jueves, 4 marzo 2021 04:19

Por qué los niños no deberían tomar las uvas en Nochevieja


Se acerca uno de los momentos más emocionantes de año, la Nochevieja, cuando arrancamos la última hoja del calendario, para recibir al nuevo, con doce flamantes meses todavía sin estrenar. Llegamos a enero con una lista de buenos propósitos y la esperanza de que el siguiente año será mejor que el anterior, y para propiciar esa suerte, los españoles recurrimos al ritual de las uvas. Creamos o no en que la buena suerte se puede llamar, la tradición se celebra en todos los hogares como un acto simbólico de despedida, que no se sabe muy bien como surgió, pero probablemente fue de pura casualidad.

¿Y QUÉ PASA CON LAS PEPITAS?

Muchos adultos preparan sus uvas para que el desafío sea más fácil, y las pelan y les quitan las pepitas. Muchas marcas ya las venden sin piel ni pepitas para que los españoles no tengan que hacer más que contar sus 12 uvas y esperar a que suene la campana. Sin embargo, a nivel nutricional, comerse las uvas con sus semillas, es una buena idea, ya que es donde residen gran parte de los beneficios de nuestra fruta más festiva.

Contiene polifenoles, betacarotenos, vitaminas C y E y grasas esenciales tan importantes como el ácido linoleico. Dicho de otra forma, comer uvas con semilla previene el envejecimiento prematuro, mejora la circulación, reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y refuerza el sistema inmunológico.

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