ONGs piden mejorar el Ingreso Mínimo Vital para combatir la pobreza en niños

Diferentes ONG han reclamado al Gobierno que priorice la inversión en infancia y mejore el Ingreso Mínimo Vital, para que llegue a los más vulnerables y sea compatible con otras ayudas como la prestación por hijo a cargo, con el objetivo de combatir la pobreza y la exclusión social, que se ha agudizado tras el impacto de la pandemia del Covid-19, y que afecta a casi 1 de cada 3 niños en España. Este 17 de octubre se celebra el Día internacional para la erradicación de la pobreza.

Así, la Plataforma de Infancia ha pedido que se tenga en cuenta a los niños de cara a los Presupuestos Generales del Estado para acabar con las «muy altas» tasas de pobreza entre la población infantil, que han empeorado con la crisis de la Covid-19.

«La protección de la infancia frente a la pobreza debería ser una prioridad de todas las Administraciones Públicas, y este año más que nunca invertir en la infancia es fundamental», ha explicado el director de la Plataforma de Infancia, Ricardo Ibarra.

La Plataforma ha enviado un documento al Ejecutivo y a los grupos parlamentarios con una serie de propuestas a corto, medio y largo plazo dirigidas a paliar los efectos de la actual, que se suma a una situación «ya preocupante desde hace años».

En 2019, según la tasa AROPE, un 30,3% de los niños y niñas de España se encontraba en riesgo de pobreza y exclusión social. Esta situación se agrava, según señala la Plataforma de Infancia, con la tasa de abandono escolar más alta de Europa (un 17,3%).

En cuanto a las medidas que se han tomado desde el Gobierno, la Plataforma ve «necesario y adecuado» el Ingreso Mínimo Vital pero cree que es una medida «incompleta» si no se configura de manera permanente en el sistema de protección social, a la vez que se amplía a una serie de colectivos especialmente vulnerables. También consideran fundamental asegurar su compatibilidad con la actual prestación por hijo a cargo.

Igualmente, la Plataforma pide regular las bajas laborales para padres y madres cuyos hijos e hijas se encuentren en cuarentena, independientemente de si el motivo es por padecer la enfermedad o por haber estado en contacto con una persona que haya dado positivo en COVID-19. Además, en materia educativa, sugiere el aumento progresivo de la oferta de plazas públicas en educación infantil (0 a 3 años).

UNA SITUACIÓN «ALARMANTE»

Según precisa Save the Children, son más de 2 millones de niños y niñas los que están en riesgo de pobreza o exclusión social en España, una cifra que califica de «alarmante», incluso más si se tiene en cuenta que no refleja el impacto de la pandemia en las familias más vulnerables

La ONG de infancia estima que, si no se toman las medidas adecuadas, la pobreza puede llegar a alcanzar al 33% de los niños y niñas a finales de este año y destaca que serán los hogares con menores a cargo los que más sufran los efectos de la crisis económica.

Por ejemplo, la organización ha calculado que el riesgo de pobreza de las familias monoparentales, en su mayoría encabezadas por una mujer, aumentará del 41,1% hasta el 48% por culpa de la Covid-19.

«El riesgo de pobreza no es igual para todos. Si no tomamos medidas urgentes para reducir la desigualdad y la pobreza entre aquellas familias que más lo necesitan, corremos el riesgo de dejar a toda una generación atrás», ha advertido el director general de Save the Children, Andrés Conde.

Para apoyar a los hogares más vulnerables, la organización reclama el mantenimiento de la prestación por hijo a cargo para los niños y las niñas que no quedan cubiertos por el ingreso mínimo vital (IMV) y su aumento, de forma gradual, hasta alcanzar los 100 euros mensuales.

Del mismo modo, considera que el actual IMV ofrece «un gran margen de mejora» y propone el aumento gradual del límite de acceso al mismo desde los 5.538 euros actuales hasta los 9.009 euros anuales.

También Aldeas Infantiles SOS ha contado el «duro» golpe que ha supuesto la crisis de la Covid-19 para las familias con las que trabaja para fortalecer sus vínculos y favorecer la crianza positiva. Ahora necesitan ayuda para cubrir sus necesidades básicas y la organización está reestructurando sus programas para poder ofrecérsela.

«De un día para otro han visto reducidos o han perdido sus ingresos y no pueden ofrecer a sus hijos la alimentación equilibrada que necesitan o cubrir sus necesidades básicas», ha explicado el presidente de Aldeas Infantiles SOS, Pedro Puig.

UN MARCO EUROPEO DE RENTAS MÍNIMAS

Por su parte, Cáritas Europa ha reclamado la aprobación de un marco sobe rentas mínimas que sea vinculante para todos los Estados miembros de la Unión Europea como elemento clave para acabar con la pobreza en Europa.

Así, aunque la labor social de la Iglesia acoge «con satisfacción» la reciente adopción de las conclusiones del Consejo de la UE sobre el fortalecimiento de la protección de la renta mínima, cree que la buena voluntad no es suficiente.

«Una directiva jurídicamente vinculante sobre la renta mínima en la UE proporcionaría un terreno común para los Estados miembros a la hora de permitir la inclusión de las personas y su participación plena en la sociedad. También proporcionaría igualdad de condiciones al establecer estándares sociales mínimos en los Estados miembros de la UE», ha afirmado la secretaria general de Caritas Europa, Maria Nyman.

La organización muestra su determinación y disponibilidad para trabajar conjuntamente con las instituciones para hacer realidad esta medida que en España ha sido demandada por Cáritas Española desde hace años.

Ahora, ante la aprobación del IMV, Cáritas Española cree que es «un paso decisivo» pero añade que tiene «aspectos de mejora». Por ello, propone cambios para que cumpla su finalidad de llegar a las personas en situación de mayor pobreza y exclusión; pide que las rentas mínimas autonómicas se mantengan complementando el IMV; y que se agilice su implantación y concesión.

CONDONACIÓN DE LA DEUDA A PAÍSES POBRES

Por su parte, Alboan aboga por impulsar una solidaridad más allá de las fronteras, aumentando los fondos para Cooperación al Desarrollo y Acción Humanitaria, y planteando una condonación, total o parcial, de la deuda externa a los países más empobrecidos

En su informe ‘Covid-19 y la desigualdad creciente’, la ONG expone que la pandemia del Covid-19 ha «destapado y exacerbado» las desigualdades, afectando «con más virulencia» a los países empobrecidos, mientras que «los más ricos cuentan con una mayor capacidad sanitaria y económica para hacerle frente».

«Veníamos de unos años en los que habían mejorado algunos indicadores. Por ejemplo, habíamos pasado de un 35% de la población mundial por debajo del umbral de la pobreza extrema en 1990 a un 10% en 2019; y en el caso de la educación, en 2018 el 84% del alumnado logró terminar la educación primaria frente al 70% que lo logró en el año 2000. La pandemia afecta obviamente a los indicadores y está teniendo consecuencias nefastas para las poblaciones más desfavorecidas», ha advertido la responsable de Cooperación Internacional de Alboan, Leire Morquecho.

Alboan avisa de que por primera vez desde 1998 aumenta la pobreza extrema que puede arrastrar a 500 millones de personas y añade que en el caso de la educación, más de 1.600 millones de niñas y niños se quedaron repentinamente en sus casas, sin poder ir a la escuela.

Por ello, creen indispensable redoblar la solidaridad global para estar a la altura de este desafío que amenaza a las comunidades más vulnerables. «Estamos respondiendo a retos inéditos y tenemos que ser creativas y audaces para ello», ha subrayado la directora de la ONG, Mª Mar Magallón.