jueves, 21 enero 2021 14:05

Madrid, un prestigioso “destino diplomático” en auge según el Instituto Coordenadas

Un grupo de expertos y analistas del Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada han reconocido el “prestigio” creciente de Madrid “como destino diplomático” en los últimos años, hasta convertirse en “una de las grandes capitales europeas con mayor representación extranjera”.

Actualmente, son 175 los diplomáticos acreditados ante el Gobierno español, de los que 126 embajadores son residentes en Madrid, mientras otros 49 ejercen su labor diplomática desde otras ciudades, principalmente París y Londres y se desplazan puntalmente a la capital del Manzanares.

El Instituto Coordenadas ha puesto de manifiesto que la importancia de Madrid en el ámbito diplomático se pone de manifiesto en que “algunos de los representantes extranjeros han ocupado cargos relevantes (como el de ministro) en los gobiernos de sus países de origen u otras importantes embajadas”, o han sido nombrados para puestos muy relevantes por su gobierno tras pasar por Madrid.

Los analistas han revisado la actividad de los diplomáticos extranjeros más relevantes y cómo su trabajo impacta en las relaciones bilaterales. Tradicionalmente, los representantes de grandes países destacan por su intensa actividad, entre ellos el de Estados Unidos, Alemania, China, Gran Bretaña, Marruecos, o Francia, con grandes delegaciones diplomáticas. Algunas más reducidas, como la de Qatar, registran ahora un “intenso movimiento”, que hasta hace poco era poco habitual en la representación del pequeño país del Golfo Pérsico.

El Instituto habla incluso de “hiperactividad” de representantes diplomáticos extranjeros en Madrid, como la que desarrolla el embajador de China, Wu Haitiao. Además de las reuniones con representantes de todos los ámbitos de la sociedad española, el diplomático chino ha generado “una gran actividad durante la pandemia para proteger a la amplia colonia de su país residente en España”. Las relevantes relaciones comerciales entre ambos países también centra buena parte de su tarea.

Otro embajador que destaca por su “intensa labor” es el alemán, Herman Dold, quien en su primer año hizo un esfuerzo por dominar el español, que ahora “habla fluidamente”. Se trata de un diplomático “eficaz” que alienta acuerdos bilaterales y tiene un “alto perfil en la sociedad madrileña”.

La vocación hispanista está “más que demostrada” por el embajador de Gran Bretaña, Hugh Elliot, quien está casado con una vallisoletana. “No sólo tiene un perfecto dominio del idioma español, sino también un gran interés por todo lo que concierne a la cultura de nuestro país. Realizó una labor destacada en tiempos del Brexit, facilitando la percepción a empresas británicas para que continúen realizando inversiones en España, a pesar de la nueva situación tras la salida de la UE”, destaca el informe del Instituto Coordenadas.

Elliot mantuvo recientemente una reunión con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien le agradeció la confianza que transmite en su país hacia España y le ofreció que la capital sea refugio para los que marchen de Londres tras el Brexit. Asimismo, el Ministerio de Exteriores español trabaja estrechamente con él en las complicadas negociaciones sobre la salida de la UE.

Entre los representantes diplomáticos más activos está también el de Estados Unidos, Duke Buchan, quien posiblemente sea sustituido el año que viene cuando Joe Biden tome posesión de la Casa Blanca tras ganar en las elecciones presidenciales a Donald Trump.

Un embajador que ha causado “sorpresa” en Madrid por su dilatada agenda y su implicación en numerosas actividades es el de Corea del Sur, Yun Sok So, quien ha promovido actividades culturales de su país. Preparó la visita de Estado que efectuaron los Reyes a Corea y ahora trabaja en el viaje que efectuarán a España los mandatarios de su país cuando la pandemia lo permita.

El actual embajador extraordinario y plenipotenciario de Qatar, como se denomina oficialmente al principal representante diplomático de un Estado en España, es Abdullah bin Ibrahim Al-Hamar, que en menos de un año ya se ha reunido con los más destacados dirigentes de organizaciones empresariales, sociales y numerosas asociaciones con sede en Madrid. Uno de sus primeros logros es haber conseguido que se exima de visado a los pasaportes diplomáticos, una petición que coleaba desde hace doce años. También ha colaborado con el Gobierno español durante la pandemia, con ayuda de las líneas aéreas de su país, según destaca el Instituto Coordenadas.

La celebración en Doha del Mundial de Fútbol de la FIFA, previsto para finales de 2022, está generando una “intensa actividad institucional de aquel país para dar a conocer su realidad, sus avances y romper con los tópicos y prejuicios sobre la sociedad catarí”. Con el actual embajador, los ministerios de Interior de ambos países han firmado un acuerdo de cooperación en materia de seguridad de cara a la cita del fútbol mundial de 2022. En todas las reuniones que mantiene el embajador de Catar explica a sus interlocutores las elecciones democráticas previstas para octubre del año próximo, en las que se elegirán por primera vez de forma directa los miembros del Consejo de la Shura, asamblea consultiva del país.

Asimismo, los avances iniciados por la madre del actual emir, Sheikha Mozah, impulsora de una gran reforma del sistema educativo de Catar y el reconocimiento del derecho de las mujeres ocupa la agenda de este singular diplomático.

Otro embajador activo es el de Arabia Saudí, Ehab Mohammed A Alnajar, que acaba de despedirse de España y se espera la designación y el plácet del nuevo representante en Madrid.

En definitiva, los analistas del Instituto Coordenadas subrayan que Madrid “ha ganado a lo largo de los últimos años prestigio como destino diplomático” porque “son muchos los pesos pesados que recalan en nuestro país como embajadores”. El coordinador de este estudio, Jesús Sánchez Lambás, señaló “la importancia crucial de fomentar la intensidad y peso de una cultura diplomática que en nuestro país ha sido histórica. No es una materia a la que se preste importancia en los medios, pero forma parte esencial de la política y es generadora de importantes beneficios en la imagen exterior, lo que beneficia al conjunto de la sociedad. Es un trabajo discreto pero intenso que debería importarnos a todos”.