miércoles, 20 enero 2021 00:24

Urkullu apuesta por una salida de la crisis con realismo y sin utopías

El Lehendakari, Iñigo Urkullu, ha calificado de “decisivas” las próximas elecciones del 12 de julio, y ha destacado que, en ellas, los vascos decidirán quién llevará “el volante” para “pilotar la salida de la crisis” en Euskadi. Además, ha instado a actuar “lo antes posible” para “evitar secuelas económicas y sociales, con cabeza corazón y capacidad” y a la vez, con realismo y sin utopías.

Urkullu ha señalado que las próximas elecciones al Parlamento Vasco serán “decisivas de cara al futuro”. Según ha precisado, cada proceso electoral “nos pone ante una pregunta nuclear a la que dar respuesta y, en esta ocasión, la pregunta es: “¿en manos de quién queremos poner el volante de este país para pilotar la salida de la crisis que enfrentamos?”.

A su juicio, “la relevancia del momento que se vive” le lleva a plantear esta reflexión y también a animar a toda la ciudadanía a la participación. “La respuesta a esta pregunta es la que se dilucidará en las elecciones del próximo 12 de julio”, ha insistido.

Durante su intervención, el Lehendakari ha explicado que otorga una “gran importancia a la forma de hacer política”. Por ello, ha citado las premisas que considera necesarias para “salir de la situación actual” y para superarla “lo antes posible y evitar sus secuelas económicas y sociales, es necesario actuar con cabeza, corazón y capacidad”.

“Es necesario actuar con cabeza para situarnos en el principio de realidad. Visualizar e imaginar un futuro ilusionante y ambicioso, pero realista, con prioridades definidas y alcanzables”, ha asegurado.

Tras asegurar que “el corazón representa el principio de solidaridad”, considera que es “necesario para inspirar a la ciudadanía y tener sensibilidad con las necesidades sociales”. Asimismo, ha apuntado que “la capacidad refleja el valor de la aptitud”.

“Se refiere a la destreza práctica para gestionar la ejecución eficaz de las políticas públicas. Este país, la sociedad en su conjunto y sus instituciones, hemos demostrado que tenemos experiencia probada en estas tres dimensiones. Demostramos tener cabeza en la respuesta a la dura crisis económica e industrial de los años 80, o en la más reciente financiera y global de 2008”, ha aseverado.

Por ello, ha destacado que, “frente a visiones utópicas y sin anclaje en la realidad”, en Euskadi se ha demostrado “tener visión para abordar una transformación económica que es la base a su desarrollo y bienestar actual”.

“Tenemos corazón para lograr un desarrollo armónico y equilibrado entre la economía y el bienestar social. Esta sensibilidad nos ha puesto en el grupo de cabeza de las Regiones europeas en este ámbito. El bienestar y la cohesión social ha sido y sigue siendo nuestro objetivo compartido, el bien común”, ha asegurado.

Además, cree que la Comunidad Autónoma Vasca tiene “capacidad, experiencia y compromiso para lograr implantar las políticas públicas en entornos de dificultad y turbulencia”, es decir, “capacidad para actuar sin improvisaciones y con determinación”.

“Estamos preparados para afrontar los nuevos retos globales que tenemos por delante. Con esta actitud y este enfoque, planteo nuestro proyecto de salida. He citado el principio de realidad, el principio de solidaridad y el principio de aptitud. Mi proyecto de futuro para Euskadi se asienta en estas las bases y destaca un objetivo central: salir de la profunda crisis en que nos encontramos, volver a poner en pie nuestro País”, ha subrayado.

Por todo ello, el Lehendakari ha concluido que, “junto a la dimensión social”, primamos también “la reactivación económica y el empleo”. “Esta crisis nos tiene que impulsar a dar un salto adelante”, ha concluido.