domingo, 19 septiembre 2021 08:05

Así es el currículum de Esther Ruiz, la diputada con la que Aguado se planteó absorber Cultura

  • Fuentes consultadas aseguran que Aguado pretende acabar con la Consejería de Cultura y absorberla en la vicepresidencia.
  • Ciudadanos insiste en que esto no es cierto y que no tienen ninguna intención de destruir esta consejería.
  • Esther Ruiz dice tener estudios "Superiores" pero solo figura un curso universitario que ahora dura 50 horas y cuesta 150 euros.
  • Hay mucho revuelo en el seno de Ciudadanos en la Comunidad de Madrid. Fuentes consultadas por MONCLOA.COM aseguran que el vicepresidente de la autonomía, Ignacio Aguado, busca acabar con la Consejería de Cultura y absorberla en forma de una viceconsejería que dependa directamente de él. Desde la formación naranja insisten en que esto es un bulo que busca hacer daño a Aguado. Pero en cualquier caso, quien sería la elegida, según las fuentes, para gestionar la mayoría de las competencias de Cultura bajo el ala del candidato naranja sería una desconocida diputada que goza de la confianza del vicepresidente: Esther Ruiz.

    La parlamentaria autonómica ha aparecido en los medios de forma esporádica. No es un peso pesado de la formación naranja pero sí que ha mantenido un discurso fiel al partido en cada discurso que ha dado. Se ha metido tanto con el «machismo de Podemos» como con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez». Pero también ha gozado de un pasado relacionado con la cultura, la viceconsejería que aspira a ocupar, según el relato de las fuentes. Aunque respecto a su preparación académica, no parece que haya estudios relacionados con este mundo que pretende dominar bajo el ala de Aguado.

    En su presentación laboral en la Asamblea se vende bien. «International Producer. Ha trabajado en festivales como el de Cannes y en producciones para Ábaco Movies y Fausto Producciones. Ha dirigido y producido cortometrajes con menciones especiales, uno de ellos preseleccionado al mejor corto de ficción, los Goya 2012. Secretaria Tercera de la Mesa en la XI Legislatura». Sin embargo, en su currículum académico el relato cambia. Estudió en el colegio de los Maristas y poco más. Desde 1995 que acaban sus estudios, según se ve en su perfil de Linkedin, hasta 2006, hay un vacío que da el salto del colegio a ser «line producer» de  un episodio ‘The Girl Who Breaks Down’. Y de ahí, a jefa de desarrollo de proyectos de Fausto Producciones.

    SUS ESTUDIOS «SUPERIORES»

    Sin embargo, en referencia a su currículum académico, Esther Ruiz tiene otros estudios en el perfil que figura en la página web oficial de la Asamblea de Madrid. Según este portal, Ruiz tiene estudios «superiores» aunque no figura ninguna carrera universitaria. Sí un curso universitario de Especialización en Técnico en Gestión Cultural. Un curso que actualmente (no nos adentramos en el momento que lo hizo) y dado por IGECA, el Instituto de Gestión Cultural y Artística donde asegura que lo hizo, dura 50 horas, es decir, poco más de un mes. Y vale 150 euros.

    Respecto a su declaración de bienes, nada destacable. Dispone de un piso en propiedad y tiene un salario de 58.000 euros brutos al año. Además de un pequeño coche y un ciclomotor. También tiene una hipoteca de poco más de 120.000 euros. Pero no tiene una declaración de bienes especialmente potente, al menos fuera de su sueldo, que como diputada y portavoz queda algo más inflado que el del resto de sus compañeros.

    Lo que irrita a ciertos sectores del entorno cultural de la Comunidad de Madrid es que el perfil de esta diputada no es especialmente técnico como para gestionar esta consejería tan delicada. Al margen de cuestiones ideológicas, hay mensajes trufados desde propietarios de cines hasta otros sectores del mundo cultural que ven con aprobación la gestión que ha hecho del sector la consejera Marta Rivera de la Cruz, de quien se ha publicado que mantiene una relación más fluida con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que con el propio líder del partido al que pertenece.

    Todo empezó con un nombramiento, cuando Sandra Fernández, jefa de prensa de la consejera de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, dio el salto a la dirección de comunicación de la Comunidad de Madrid de la mano del jefe de gabinete de la presidenta, Miguel Ángel Rodríguez. Este nombramiento hizo saltar las sospechas de que la consejera estaba más cerca del Partido Popular de lo que le gustaría a Aguado. Ahora la tensión ha aumentado.