lunes, 2 agosto 2021 19:54

Puig llama irresponsable al PP y rechaza el desconfinamiento por provincias

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha acusado al PP de hacer partidismo con su decisión de no vota a favor de la prórroga al estado de alarma y ha asegurado que sería “muy difícil” justificar esa postura, que ha calificado de irresponsable.

En una entrevista este martes en Ràdio 4 recogida por Europa Press, Puig ha defendido que “la unidad de acción es positiva” y que no hay una solución mejor que la prórroga del estado de alarma, y ha asegurado que es una incoherencia máxima hacer partidismo sobre esto.

Ha pedido al líder del PP, Pablo Casado, que evolucione “del ‘aznarismo’ a posiciones más templadas, más abiertas y a posiciones de país” y ha añadido que debe pensar en lo que les conviene a las personas, que a su juicio es la máxima unidad.

“Ya se fiscalizará después. La democracia no está en cuarentena”, ha sostenido Puig, que ha lamentado que la irrupción de la extrema derecha en la política española haya hecho que se afiance, según él, una visión ‘aznarista’ de la derecha.

Sobre el ‘no’ de ERC a la prórroga, Puig ha mostrado sorpresa y ha afirmado , en el proceso de transición hacia la nueva normalidad, las comunidades autónomas tendrán un mayor papel: “No puede ser de otra manera. La realidad es la que es”.

“FALTA DE CULTURA FEDERALISTA”

Ha sostenido que “falta mucha cultura federalista en España”, pero ha valorado que cada semana se esté realizando una reunión de forma instaurada, según él, entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los presidentes autonómicos.

“Puede mejorar mucho la cooperación. La conferencia de presidentes también podría ser más deliberativa, seguro. Lo más importante es que estamos todos sentados”, ha subrayado Puig, que ha dicho que la única manera de entenderse es conocerse, ya que cree que hay muchas cosas que unen a las comunidades.

Ha opinado que el presidente del Gobierno ha actuado con el tono que corresponde para dar seguridad a la ciudadanía, aunque ha apuntado que “siempre se puede mejorar la empatía y la complicidad con otros”.

Preguntado por las actitudes de los presidentes autonómicos, Puig ha dicho que el presidente catalán, Quim Torra, tiene una actitud “muy respetuosa” y ha pedido que se piense en estas reuniones no solo como una mesa reivindicativa hacia el Gobierno central, sino de trabajo común.

El presidente valenciano ha sostenido que él está ejerciendo las mismas competencias, excepto las que tienen que ver con la movilidad y los derechos afectados por el confinamiento, y se ha preguntado si la solución es la “atomización de las decisiones”, tras lo que ha defendido que el estado de alarma es una cuestión de sentido común.

“Son momentos de unidad y sabernos situar empáticamente en el espacio del otro”, ha insistido Puig, que considera que siempre puede haber mejoras de comunicación y ha opinado que no todo se ha hecho bien en el Gobierno, y que hay insuficiencias y debilidades, en sus palabras.

AUTOCRÍTICA Y PEDIR PERDÓN

Sobre las compras centralizadas de material sanitario por el Ministerio de Sanidad, Puig ha asegurado que “puede que no fuera acertado, sobre todo cómo fue comunicado”, y ha llamado a hacer autocrítica y que también lo hagan las comunidades autónomas, que ha dicho que deberían pedir perdón por no haberse anticipado al virus.

Puig ha afirmado que el proceso de desconfinamiento tiene que ser “flexible”, y ha explicado que la división por provincias no es buena para avanzar en la transición teniendo en cuenta la realidad socioeconómica valenciana.

Preguntado por el turismo, el presidente valenciano ha dicho que se debe garantizar la seguridad en el acceso a las playas, para lo que están hablando con el Gobierno y los empresarios: “Hay playas magníficas a las que va muy poca gente. Podemos esponjar las playas urbanas”.

“Quienes nos deben garantizar deben ser unos protocolos de carácter europeo, que nos permitan la movilidad”, y ha apostado por un ‘espacio Schengen sanitario’ para que cualquier país europeo pueda acceder a otros, aunque ha descartado los denominados pasaportes sanitarios.