lunes, 6 febrero 2023 17:05

El «éxito» de Sanidad al cerrar Madrid se traduce en atascos y el Metro colapsado

  • El Ministerio de Sanidad ha decidido la semana pasada cerrar la capital para controlar el virus.
  • Los controles aleatorios generan grandes atascos en hora punta en la entrada y salida de la capital.
  • Metro de Madrid sigue con su actividad habitual, sin cambios en la movilidad interna de Madrid.
  • El plan de cerrar Madrid a cal y canto no está saliendo como esperaban desde el Ministerio de Sanidad, o quizás sí. En cualquier caso, la materialización del cierre de la capital ha sido una chapuza que se ha saldado con muchos atascos y más movilidad dentro de la capital. Poco más. Por no hablar de que el aeropuerto de Adolfo Suárez-Madrid Barajas  sigue funcionando sin mayores trabas y cualquiera que quiera acceder a la capital puede hacerlo. Un plan maestro que no ha tardado en recibir las quejas tanto de la Comunidad de Madrid como del Ayuntamiento. Y hoy, más atascos en hora punta, por no hablar de que el Metro sigue con su afluencia de personal habitual.

    Basta con darse un paseo a las 9.00 de la mañana por los puntos de acceso más candentes de la capital para ver que el plan maestro del Ministerio de Sanidad pasa por poner a cuatro o cinco policías nacionales entorpeciendo el tráfico para comprobar si quienes van en los coches lo hacen por motivos laborales o por ocio. En algunos casos, si tienes suerte, se puede ver a alguna familia desorientada que tenía intención de dar un paseo en coche, pero lo normal es que los agentes dejen pasar a todos los vehículos (cuyos propietarios acuden a trabajar) después de haberse tragado una caravana de varios kilómetros.

    El alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, ya dejó entrever que la capital estaba en ebullición. Había mucho más movimiento por cualquier lugar de Madrid y todo porque el Ministerio de Sanidad había decidido cerrar a cal y canto la capital para controlar la pandemia del coronavirus. «La confusión creada con la implementación de las medidas hace que no tengamos la seguridad», ha comentado Almeida. «No creo que se intervenga por parte de Sanidad sea la fórmula más adecuada», ha añadido en referencia al cierre.

    A todo esto, hay que añadir que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, tampoco comparte las medidas impuestas por Sanidad por ser poco efectivas. Una de las quejas más recurrentes de la administración autonómica es que el aeropuerto de Barajas sigue activo y sin controles específicos, algo que no comprende la presidenta y que dejó caer en un tuit donde reflejaba que sí que se podría entrar a Madrid desde Berlín y no desde Parla.

    El Ministerio de Sanidad considera que la incidencia del coronavirus en la capital es excesiva, ya que hay zonas o distritos (como Usera o Vallecas) donde la incidencia del virus es de más de 1.000 contagios por 100.000 habitantes. La Comunidad de Madrid aplicó unas restricciones más ligeras, pero Sanidad ha considerado que lo oportuno es llenar de controles policiales las entradas y salidas de la capital. Y el resultado no se refleja en los datos sanitarios aún, como es normal, pero sí que se puede sacar una clara conclusión: Sanidad quiere controlar el virus a golpe de atascos.

    Las quejas se dejan entrever, especialmente porque en la Comunidad de Madrid la muchos de los trabajadores no residen en el municipio donde trabajan, algo que se acentúa considerablemente en la capital. Sean las 9.00 de la mañana o las 18.00 de la tarde, los controles policiales están a la orden del día para intentar contener a quienes quieran salir o entrar en Madrid, pero el resultado es que los que ya tienen que ir a diario a trabajar se aglomeran. Aunque la esperanza es que esos controles son aleatorios, así que cada día es un carrusel para los trabajadores madrileños.

    La curva en Madrid se está aplanando, al menos esos son los datos de la Comunidad de Madrid, que ha pasado de tener hace unas semanas casi 2.000 casos diarios a poco más de 200, algo alentador. También la curva en España está en descenso, aunque estos últimos días hay un pequeño repunte.