sábado, 27 febrero 2021 07:56

Ayuso pide al Gobierno que cierre España a los países infectados por la pandemia

La Comunidad de Madrid ha mostrado su preocupación. El empeño del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por extender el estado de alarma a lo largo de varios meses para “controlar” el la desescalada parece haberse precipitado en cuestión de segundos. Tras la reunión celebrada este viernes entre los presidentes autonómicos y el Gobierno, ha quedado algo claro: el día 22 de junio todo el país volverá a la normalidad. Y al igual que el país, los aeropuertos prevén recuperar su actividad normal, algo que preocupa considerablemente a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Desde la administración autonómica han solicitado al Gobierno que imponga controles y ponga limitaciones según la situación epidemiológica de los países de origen. Pero Sánchez no parece estar demasiado pendiente de este asunto.

El aeropuerto de Barajas puede convertirse en la sede de importación de personas infectadas por el coronavirus. Mientras España parece librarse de forma muy lenta de la pandemia, desde la Consejería quieren mantener la cautela para que los españoles puedan retomar la normalidad sin verse invadidos por casos de infectados importados. Es por eso que desde la Comunidad de Madrid han solicitado al Gobierno que imponga controles a los viajeros que vengan desde países que ahora estén afectados por la pandemia, como son casi todos los de América.

El Gobierno, sin embargo, está jugando a dos bandas. Por un lado, quiere mantener todas las restricciones posibles para impedir la propagación del virus; pero por otro lado, quiere reactivar el turismo y ya ha puesto la alfombra roja a los alemanes que quieran aterrizar en las islas Baleares. Por el momento, parecía que todas las restricciones de movilidad impuestas por el Gobierno durante el estado el alarma solo perjudicaban a los españoles, pero en esta reunión, el Ejecutivo de Sánchez ha dejado bien claro que a partir del día 21 todas las comunidades autónomas pasan a la nueva normalidad, es decir, que habrá libertad absoluta de movimiento para todos los españoles.

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Pese a esto, lo que pase con los aeropuertos es un misterio. Se ha hablado de imponer controles de temperatura, cámaras que detecten el calor e incluso de realizar test rápidos a los visitantes. También se ha puesto sobre la mesa la idea de que cualquier visitante tenga que permanecer unos días en cuarentena, pero el hecho de que fuera a seducir al turismo para no visitar España ha obligado al Gobierno a replantearse la situación. Sean cinco días o diez de cuarentena, lo cierto es que en relación a qué controles se impondrán en los aeropuertos no hay un plan claro, y desde la Comunidad de Madrid están preocupados ya que cuentan con uno de los aeropuertos más grandes del país.

Tal y como ha podido saber MONCLOA.COM, el plan que propone la administración autonómica dirigida por Isabel Díaz Ayuso no es otro que diferenciar por países de procedencia. El turismo europeo tendría las puertas abiertas de par en par, sin embargo, el americano quedaría cerrado. Al menos por un tiempo, hasta que la situación mejore en esos países que ahora se han convertido en el epicentro mundial de la pandemia. Pero la propuesta de Díaz Ayuso no ha encontrado una respuesta clara por parte del Gobierno, según cuentan a este medio fuentes de la consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Así pues, el próximo 22 de junio, España volverá a la completa y absoluta normalidad. Desde el Gobierno la llaman “nueva normalidad”, pero solo la diferenciará de la anterior en que Sánchez ha obligado a todos los españoles a llevar mascarilla en cualquier lugar en el que no pueda mantenerse una distancia mínima de seguridad de metro y medio entre personas. Quien no lo haga, pagará hasta 100 euros de multa. Sin embargo, quien venga de otro país infectado, será difícil de controlar, a no ser que el Gobierno atienda las inquietudes de las administraciones autonómicas como la de la Comunidad de Madrid. Entre tanto, parece que Europa sigue sin recomendar a los suyos visitar España.