viernes, 5 marzo 2021 00:20

Ayuso cierra la boca al Gobierno tras aplacar la curva y refuerza la imagen del PP de Casado

  • Los datos indican que Madrid ha conseguido contener la segunda ola de la pandemia.
  • El Gobierno no habla de la capital cuya gestión tanto criticó hace solo meses.
  • La fórmula de Ayuso de confinamientos selectivos ha surtido efecto.
  • La presidenta de la Comunidad de Madrid se ha apuntado un tanto que el Gobierno no se esperaba. Muchas críticas llovieron cuando la candidata del PP Isabel Díaz Ayuso apostó por una fórmula intermedia entre el confinamiento total y la apertura completa. Esta fórmula, que eran la de los confinamientos quirúrgicos en las zonas con mayor riesgo, no solo ha dado sus frutos, sino que se ha convertido en el ejemplo a seguir en toda España. La economía del país está en la cuerda floja y un confinamiento domiciliario podría golpearla más. Y lo curioso es que todas esas críticas que el Ejecutivo deslizaba a la presidenta se han convertido en un silencio que desde el PP se percibe como elogios. Y ahora, Ayuso ha pasado de ser la “apestada” del partido a un activo que refuerza la imagen de la formación de Pablo Casado.

    Las gráficas y los datos son demoledores. Algunos aseguran que Ayuso hace trampas, que ya ha dado orden de que no se hagan PCR a las personas cercanas a los infectados y que tampoco se hacen segundas pruebas a quienes dan positivo en un primer momento, pero en cualquier caso, hay cifras que son difíciles de maquillar. Si se mira la gráfica con los fallecidos (también la de contagios) se ve que la Comunidad de Madrid ha tumbado la curva y ha dejado muy atrás el pico. Y a pesar de ello, desde la Consejería de Sanidad siguen aplicando los confinamientos selectivos a todas las regiones más golpeadas por la pandemia. Y es sinónimo de éxito, según se puede apreciar en las cifras.

    grafica
    Fuente: Epdata.

    Esta lectura de las cifras tiene una segunda: la resiliencia de la presidenta, que ha aguantado duras críticas del Ejecutivo y de la opinión pública por su gestión hasta que ha conseguido demostrar que su postura ha sido efectiva. Los bares y los restaurantes siguen abiertos, la economía respira dentro de lo que se puede en una pandemia y la capital ha controlado la segunda ola de la pandemia con responsabilidad colectiva y con las medidas adecuadas. Y el primero que aplaude esto no es otro que Pablo Casado, el presidente del PP, que parece que ahora todo se le pone cuesta abajo en su carrera política.

    El discurso que dio en la moción de censura de Vox contra el propio líder de la formación de extrema derecha, Santiago Abascal, y la buena gestión de la administración de Ayuso han disparado al PP en las encuestas. Ahora Ayuso no es la “apestada” de la que todos los políticos populares huían. Ahora es un ejemplo a seguir por varios motivos, pero en especial por su empeño en hacer las cosas a su modo y que le hayan salido bien. ¿Dónde están las críticas del Gobierno a las comunidades autónomas que tienen la pandemia descontrolada?, se preguntan algunos dirigentes del partido en la Comunidad de Madrid. Lo que está claro es que ahora Fernando Simón apoya los confinamientos selectivos y ha alejado la idea de que haya un confinamiento domiciliario. Ayuso ha ganado el pulso.

    Fuente: Epdata.

    Casado tiene el panorama político de cara. Galicia y la Comunidad de Madrid, dos comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular, son un ejemplo en la gestión de la segunda ola de la pandemia mientras que otras gobernadas por el PSOE están desbordadas. Las mismas que criticaron a Ayuso cuando la Comunidad presentaba cifras alarmantes y que ahora, cuando Ayuso les tiende la mano para ayudarles en la gestión de la pandemia, callan, como es el caso de la Asturias de Adrián Barbón y su famoso “Asturias no es Madrid”. Desde luego, dicen algunos.

    Ahora el PP no huye de Ayuso, quien lo hace es el Gobierno central, el que no quiere saber absolutamente nada de lo bien que le va a la Comunidad de Madrid aplicando las medidas de Ayuso que tanto criticó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hasta el punto de decretar un estado de alarma en contra del criterio de la presidenta autonómica para imponerle las normas que Sanidad consideraba pertinentes.