Amnistía Internacional denuncia más discriminación y violencia contra el colectivo LGBTI durante la pandemia

Amnistía Internacional ha denunciado que la pandemia de Covid-19 está «visibilizando y profundizando discriminación, violencia y otras violaciones de derechos humanos» contra el colectivo LGBTI en todo el mundo.

Con motivo del Día Internacional del Orgullo, que se celebra el 28 de junio, la organización ha recordado que todavía hoy en 70 países en el mundo se siguen penalizando las relaciones entre personas del mismo sexo, y en 12 de ellos puede suponer pena de muerte. Asimismo, ha denunciado que activistas LGBTI siguen siendo «hostigados».

En concreto, ha señalado que durante la pandemia en algunos países se impulsan medidas que pretenden invisibilizar a las personas trans, o se criminaliza al colectivo como presuntos responsables de la crisis sanitaria por parte de grupos políticos y religiosos. «Todo ello dispara las alarmas ante un retroceso de los derechos de las personas LGBTI, en un año en el que no podrán celebrarse las Marchas del Orgullo», ha avisado la organización.

Aunque en un principio se quiso aplazar por la pandemia del coronavirus, finalmente el Comité Organizador del Orgullo Estatal LGBTI acordó celebrar las Fiestas del Orgullo de Madrid en 2020 de manera virtual entre el 1 y 5 de julio. Además, se realizarán acciones online el día 28 de junio.

Así, ante la imposibilidad de que este año se puedan celebrar manifestaciones del Orgullo LGBTI, Amnistía Internacional España animará a la decoración de balcones con colores arcoíris promovida por la Federación Estatal de Gais, Lesbianas, Trans y Bisexuales. Asimismo, ha avanzado que participará el próximo 4 de julio.

Desde la entidad han denunciado que en Hungría, el pasado 19 de mayo, el primer ministro, Viktor Orbán conseguía sacar adelante una ley que prohibía a las personas transgénero e intersexuales cambiar su género en el documento de identidad. Esta medida, según la ONG, afecta a unas 30.000 personas en el país y que las expone a una mayor discriminación.

«¿Quién se atreve a usar su documento de identidad para recoger un paquete, ir al médico, solicitar un empleo, cuando apareces con un nombre que no se corresponde con tu identidad de género en un país donde ya de por sí existe un entorno intolerante y hostil contra la comunidad LGBTI? Sin duda, se trata de un grave retroceso para los derechos las personas transgénero e intersexuales ampliamente estigmatizadas en Hungría», ha declarado el responsable de diversidad sexual y de género en Amnistía Internacional España, Carlos Sanguino.

Así, la entidad ha remarcado en numerosos países, las medidas de desescalada de la pandemia «han ignorado la realidad de las personas trans». En lugares como Perú, Colombia o Panamá se establecieron paseos en la calle días diferentes para hombres y mujeres y, de este modo, las personas trans debían salir a la calle según el género que indica su documento de identidad, lo que les exponía a más discriminación, más multas, e incluso a violencia, también policial, según AI.

Asimismo, ha apuntado que «las restricciones a la atención médica de todo aquello que no sea la COVID-19 en numerosas partes del mundo, está paralizando también procesos de transición de miles de personas trans en países como Estados Unidos, India o Australia. «Sus tratamientos hormonales permanecen en un limbo, la atención psicológica se ralentiza y las intervenciones se posponen. Todo ello impacta profundamente en la salud psicológica de estas personas», ha señalado la ONG.

«Los gobiernos deben garantizar que las personas LGBTI no son discriminadas en esta pandemia en cuanto al acceso al derecho a la salud, y deben tomar medidas que impidan la discriminación de este colectivo y sobre todo cualquier acción que ponga en riesgo su seguridad y sus vidas», ha manifestado Sanguino.

RECONOCIMIENTO LEGAL DE PERSONAS TRANS EN ESPAÑA

En el caso de España la reforma de la Ley 3/2007 de 15 de marzo sobre personas transgénero reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas, sigue esperando.

En este contexto, Amnistía Internacional ha destacado que es «imprescindible adoptar todas las medidas necesarias para permitir a las personas trans adecuar la realidad legal a la identidad de género sentida mediante un procedimiento rápido y accesible, para lo que urge suprimir todo requisito médico».

«La ley debe suprimir las restricciones arbitrarias en cuanto a la edad para el reconocimiento legal del género, evaluándose cada caso concreto, y teniendo en cuenta la opinión libremente expresada por la persona menor sobre su interés superior, con arreglo a la evolución de sus capacidades», han defendido desde la organización.

Asimismo, ha denunciado que durante estos meses líderes políticos y religiosos han intentado responsabilizar de la pandemia al colectivo LGBTI, e incluso administraciones permitieron trato cruel contra miembros de la comunidad LGBTI.

Por ejemplo, Amnistía Internacional se ha referido a Israel o Turquía, donde relevantes líderes religiosos aseguraron que la COVID-19 era un castigo divino por la homosexualidad y que este colectivo tenía más riesgo de contraer la enfermedad. Asimismo, ha afirmado que también en Turquía, líderes locales, veían detrás del arcoiris –símbolo internacional de la unión frente a la pandemia– una campaña encubierta para convertir a los y las menores en homosexuales.

La ONG también recuerda que un rebrote del virus en Corea del Sur, al parecer en una zona de locales LGBTI, «disparó la homofobia y las amenazas en las redes hacia el colectivo LGBTI, lo que dificultó a las autoridades localizar a las personas que pudieran estar contagiadas y tomar medidas para frenar dicho rebrote».

Eso sí, desde la organización han hecho hincapié en que también en lo que va de año se han producido «buenas noticias» para el colectivo LGBTI. Por ejemplo, la ONG ha recordado que el pasado mes de enero, en Irlanda del Norte por primera vez las parejas del mismo sexo pudieron inscribirse en el registro para contraer matrimonio; y el pasado 26 de mayo, Costa Rica legalizaba también el matrimonio homosexual.

Por otro lado, ha incidido en que Alemania prohibió el pasado 8 de mayo el uso de «terapias de conversión», por considerar que la homosexualidad no se trata de una «enfermedad» y por tanto no precisa «curación».