jueves, 21 enero 2021 14:43

Marlaska reconoce un “plus de dificultad” por las diferentes restricciones de CCAA

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reconocido un “plus de dificultad” por las diferentes restricciones que aplica cada comunidad autónoma (CCAA) en Navidad para evitar los contagios de Covid-19, aunque ha enfatizado que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado “se adaptan” a la normativa en vigor y que los controles desde el primer estado de alarma lo que buscan es “garantizar la salud”.

En una entrevista en la Cadena Ser, Grande-Marlaska ha valorado la apertura desde este martes al tránsito entre regiones para la visitas de familiares y allegados por las fiestas navideñas, aunque con excepciones en la Comunidad Valenciana y Tenerife.

“Claro, tiene un plus de dificultad, pero nos adaptamos a las exigencias”, ha comentado, remitiéndose al marco normativo que esté en vigor en cada zona y al centro de coordinación tanto en la Secretaría de Estado de Seguridad como en cada CCAA, con la participación de delegaciones del Gobierno, consejerías autonómicas o ayuntamientos.

El ministro ha recordado la “eficacia y eficiencia” mostrada desde el primer estado de alarma por la Policía y la Guardia Civil, así como por el resto de policías autonómicas y locales. “Nos adaptamos, llevamos desde el 14 de marzo aplicando controles y medidas complejas”, ha dicho, añadiendo que el fin “no es imponer multas ni recaudatorio” puesto que lo que se busca “es garantizar la salud de todos”.

VACUNAS Y NO RELAJAR MEDIDAS DE PROTECCIÓN

Grande-Marlaska ha evitado dar detalles por cuestiones operativas –exige ser “necesariamente discreto”, ha dicho– sobre el plan de seguridad para garantizar el suministro de vacunas a partir del 27 de diciembre y ha señalado que no le preocupa “gran cosa” el transporte de las dosis por carretera, debido a la coordinación interministerial y a la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

El titular del Interior ha hablado de diferentes fases dentro de un proceso que no será “corto” y abarcará “distintos meses hasta mediados del año que viene, cuando se alcance un número de vacunaciones importantes, siempre con la necesaria seguridad”.

Su tranquilidad con la seguridad en el suministro de la vacuna contrasta con la de la posible “relajación de otras medidas” como el uso de mascarillas, el lavado de manos o la distancia social. “Me puede preocupar un poco más, no hay que relajar esas otras medidas”, ha dicho, ya que entiende que puede poner en riesgo la “puerta a la esperanza” que representa la campaña de vacunación, con el objetivo de que el “éxito sea cuanto antes y en parámetros importantes”.