sábado, 15 mayo 2021 04:57

Un chef, despedido: el peligro de usar TikTok

El joven chef J. Salsa (@_jahkt en su perfil de TikTok) se ha hecho viral de forma sorpresiva e inesperada después de una serie de publicaciones en dicha red social. Este cocinero era empleado de una franquicia de pubs que opera en Reino Unido e Irlanda, llamada Wetherspoon, y de manera altruista y generosa se dedicó por un tiempo a subir vídeos en los que mostraba como preparaba algunos platos habituales de la carta de la empresa. Eran recetas tipo fingers, pollo frito o wraps cuya elaboración grababa sobre la marcha. 

Pero por lo visto un empleado de la oficina central de Wetherspoon dio con su cuenta de TikTok y se topó con los videos en os que se revelaban las recetas de la casa. Así que decidió ponerse en contacto con el pub y explicarles la situación. Inmediatamente J. Salsa fue convocado por sus jefes para pedirle una explicación y según asegura el chef, le pareció que estaban muy tranquilo y comprendieron su actuación, aunque finalmente optaron por suspenderle en su empleo. 

Después de esta noticia, el joven publicó otro video en TikTok relatando a los usuarios el problema que había tenido, y que había sudo suspendido temporalmente porque los videos incumplían las normas de la empresa. Además, aprovechó para disculparse públicamente con el fundador de la franquicia. Añadió que nunca pretendió causar daño a la empresa pero que ya no subiría más vídeos de este tipo. ‘Por ahora’ puntualiza, porque según dice, tiene muchas más recetas grabadas, como hamburguesas o filetes. J. Salsa se encuentra a la espera de una reunión disciplinaria en la que se decidirá si es despedido o no. Teniendo en cuenta lo viral que se ha hecho la noticia, tal vez sería interesante para la empresa mantenerlo en su plantilla para conseguir una mayor publicidad. 

REDES SOCIALES Y TRABAJO, UNA COMBINACIÓN ARRIESGADA

Este chef no es el primero, ni probablemente el último, en sufrir las consecuencias de publicar determinados contenidos en redes sociales como TikTok o Instagram. Hace un tiempo un guardia de seguridad que trabajaba en un hospital de Florida tuvo la brillante idea de grabarse diariamente, durante seis meses, tirándose pedos en la oficina. Estos videos los subía a su cuenta de Instagram y llegó a acumular hasta 50.000 seguidores, por surrealista que parezca.

Algún usuario encontró interesante este contenido y decidió hacer una recopilación de las mejores flatulencias y publicarlo en Reddit. En esta red social lo descubrió un compañero y se lo comunicó a sus superiores. Los jefes de Paul Flart (su nombre en Instagram), aún le dieron una segunda oportunidad, pidiéndole que dejase de hacer tales publicaciones o que al menos no se grabase en su lugar de trabajo. Pero él prosiguió con sus vídeos y finalmente fue despedido de manera definitiva y justificada.