y docentes deben volver a las aulas a partir del 25 sin la seguridad sanitaria garantizada, STEC llamará a que los niños no acudan a los centros e intentarán “por todos los medios” que tampoco lo hagan los profesores.