sábado, 31 julio 2021 07:53

Vox y Podemos se ponen de acuerdo para censurar a la prensa

Los polos opuestos se atraen. Y parece ser verdad. Después de los últimos aldabonazos contra la Prensa y su Libertad de Podemos, Vox ha sorprendido con una curiosa Propuesta de Ley para regular la verificación de informaciones. En ambos casos, se pretende los mismo: establecer mecanismos de censura a los profesionales de la información. Pues, parece, que tanto el extremo izquierdo como el extremo derecho de la Política en España han hecho un frente común contra un enemigo único: los medios de comunicación. Y es que parece que sí, se pueden poner de acuerdo en cosas como censurar a la prensa.

PODEMOS: LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN PRIVADOS SON UN ATAQUE A LA LIBERTAD DE PRENSA

Comencemos por el partido que forma parte del Gobierno de España. Aunque a muchos les ha sorprendido el ataque furiundo de Podemos contra Vicente Vallés por sus editoriales en los informativos, lo cierto es que la larga historia de amor-odio de Podemos y sus líderes con la prensa viene de lejos.

“Si la información es un derecho, en la medida en que un derecho se convierte en susceptible de mercantilización y en susceptible de ser una propiedad privada, se convierte en un privilegio. Por lo tanto, lo que ataca la libertad de expresión es que la mayor parte de los medios sean privandos. Incluso que existan medios privados ataca la libertad de expresión, hay que decirlo abiertamente“, afirmaba el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, en 2013.

Tampoco debería sorprender este tipo de ideas procedentes de una formación política que bebe de los principios del Comunismo, donde el intervencionismo del Estado en todos los órdenes es garantía de paz social (e igualdad de condiciones, y reparto equitativo de la riqueza).

Sin embargo, cabría preguntarse entonces, si el periódico de Dina Bousselham es un medio intervenido o impulsado directamente por uno de los partidos en el Gobierno. O si el hecho de que el director de la Agencia EFE dimitiera por intentos reiterados de influir en la institución del entorno del Gobierno, siendo la agencia una de los organismos públicos más valorados por su independencia, no son un ataque a la libertad de prensa en un organismo público, sea o no su pata la responsable.

VOX Y PODEMOS, MISMA ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN

El caso de Vox parece el espejo de Podemos. Se queja amargamente que se tergiversan sus declaraciones (hay sentencias que han demostrado algunos casos, pero no por sistema), de que se les trata peor. De que se difunden bulos en su contra. La misma cloaca mediática. Y ahora presentan ante el Congreso de los Diputados una Proposición de Ley para regular quién ejerce el fact-checking. Si en Podemos las fuentes de información deben ser únicamente las oficiales (del Estado), en Vox estas son las que hay que silenciar pues no son independientes y, por lo tanto, no fiables. Es mejor establecer una censura a la información (que no gusta o que ataca), porque es partidista e interesada.

Obvian, por supuesto, que desde sus medios afines se difama y difunden bulos sobre los contrincantes políticos. Que se insulta y menosprecia a profesionales como el propio Espinosa de los Monteros atacando a Antonio Papell, quizás uno de los periodistas más cabales de las tertulias. Por supuesto, omiten que durante la camapaña electoral prohibieron a periodistas de medios “de izquierdas” que asistieran a sus actos.

VOX Y PODEMOS: ESOS MALDITOS BULOS

¿Utilizan Podemos y Vox las fake news y los bulos para influir en la opinión pública? Aquí un ejemplo de cada dardo lanzado por unos y otros en sus redes de difusión (sí, los dos tienen grupos en Facebook, Telegram, Whatsapp para maximizar el mensaje del momento).

En el caso de Vox…

Y aquí con Pablo Echenique como protagonista de los bulos desde Podemos.

Así pues, parece evidente que hoy, más que nunca, se necesitan a todos los fact-checkers del mundo, como pedía la presidenta de la Asociación Internacional de proyectos de verificación de datos y hechos.