miércoles, 12 mayo 2021 06:36

La Iglesia española dejó de ingresar unos 38 M€ en colectas durante la pandemia

La Iglesia católica española ha dejado de ingresar unos 38,4 millones de euros provenientes de las colectas ordinarias de las parroquias durante los dos meses de pandemia por el coronavirus Covid-19, según los cálculos realizados a partir de las estimaciones de la Conferencia Episcopal Española. Según estas previsiones, en un mes previo a la pandemia se recaudaban en las colectas de las iglesias una media de 20 millones de euros mensuales en España.

De acuerdo con estas cifras, en dos meses normales la Iglesia habría recolectado a través del cepillo en las parroquias de toda España unos 40 millones de euros. Si bien, desde que se decretó el Estado de Alarma, la mayoría de las iglesias españolas no han celebrado misas y, por tanto, no ha se ha pasado el cepillo.

Como alternativa, la CEE actualizó a mediados de este mes de abril su ‘cepillo virtual’ (el portal www.donoamiiglesia.es, activo desde 2016), a través del cual ha recaudado en torno a 1,6 millones de euros durante la pandemia, una cifra que “todavía está lejos” de la recaudación habitual, según ha indicado el vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Fernando Giménez Barriocanal, este lunes 18 de mayo, en rueda de prensa telemática. De esta forma, faltarían 38,4 millones de euros para llegar a esos 40 millones que se habrían recaudado en dos meses antes de la crisis.

En todo caso, el importe recaudado a través de este portal de Internet se ha multiplicado por 10 durante la pandemia, pues si en un mes normal recolectaba entre 70.000 y 80.000 euros, en abril se obtuvo una suma de 412.000 euros, y en lo que va de mayo, la cifra ha ascendido hasta los 1,1 millones de euros. Además, Giménez Barriocanal prevé que la suma de todo el mes de mayo aumente hasta los 2 millones de euros.

En este contexto, la CEE ha hecho un llamamiento a los españoles para que donen porque tienen que “pagar el sueldo al cura”. “La principal fuente de financiación de las parroquias tienen que ser las aportaciones de los fieles. Los fieles tienen que pagar el sueldo al cura y tienen que pagar las instalaciones, tienen que colaborar con su esfuerzo y también económicamente. Esa cultura la tenemos que plantear”, ha indicado el vicesecretario para Asuntos Económicos de la CEE.

Las aportaciones en el portal ‘donoamiiglesia.es’ pueden ser puntuales pero la aspiración de la Iglesia española es que los donativos tengan carácter permanente y no dependan de si el católico “va a misa un día” o de si le ha “gustado el sermón” del sacerdote. “Que igual que estoy suscrito a una plataforma de música o de televisión, o a mi periódico, decida que 20, 50 ó 100 euros los voy a destinar a mi parroquia”, ha subrayado Giménez Barriocanal.

285 MILLONES DE EUROS DE LA ASIGNACIÓN TRIBUTARIA

Así lo ha indicado durante la presentación de los datos definitivos de la parte económica de la Memoria de Actividades de la Iglesia 2018 que tienen su origen en la Declaración de la Renta de 2019. La cantidad asignada por los contribuyentes fue finalmente de 285,2 millones de euros, un 6,4% más que el año anterior y 686.000 euros más que la liquidación provisional, de la que la CEE dio cuenta el pasado mes de febrero.

El número de declaraciones a favor de la Iglesia fue de 7,2 millones. Además, teniendo en cuenta las declaraciones conjuntas, más de 8,5 millones de contribuyentes destinaron a la Iglesia el 0,7% de sus impuestos. Por otra parte, el 65,5% de quienes marcaron la casilla de la Iglesia marcaron también la casilla de otros fines de interés social.

De la cantidad obtenida en la declaración de la renta, la Iglesia recibió en 2018 un total de 256,5 millones de euros y empleó a lo largo de ese año, conforme a lo presupuestado, 252,8 millones de euros. De esa cantidad, la mayor parte (202,1 millones) se entregó a las diócesis; 18,4 millones se emplearon en pagar la Seguridad Social del Clero; y 2,3 millones, al sueldo de los obispos.

Además, la CEE destinó 6,2 millones de euros a Cáritas como aportación extraordinaria (aunque Giménez Barriocanal ha recordado que lo que va a parar a esta labor social no es solo este dinero porque “Cáritas es la Iglesia”); 5,2 millones a los centros de formación de la Iglesia (universidades, etcétera); 5,1 millones a campañas de comunicación y transparencia; casi 4 millones a proyectos de rehabilitación y construcción de templos; 3,5 millones a actividades pastorales nacionales; y 2,6 millones al funcionamiento de la CEE.

3,7 MILLONES PARA TRECE

También se destinaron otras partidas de cantidad inferior a actividades pastorales en el extranjero, a la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), a Instituciones de la Santa Sede y al Fondo para Monasterios. Asimismo, el remanente de ese ejercicio, 3,7 millones de euros, se empleó en fondos propios en el canal de televisión TRECE.

Atendiendo a las diócesis, estas contaron en 2018, con 974,31 millones de euros de ingresos que obtuvieron en su mayoría de las aportaciones de los fieles, que supusieron 326 millones de euros, y de la asignación tributaria, que supuso 224,9 millones. También obtuvieron 106,2 millones de ingresos de patrimonio y otras actividades económicas, 264,2 millones de otros ingresos corrientes y 53 millones de ingresos extraordinarios.

De los recursos disponibles, las diócesis emplearon 954 millones de euros, de los cuales, el 28,5% (271,8 millones) fue para la conservación de edificios y gastos de funcionamiento; y otro 23% (220,8 millones), para acciones pastorales y asistenciales. La tercera partida más importante fue el pago de los sueldos de los sacerdotes, que ascendió a 182,7 millones de euros, seguida por la de retribución del personal seglar (165,5 millones) y la de aportaciones a los centros de formación (24,3 millones).

Así, de media, las diócesis españolas tuvieron un superávit de unos 20 millones de euros. Si bien, Giménez Barriocanal ha precisado que esto no es algo lineal pues frente a las algunas diócesis que generaron superávit, hubo “otras tantas con déficit”.

“VIENEN AÑOS DIFÍCILES”

De cara al futuro, el vicesecretario de Asuntos Económicos de la CEE ha advertido de que “vienen años muy difíciles para la asignación tributaria” y “años de recortes importantes”, por la crisis del coronavirus. Por ello, ha insistido en el llamamiento a la población para que done por todas las vías que sea posible. Además, ha asegurado que están estudiando todas las posibilidades y que cuando tengan que pedir préstamos, lo harán.

En este sentido, también ha enviado a las diócesis una línea de posibles ayudas, anticipos de fondos, búsqueda de replanteamientos de algunas deudas, ayudas especiales, y después cada diócesis tendrá que decidir cómo canalizar las ayudas a las parroquias, por ejemplo, para garantizar las medidas necesarias para la reapertura del culto público en las parroquias durante la desescalada.