sábado, 16 enero 2021 06:01

Baleares ve “arriesgado” gestionar el 100% de la renta mínima

La consellera balear de Asuntos Sociales y Deportes, Fina Santiago, ha considerado “arriesgado” que Baleares gestione al 100% el Ingreso Mínimo Vital (IMV), que está pendiente de aprobar por el Gobierno, y, por ello, ha asegurado que sería “más adecuado” el modelo de las pensiones no contributivas.

En declaraciones a Europa Press este jueves tras conocer el pacto del Gobierno con el PNV por el cual País Vasco y Navarra asumirán los trámites de esta prestación, Santiago ha afirmado que las situaciones de estas comunidades, que comparten régimen foral, son “muy especiales y se pueden permitir arriesgarse”.

La consellera se ha referido a que, por ejemplo, si un año el Gobierno prevé que en Navarra y País Vasco, el gasto para la renta mínima será de 15 millones y después resulta que han sido 20, ambas comunidades liquidan cada año con el Gobierno. “Las demás comunidades esto no nos lo podemos permitir”, ha subrayado.

Por este motivo, ha mencionado la gestión de las ayudas a la dependencia. Santiago ha explicado que esta norma debía financiarse en un 50% por los gobiernos autonómicos y el otro 50% por el Estado. “Hemos terminado financiando un 84% las comunidades y el resto, un 16%, el Gobierno”, ha recalcado, a lo que ha añadido: “El Estado no está financiando lo que le correspondería”.

A continuación, la consellera de Asuntos Sociales y Deportes del Govern balear ha recalcado que es “un poco prematuro optar por este modelo en estos momentos”. “Si fuese un modelo como el de las pensiones no contributivas, en el que el Estado paga las nóminas pero la gestión la hace las comunidades autónomas, sería mejor”, ha explicado.

Para concluir, Santiago ha remarcado que el acuerdo del Gobierno con País Vasco y Navarra ha sido “una atención especial”. “A las otras comunidades autónomas no nos lo ha ofrecido tampoco, a Baleares no nos han dado esta opción”, ha dicho.

Hay que recordar que la Conselleria de Asuntos Sociales y Deportes ha reclamado al Gobierno en todo momento que el Ingreso Mínimo Vital sea compatible con la renta social del Govern, puesta en marcha en 2016.